trata-analisis-1Los múltiples operativos ordenados por la Justicia Federal en Puerto Madryn, volvieron a poner en la escena pública el flagelo de la Trata de Personas, una problemática que trasciende las fronteras nuestro país y región, sino que tiene alcance mundial. En el último año se practicaron varios operativos tendientes a combatir este tipo de delitos que son llevados a cabo por organizaciones criminales, pero que también tiene que ver con el componente social que consume dichas prácticas: ‘sin clientes no hay trata’, reza el lema de diferentes organizaciones que trabajan en visibilizar la problemática.
En el mes de agosto, la Brigada de Investigaciones de Trelew y la Policía Bonaerense rescataron a dos chicas de 11 y 14 años, en un operativo efectuado en el barrio Balvanera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; las niñas, ambas oriundas de la localidad de Trelew, habían llegado engañadas a Plaza Miserere y se constató que habían sido obligadas a prostituirse, delito por el cual hay una pareja que permanece detenida.
Según estudios realizados por organismos dedicados al combate de esta problemática, “en la Argentina, la explotación de seres humanos recorre sin excepciones la ancha y larga geografía de nuestro país, en las que hay jurisdicciones más activas y eficientes en el tratamiento de los casos, que las mujeres son el 99 por ciento de las víctimas de trata sexual, que la aplicación de la ley penal se ha mantenido constante desde la sanción de la primera ley de trata en el año 2008, que resta mejorar en la investigación del aspecto patrimonial de las ganancias producidas por el delito”, entre otras cuestiones.
De acuerdo a información relevada por Naciones Unidas, el negocio de la trata de personas genera ganancias a nivel global por “32 mil billones de dólares”, una cifra equiparable a la alcanzada por el tráfico ilegal de sustancias en el mundo.

Dos casos durante 2015

Uno de los episodios ocurridos en Puerto Madryn tuvo lugar en junio de 2015, cuando una joven ingresó en el restaurante “Mr. Jones”, de la zona céntrica, diciendo que era víctima de una red de trata de personas y que había logrado escapar del prostíbulo donde la tenían retenida.
La mujer relató, al casi medio centenar de clientes que estaban cenando en el local gastronómico, que se había escapado del lugar donde la mantenían cautiva, para luego dirigirse a la zona de la Terminal de Ómnibus y tomar un taxi en dirección al centro.
A su vez, pidió que no se diera aviso a la Policía, pero a pesar de ello, intervinieron la Seccional Primera y la Comisaría de la Mujer, pero la joven terminó huyendo y no volvió a conocerse
información respecto de su paradero.
Desde el Juzgado Federal informaron que no habían intervenido en ningún caso de ese tipo, y lo mismo dijeron referentes de la Justicia local.
Meses más tarde, otra joven, oriunda de la provincia de Misiones y de 30 años de edad, escapó de un VIP donde dijo haber estado encerrada contra su voluntad y siendo obligada a prostituirse.
El lugar en cuestión estaba ubicado sobre la calle Villegas, y al escapar, la víctima abordó un remis, en el que se dirigió a la Comisaría de la Mujer para radicar la denuncia correspondiente, luego de lo cual se dio intervención a la Policía del Chubut y el Juzgado Federal.
Según se conoció, la mujer había venido a trabajar a Puerto Madryn, pero semanas después de su llegada había sido “encerrada” en un VIP, del cual finalmente pudo escapar.

Delitos contra la integridad sexual

Según estadísticas oficiales de la Procuración General del Chubut, para el segundo semestre de 2016, en Comodoro Rivadavia fueron registrados tan solo tres delitos de “Promoción y facilitación de la prostitución”, mientras que en dos casos se intentó sustraer o retener a personas “mayores y menores con fines sexuales y sus figuras agravadas”, más una en grado de tentativa.
En el caso de la ciudad capitalina de Rawson, tan solo un caso fue ingresado a través de la Fiscalía, por promover o facilitar la prostitución, mientras que fue denunciado un caso de “sustracción o retención de personas mayores y menores con fines sexuales y sus figuras agravadas”.
En la localidad de Sarmiento, fue denunciado un solo episodio de promoción y facilitación del ejercicio de la prostitución, mientras que en Puerto Madryn, hubo dos casos de “promoción y facilitación de la corrupción de menores”, y uno para la localidad vecina de Trelew.

La nacionalidad de las víctimas

Según el relevamiento sobre las “Primeras 100 Sentencias Condenatorias por Trata de Personas”, elaborado por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), un organismo nacional, “para 2015, la mayoría de las víctimas son extranjeras: de las 492 cuya nacionalidad fue mencionada en la sentencia, 215 son de origen boliviano, 128 paraguayo, 122 son argentinas, en su mayoría de provincias del Interior, 24 de República Dominicana y 3 de Brasil. Además, de las 565 víctimas totales relevadas, un total de 463 eran mayores de edad y 102, menores; es decir, un 82 y 18 por ciento, respectivamente.
En dicho contexto, el informe expresa que “el desarraigo del lugar de origen de una persona al encontrarse en un lugar donde se habla otra lengua –muchas víctimas de Paraguay entienden y hablan con dificultad el castellano pues su lengua materna es el guaraní, lo mismo sucede con víctimas de Bolivia y el idioma quechua- donde hay otra cultura y otras creencias, lo cual comprende otro de los factores que genera, o extiende, la situación de vulnerabilidad de base”.
El reporte reza que “en la Argentina, la explotación de seres humanos recorre sin excepciones la ancha y larga geografía de nuestro país, en las que hay jurisdicciones más activas y eficientes en el tratamiento de los casos, que las mujeres son el 99 por ciento de las víctimas de trata sexual, que la aplicación de la ley penal se ha mantenido constante desde la sanción de la primera ley de trata en el año 2008, que resta mejorar en la investigación del aspecto patrimonial de las ganancias producidas por el delito, que han surgido más casos y condenas de trata con finalidad de explotación laboral en los últimos dos años y que la acción y aparición de organismos públicos como agentes de detección de situación de trabajo esclavo ha incidido positivamente para ello, que las condenas que incluyeron funcionarios públicos representan un 4 por ciento de las condenas conseguidas, entre otras cuestiones de interés”.
Del total de 122 causas, 106 tuvieron sentencia condenatoria, mientras que en tan sólo 16 de ellas, la misma fue de carácter absolutoria.

Personas trans “no identificadas como víctimas”

De acuerdo a datos aportados por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) y la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASE), la problemática de la trata de personas afecta, en Argentina, casi exclusivamente a las mujeres, que representan un 98 por ciento de las víctimas; los datos analizados demuestran que “la relación del delito con el sentido que la sexualidad femenina adquiere en las relaciones sociales y, en particular, en las relaciones entre los géneros”.
Además, “las instancias de dominación y control sobre la sexualidad femenina, se expresan en la posibilidad de acceso de los hombres a los cuerpos de mujeres y niñas en el ‘mercado’ y la industria del sexo”, explica el estudio, agregando un llamativo dato, el cual indica que “a partir de entrevistas con las fuerzas de seguridad, se sostiene que, si bien en algunos casos se han encontrado en los lugares allanados personas trans (travestis, transexuales y transgénero), estas no han sido identificadas como víctimas”.
Por otro lado, la investigación indica que “resulta dificultoso encontrar víctimas menores en los allanamientos”, dado que los “tratantes” tomarían mayores recaudos en ese tipo de casos.
En dicho ámbito, funcionarios policiales enunciaron postulados tales como que “si tienen menores, jamás las van a tener en un prostíbulo”; “yo creo que es un riesgo para los tratantes tener menores, porque tener mayores en algún punto les genera más impunidad” y “nos enteramos después que no encontramos a las menores porque las tenían en un auto, porque cuando el cliente pide algo especial y demuestra un buen poder adquisitivo o en el caso de que ya fuese un cliente de la casa, ahí se le ofrece a la menor”.

Números que alarman

Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), “se estima en 2,5 millones el número de personas víctimas de la trata; sin embargo, se calcula que por cada víctima de la trata de personas identificada, existen 20 más sin identificar”, a la vez que “la mitad de las víctimas son menores de 18 años y “15 a 20 por ciento de las mismas, son niños”.
Además, “el 13 por ciento de las víctimas de la trata de personas detectadas en Europa Central y occidental provienen de países de América del Sur” y el mercado ilícito se estima en unos “32 mil billones de dólares”, una cifra alarmante que asciende a la manejada, incluso, por el negocio del narcotráfico.
Otro dato relevante es que “según información de las autoridades el 52 por ciento de los tratantes o personas dedicadas al tráfico humano son hombres y el 42 por ciento, mujeres; sin embargo, en el 30 por ciento de los países donde se sabe el sexo de los autores, más mujeres fueron declaradas culpables de delitos relacionados con la trata”.

Municipalidad de Puerto Madryn