A pesar de haber aumentado los precios de las naftas un 70%, el mercado de refinación y comercialización de combustibles tampoco tuvo un año económico positivo. Según cálculos del sector, el mercado -que incluye a YPF , Axion y Shell como principales jugadores- tuvo una pérdida de US$1800 millones. La explicación, dicen, es la megadevaluación que impactó en una suba del tipo de cambio de más de 120%, en una industria donde el 90% de sus costos están dolarizados.
“La pérdida no había sido tan grande desde 2002, cuando se salió de la convertibilidad”, admitía ayer un ejecutivo de una petrolera. “Desde mayo hasta ahora, el sector perdió dinero porque se compró el crudo a un precio que después nunca se pudo trasladar full a la tarifa”, agregó.
Cuando se analiza la serie histórica de devaluaciones, generalmente se tarda tres meses en recuperar una devaluación de entre 20 y 25%, indicaron en la industria. Este año se necesitaron 14 aumentos de precios para alcanzar, en parte, el empalme con los costos. Aun así, en el sector comentan el lobby que habría hecho el Gobierno sobre YPF -líder del mercado, con un 60%- para mantener los precios lo más bajos posibles.
El alza de precios impactó igualmente en la demanda de la nafta, que cayó 8% a partir de septiembre. En noviembre, las petroleras calculan una caída de las ventas del 4% en la nafta y 8% en gasoil. Sin embargo, la premium tuvo un desplome del 20%. “Muchos clientes se pasaron a súper”, señalaron en el mercado.

La pulseada que viene

En 2019, las petroleras esperan adelantar una negociación que involucra a las estaciones de servicio: el sistema full service. “Tenemos 20 personas por estación. Es un costo laboral importante que se agrega al del combustible. Tenemos que juntarnos la mesa del downstream para ver estas cosas”, indicó un ejecutivo de una empresa. La idea sería replicar la mesa de negociación que el Gobierno hizo en Vaca Muerta con los sindicatos. “Tendríamos que tener un mecanismo para que, en algunas estaciones, la carga de combustible la haga el mismo usuario, como es en Estados Unidos”, agregó.
Por otro lado, para el año que viene, las refinadoras están planificando sus negocios con un precio del barril de petróleo de entre US$70 y US$75, muy superior a los US$60 que cerró ayer la cotización del Brent. Para ello será clave la reunión bilateral que tendrán en Buenos Aires el príncipe de Arabia Saudita, Mohammed ben Salman, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, que servirá de antesala para el encuentro de la OPEP de la próxima semana en Viena, donde se espera que haya un recorte en la producción del suministro. (NA, ME)

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