Ya están instalados. Todos los fines de semana, y también en días hábiles, hay ferias gastronómicas en las que los food trucks dicen presente.

Para su éxito se suman varios factores: la moda de consumir comida al paso, la transgresión de la nueva generación de chefs que busca salir de las cocinas para acceder a un público más amplio y diverso, y los costos de inversión, menores que los que supone instalar otro tipo de locales en el rubro de la gastronomía.

“La gente de Córdoba viaja cada vez más, y mira mucho lo que sucede afuera. Los carros de comida tienen tradición en países de Europa, en Estados Unidos y en Brasil”, explica Maxi Peralta, titular de la Asociación Cordobesa de Food Trucks. Para él, esta tendencia supone una evolución de los carros de comida ya existentes, como los de choripanes.

El negocio tiene algunas ventajas: los precios de los productos suelen ser más bajos respecto de otros modelos gastronómicos, los dueños tienen flexibilidad de días y horarios, los costos operativos disminuyen al no tener montos fijos como la renta de un local y hay libertades para decidir dónde vender.

Peralta destaca, entre las virtudes, la venta ambulante o no sedentaria. El desplazamiento permite revalorizar espacios de la ciudad, otorgándoles un valor agregado a zonas relegadas, como también a localidades no turísticas. “El interior de la provincia responde muy bien, sobre todo porque este tipo de eventos supone una novedad”, explica.

Para sacar rédito económico, el negocio debe “combinar” la participación en ferias con eventos privados. Sobre la ocupación del espacio público, rige la ordenanza decretada en septiembre de 2016, que autoriza y regula su funcionamiento, lo que reactivó al sector.

Precios

En ciudades donde este fenómeno gastronómico lleva más tiempo, lo que prevalece son food 
trucks establecidos en camiones o furgonetas. La otra plataforma sobre la que se puede armar un carro de comida son los tráileres.

Adquirir y equipar una unidad de estas implica una inversión que ronda entre los 150.000 y los 400.000 pesos. Todo depende del presupuesto con el que se cuente, y de la creatividad de quienes llevan adelante el proyecto.

En Córdoba, la firma especializada Bow Trucks fabrica tráileres gastronómicos, que incluyen desde el chasis hasta la instalación pertinente, que depende muchas veces de los productos que allí se vayan a ofrecer.

Para obtener la habilitación se requiere ser responsable inscripto ante la Afip, contar con la categoría correspondiente de Ingresos Brutos y abonar impuestos municipales.