Tanto a nivel nacional como en Chubut, la agenda pública estalló este año con las investigaciones que giraron en torno a una corrupción, iguales método para iguales objetivos: sobreprecios en la obra pública y coimas a funcionarios de turno. Historia conocida ¿y qué sigue? Según un conocedor de paños, lo que sigue es la nada misma. El argumento que las `coimas´ habrían sido para la caja política y no para enriquecimiento propio de funcionarios daría por tierra con los enunciados de las acusaciones aplicados a los grandes referentes. ¿Error judicial o juzgamiento acordado? Vaya uno a saber. Los que quedarían más complicados serían los perejiles engolosinados y algunos empresarios, dice el oráculo.