El fin de semana ingresó detenido un ciudadano de 24 años, sobre el cual pesaba una medida de prisión preventiva que debía cumplir en su domicilio por el delito de “abuso sexual simple”, luego de que manoseara a una mujer que realizaba una performance artística bajo la modalidad de “estatua viviente” en la vía pública.
En esta ocasión, la aprehensión del sujeto, identificado como Carlos Alberto Giudice, tuvo lugar luego de que cometiera varios actos delictivos, entre ellos apedrear un vehículo que se encontraba estacionado en las afueras de la zona céntrica y, previamente, asaltar a una mujer amenazándola con apuñalarla, por lo que la Policía también le secuestró un arma blanca.
La situación deja en evidencia que, a pesar de los controles que la Policía frecuentemente realiza sobre aquellos beneficiados con la prisión domiciliaria por la Justicia, muchos de ellos suelen abandonar sus lugares de reclusión para continuar cometiendo delitos; uno de los casos más resonantes fue el homicidio de Eliberto Santos Ramos, el hombre asesinado a golpes dentro de su vehículo por tres jóvenes recientemente condenados: uno de ellos, que participó de la brutal agresión, debía estar cumpliendo arresto domiciliario, pero se encontraba “suelto” y su implicación en el hecho tuvo como consecuencia la muerte del hombre, que era un reconocido vecino de la ciudad.
A su vez, el escenario da cuenta de la sencillez con la que muchos detenidos pueden y suelen evadir medidas judiciales, como el caso de la prisión domiciliaria, sino también la falta de contención, en parte institucional, hacia muchos jóvenes que registran frondosos prontuarios o bien varios ingresos en comisaría por distintos delitos y que, ante la oportunidad, vuelven a incurrir en los mismos actos.

Prontuario

Giudice había sido imputado por “tocamientos”, delito configurado dentro del “abuso sexual simple”, luego de manosear a una mujer que realizaba una presentación artística en la calle; fue identificado por los ocasionales transeúntes que habían observado la situación y, a pesar de haberse dado a la fuga, finalmente fue aprehendido por efectivos policiales.
El hecho tuvo lugar en las inmediaciones de la avenida Roca y la calle 28 de Julio, en plena zona costera, y por aquél entonces quedó alojado en la comisaría de Puerto Pirámides, habiendo sido imputado por un delito que contempla penas de hasta cuatro años de prisión según el Código Penal.
Sin embargo, fue captado por agentes nuevamente, a una semana de su detención, en los alrededores de la zona céntrica tras provocar daños en una camioneta y asaltar a una mujer con un cuchillo.
A ello se sumó que, al incumplir con la medida de prisión domiciliaria, concurrió al boliche “La Fábrica” de Puerto Madryn, “donde se trenzó a golpes con otra persona”.

Destrozos, robo y desobediencia

El sujeto ingresó en un destacamento policial en averiguación de los delitos de “amenazas con arma blanca, daños y desobediencia a la autoridad”.
Según la Policía, “el Centro de Monitoreo informó que se requería presencia policial en un domicilio sito el barrio Seyom, en Tomás Maté y Villarino, en virtud de que un masculino de campera verde con rayas intentaría robar”.
Una vez allí, lograron aprehender a Giudice, quien “arrojó un arma blanca” y, como si ello fuera poco, en el mismo momento “se hizo presente en el sitio un ciudadano de apellido Duarte, quien denunció que el aprehendido se encontraba arrojando piedras, provocando daños en la luneta de su camioneta marca Toyota Hilux dominio”, relataron desde la Policía.
También, añadieron que momentos más tarde también apareció una ciudadana de apellido Oliva, quien también denunció que el sujeto “momentos antes la amenazó con un arma blanca”.

Seguirá nuevamente detenido

En este contexto, fuentes policiales confirmaron que sobre Giudice pesaba una medida de arresto domiciliario y que debía encontrarse dentro de una vivienda ubicada en Santiago del Estero al 1.100, a partir de lo resuelto días atrás por la jueza penal Marcela Pérez “conforme a la Comunicación Procesal 8774/2018”.
Luego de detenerlo, los uniformados dieron aviso al fiscal de turno, Jorge Bugueño, quien dispuso la imputación de los “nuevos” delitos cometidos y consignó que permaneciera detenido. En el hecho tomaron intervención la doctora Claudia del Balzo, de la Oficina Judicial y el abogado Custodio Gómez en calidad de defensor.
Finalmente, al joven se le revocó la domiciliaria y permanecerá detenido, además de que se le abrió la nueva causa.

Municipalidad de Puerto Madryn