El Gobierno argentino aceptó el veto del presidente de Estados Unidos, Donal Trump y dio de baja las centrales nucleares programadas con China y Rusia. El anuncio de la construcción de Atucha III era prácticamente un hecho pero EEUU pasó factura de su estratégico apoyo que permitió el nuevo acuerdo con el FMI. El tema es que el propio Putin salió a anunciarlo y el Canciller Jorge Faurie debió justificar la contradicción, por “cuestiones presupuestarias”.
Como contrapartida, Trump gestionó una línea de créditos que por el momento llega a los 800 millones de dólares, para invertir en infraestructura siempre y cuando se deje participar empresas yanquis por supuesto.