Por Trivia Demir

Terminó el fin de semana de glamour entre 20 y sus comitivas, y vuelta a lidiar con el `carrito´ de los 44 millones de argentinos que están a punto de cerrar el año con más penas, que glorias. Tal vez de eso se trataron los lagrimones presidenciales en el fastuoso cierre en un teatro que para colmo, lleva el nombre del máximo colonizador confundido: Colón. Cómo sea al presidente Mauricio Macri le salió bastante bien la movida, donde el principal objetivo internacional se podría decir sin margen a error, era atenuar los desencuentros entre Estados Unidos y China, una lucha entre titanes que fue dejando un verdadero desparramo a nivel mundial, con grado de tensiones cada vez más complejas.
La necesidad tiene cada de hereje, dicen, y eso bastó para explicar cambios de comportamientos que hasta hace poco parecían improbables. Aunque en el caso del cese de hostilidades pactado por EE.UU. y China en la noche del sábado en Buenos Aires, era una conclusión previsible. El daño colateral de la guerra comercial lanzada por la Casa Blanca para contener el avance del gigante asiático estaba descomponiendo los parámetros. Como señaló The Washington Post horas después del acuerdo, ese conflicto “daña la economía global, preocupa a aliados del propio Partido Republicano, y tensiona a los inversionistas”. Los costos siempre deben ir unidos a los resultados, si se desplaza un nivel sobre el otro, el esquema deja de funcionar y deviene en un boomerang.

Paciencia china

Desde la vereda china se entendía desde hace semanas que se iba a una conclusión que limitara las hostilidades porque Washington, y no solo Beijing lo requerían. Para la visión del Imperio del Centro, Donald Trump recibió su primer grave golpe sobre los efectos de sus medidas en las elecciones legislativas de noviembre en las que perdió el control de la Cámara de Representantes. Un costo con efectos domésticos particulares debido a las investigaciones en curso por la conexión rusa y por el quiebre de muchos de los aliados del magnate, incluido íntimos como su abogado Michael Cohen, que acaba de declararse culpable de mentir ante el Congreso.
China puede exagerar con esos argumentos, pero es cierto que Trump necesitaba regresar a su país con una victoria y de ese modo caracterizó el resultado del dialogo en la cena en el Palacio Duhau con su contraparte Xi Jinping. En el trasfondo de esa narrativa hay un hecho que sí debe tenerse en cuenta. Después de la derrota por puntos de los republicanos en las legislativas, el panel de industriales de Dow Jones trepó 500 puntos, indicador del rechazo de las corporaciones a la esgrima arancelaria que aumenta los costos del acero, el aluminio y arruina los negocios de décadas con la potencia china. Ese dato, entre otros, explica que se haya impuesto la línea moderada negociadora del Secretario del Tesoro Steven Mnuchin, por sobre los halcones proteccionistas, como Peter Navarro o el asesor de seguridad nacional, John Bolton.

Macri jugó de Celestina

En uno de los papeles de reparto que fueron bien cumplidos, el Presidente argentino defendió a China por los dichos de la Casa Blanca que los trataba como un “país predador”. “Estoy convencido, cada días más, que cuanto más se desarrolle China, cuanto mejor le vaya a China, mejor la va a ir a la Argentina, a la región y al mundo. Se ha demostrado como un gran motor en el desarrollo de la economía global”, afirmó Macri en medio de las tensiones entre Estados Unidos y China, que parecían haber entrado en una pausa tas la cena que compartieron Donald Trump y Xi Jinping el sábado.
Un día después China supo agradecer este gesto mediador. En un encuentro cargado de reverencias de cordialidad entre ambos mandatarios, Macri recibió ayer a su par chino, Xi Jinping, en lo que fue la única visita de Estado de todos los líderes que estuvieron en la Argentina para la Cumbre del G20.
Tras una reunión de alrededor de una hora en la Quinta de Olivos, Macri destacó el valor de China en la geopolítica mundial, a la vez que resaltó los acuerdos de cooperación que firmó con el mandatario asiático. Su par chino, en tanto, valoró los “logros” del gobierno argentino.
Lo más importante tal vez fue que China reforzó inmediatamente su asistencia financiera a Argentina por el equivalente a US$9.000 millones, disponibles para el Banco Central en caso de corridas cambiarias o necesidades de inversión, entre otros acuerdos comerciales firmados el domingo por los dos gobiernos. La ayuda formó parte de un conjunto de 30 entendimientos firmados el domingo en Buenos Aires, en el marco de la asociación estratégica bilateral.

Menna, reorientado con China

En esa recepción en Olivos, hubo un invitado chubutense que hizo su parte en el acercamiento y entendimiento con el gigante asiático. El diputado nacional de Chubut por Cambiemos compartió el evento junto al Presidente argentino, gobernadores, otros legisladores nacionales y ministros del Gobierno.
La recepción se dio “en el marco del fortalecimiento de las relaciones diplomáticas con China”, explicó el propio Menna. El evento fue encabezado por el presidente Mauricio Macri, quien saludó al diputado nacional chubutense y agradeció el rol que viene cumpliendo en las relaciones bilaterales de ambos países. No olvidar que Menna pasó el 25 de mayo pasado precisamente en tierra oriental invitado a unas charlas del propio Partido Comunista sobre gobernabilidades posibles.
Hace una semana Menna también participó en el marco de las actividades por la cumbre del G20 que se desarrollaban en Buenos Aires, de la presentación de los libros del presidente oriental Xi Jinping. De esta ceremonia participaron además el viceministro de comunicaciones de China y autoridades nacionales. Los libros, titulados “Librarse de la pobreza” y “Zhejiang, China: Una nueva visión sobre el desarrollo”, fueron presentados ante el Grupo Parlamentario de Amistad con China, en la que el candidato a gobernador de Chubut por Cambiemos, cumple un rol importante.
Ayer en Olivos, Menna compartió la recepción, además, junto a otros funcionarios del Gobierno Nacional como el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano; legisladores como el senador nacional por Formosa Luis Naidenoff; el senador por Mendoza Julio Cobos; la diputada nacional por Córdoba Brenda Austin; el diputado nacional Facundo Suárez Lastra; y los gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales; y de Entre Ríos, Gustavo Bordet.
La recepción se llevó adelante en la Residencia Presidencial y la invitación a Menna llegó por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación. No fue menor el modo en que Macri lo saludó y destacó en público. Harto de las idas y venidas de Mariano Arcioni, que ya se identificó de lleno con el Peronismo Federal, el poder central ya habría decidido recortar los auxilios financieros a un gobernador que jugando de suplente no cumplió pactos, por lo cual imaginan lo que será jugando de titular. En esta lógica el diputado chubutense es presuntamente una de las cartas que Cambiemos jugará en Chubut, no sólo para ampliar su poder en el sur, sino además para atenuar internas con la Unión Cívica Radical, aunque tenga que tragarse la candidatura a diputado de Mario Cimadevilla si es necesario. Así como Trump afloja la pulseada con China entregándole más comercio y penetración en Latinoamérica, no en su casa; Macri empieza a evaluar darle más juego a los radicales y también a los chinos, en la lejana Patagonia, también bien lejos de su casa. Estrategias ensambladas o aprendizaje rápido, vaya uno a saber…

Fuentes: Perfil, The Washington Post, Parlamentario, NA, propias