En el mercado del pan elaborado una sola firma (Fargo/Bimbo) concentra el 80% de la
producción; las cervezas son producidas en un 82% por 2 empresas (Quilmes el 66% con
sus marcas Palermo, Andes, Norte y Bieckert y Brahma con el 16%) y las galletitas son
fabricadas en un 78% por tres empresas (Kraft, Arcor y Danone), por citar algunos casos
correspondientes al rubro de alimentos.
A su vez, los mercados de telecomunicaciones (3 empresas –Telefónica, Telecom y Telmexel
100%), televisión por cable (1 empresa Cablevisión- el 70%), productos petroquímicos como fertilizantes (2 empresas –Profertil y Petrobas- el 79%), tolueno (2 empresas – Petrobras e YPF- el 100%) y etileno (1 empresa –Polisur- el 93%), presentan también, como surge de los datos precedentes, un alto grado de concentración.
Otros sectores claves por ser insumos de uso difundidos en distintas cadenas de valor
industriales presentan las mismas características. Como los casos del acero, el aluminio y el cemento que se analizan en este documento.

Supervivientes de todos los sellos políticos

Que la economía argentina presenta mercados altamente concentrados y extranjerizados no constituye ninguna novedad. Tampoco lo es que, durante los noventa se haya consolidado un proceso de concentración y extranjerización de la propiedad de las firmas, principalmente a partir de las privatizaciones y del proceso de venta de activos de los grandes grupos económicos nacionales ante la ventaja de los altos precios en moneda extranjera de dichos activos producto de la vigencia de la convertibilidad.
Lo que sí podría considerarse como novedoso es que después de 20 años de políticas macroeconomías expansivas, con alto crecimiento del PBI, recuperación de la actividad industrial, creación de empleo, inclusión social, disminución de la pobreza y la indigencia, no se hayan adoptado medidas concretas para morigerar este fenómeno. Por el contrario, la información económica disponible da cuenta de que durante la pos convertibilidad continuaron estos procesos iniciados en la década pasada. Ni la concentración económica ni la extranjerización han sido temas considerados y debatidos en la agenda pública a
pesar de la gran incidencia que tienen en la determinación de aspectos económicos
centrales, tales como la distribución del ingreso, la inflación, la inversión, el saldo del balance de pagos, el empleo y las cuentas fiscales. Tampoco los estudios de investigadores y académicos resultan prolíficos en esta materia.

Los indicadores

Si bien es sumamente compleja la obtención de datos fiables para profundizar estos temas
relevantes, algunos indicadores obtenidos de un excelente trabajo realizado por los investigadores Daniel Azpiazu, Martín Schorr y Pablo Manzanelli, dan cuenta de la magnitud del fenómeno:
– La participación de las 200 firmas líderes en el valor bruto de producción nacional, trepó del 20% en la convertibilidad al 28% en la pos convertibilidad, mientras que en la industria, el peso relativo de las 100 firmas líderes, aumentó del 33% al 41%.
– En cuanto al nivel de extranjerización, en 1993, de las 200 empresas más grandes del país, alrededor de 50 compañías eran controladas por el capital extranjero y explicaban el 23% de las ventas totales. En 2009, 117 compañías transnacionales pasaron a ocupar el ranking de las 200 líderes, alcanzando a representar más del 50% de la facturación por ventas.
-Dentro de las 500 firmas más grandes que operan en el país, durante la pos convertibilidad, la participación del salario en el ingreso fue mucho más baja en las grandes compañías extranjeras (16%) que en las de capital nacional (37%). Y la tasa de ganancia de las corporaciones foráneas fue del 34%, mientras que la tasa de inversión alcanzó el 17%, lo que manifiesta una baja reinversión de utilidades.

Siempre lo mismo

Otro aporte relevante en esta materia lo constituye el estudio del CEMoP, realizado por Andrés Asiaín, “La inflación bajo el régimen de tipo de cambio competitivo” que aborda la temática de las utilidades de las firmas por sector y señala que entre 2001 y 2008 por ejemplo (para tomar un período del pasado y evitar especulaciones por presuntos enfoques enfoques politizados), “se observa un incremento espectacular de la rentabilidad empresarial en todos los sectores, excepto en los servicios de electricidad, gas y agua, donde disminuye”. Recuérdese que, estos últimos sectores, se encuentran bajo fuerte regulación estatal.
Como puede apreciarse, la economía argentina no solo está altamente concentrada y extranjerizada, sino que la tasa de ganancia de las firmas se ha más que triplicado en varios sectores y en pocos años.

Y por casa,…el aluminio

La Industria del Aluminio Dentro del complejo metalúrgico, un eslabón fundamental corresponde a la industria básica de metales no ferrosos; entre ellos tiene especial relevancia el aluminio -tercer elemento más abundante en la corteza terrestre- dado que su cantidad producida anualmente supera la suma de los restantes metales no ferrosos. En su forma natural, sólo existe en una combinación estable con otros materiales (particularmente en sales y óxidos) y recién comenzó a ser producido con fines comerciales en la segunda mitad del siglo XIX. En ese sentido, si bien se trata de un metal “moderno” -debido a que su desarrollo ha sido relativamente reciente- es el segundo en importancia luego del acero. Dados los actuales niveles de producción, las reservas conocidas de bauxita –mineral natural del cual se obtiene el aluminio- durarán por cientos de años.

Situación internacional

La producción mundial de aluminio primario ha aumentado en forma considerable en la última mitad de siglo pasando desde alrededor de 12 millones de toneladas en 1973 a 47,6 millones de toneladas en 2012. Asimismo, se han verificado cambios rotundos entre los principales productores. Se destacan la disminución de Estados Unidos (pasando de un 42% en 1973 a un 10% de la producción hoy en día) como así también el aumento de China (que concentra un poco más del 40% del total a nivel mundial). Estos casos reflejan un movimiento más general de la producción a nivel mundial la cual, gracias al aumento en los precios de la energía, como así también a políticas industriales, se ha movido de los Estados Unidos, Japón y el oeste europeo hacia China, Rusia, Canadá, Australia, Brasil, India y el Sudeste Asiáticos También se han verificado importantes cambios en la demanda en donde el consumo combinado de 6 países industrializados en 1972 ha pasado del 60% al 25% hoy en día, siendo reemplazados por China, India y Brasil que concentran el 40% del consumo.

Situación Nacional

ALUAR Aluminio Argentino SAIC es la única empresa productora de aluminio primario en Argentina y una de las mayores en Sudamérica. Durante 2016-2017, la compañía reportó una utilidad de 1.949,5 millones de pesos (unos US$117,2 millones) al cierre de su ejercicio anual a fin de junio de 2017, o sea, 772,8 millones de pesos (US$44,7 millones) más que en el ejercicio previo. A la satisfacción por supuesto de contar en la Provincia de Chubut con una empresa a la que le va muy bien a través de la historia productiva que representa ya 43 años, le sigue la pregunta del millón ¿cómo atraviesa las diferentes coyunturas y cuál es la fórmula de su éxito?
Al parecer “El crecimiento de las ganancias fue consecuencia de mayores ingresos por la depreciación del tipo de cambio y del aumento del precio internacional del aluminio”, dijo el propio Aluar en una nota a la Bolsa de Buenos Aires.
La compañía, que lleva su estado contable de julio a junio del año siguiente, agregó que también tuvo “aumento de costos por el incremento de los precios locales de mano de obra, servicios e insumos”, pero así y todo ganó 44 millones más de dólares que en el balance anterior.
Los títulos de Aluar, que ponderan con un 3,26% en el doméstico índice líder Merval, operaban con alza de 0,84%, a 11,95 pesos (US$0,69) a las 15.25 hora local (1825 GMT).
Sin embargo, según los entendidos, la existencia de una sola empresa productora de aluminio primario –ALUAR- genera que los vaivenes de la producción local se expliquen, de forma exclusiva, por las fluctuaciones en la capacidad productiva de aquella empresa y los cambios en la demanda (local e internacional). Es así como se observa un crecimiento sostenido y escalonado de la producción nacional.
Cabe señalar que las importaciones de aluminio en toneladas son aproximadamente un 17% de la capacidad instalada de ALUAR. Es decir, que la industria local se abastece fundamentalmente de producto nacional y sólo acude al mercado externo cuando aquel resulta insuficiente.
En síntesis, hasta aquí, se trata de un contexto de consumo local y exportaciones en aumento. Por otro lado, aparece una oferta limitada por la existencia de un único productor (ALUAR) que se desempeña como monopolio en este mercado y que tiene la posibilidad de, en este contexto, aumentar los precios en tanto su capacidad instalada trabaja siempre a tope de sus posibilidades. Es decir que su condición de único oferente local dada la creciente demanda le permite aplicar fuertes incrementos del precio del aluminio. Recientemente se hizo un anuncio importante al respecto donde la productora accedió a ofrecer al Gobierno Nacional en mercado una rebaja al producto de un 14%, en momentos en que se cuestionaba los valores de ventas que superaban en un 25% la cotización internacional en la Bolsa de Metales de Londres. El gesto fue simultáneo con una notificación de la CNDC (la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia) que investiga once sectores por presuntas fallas de competencia, entre ellos el metal generado en Chubut.
Al inicio de la gestión de Cambiemos la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, comenzó un exhaustivo análisis del mercado Argentino. Fue el propio secretario de Comercio, Miguel Braun, y el presidente del organismo Esteban Greco quienes anticiparon las próximas medidas del organismo encargado de velar por el buen funcionamiento de los mercados en la Argentina.
Desde 2016 en la CNDC hay 608 expedientes en curso de los cuales 334 casos se refieren a concentración, 221 estudian posibles conductas anticompetitivas y 53 son investigaciones de mercado sobre las que aún no se ha expedido. Comenzar a desconcentrar la economía es uno de los puntos clave para el desarrollo y es uno de los objetivos de los tiempos que viene.

Fuentes: CIGES, Felisa Miseli, MEN, CNDC.