El cáncer representa un conjunto de entidades caracterizadas por el crecimiento descontrolado de células anormales, que presentan morfología, manifestaciones clínicas, pronóstico y determinantes diferentes. En nuestro país constituye la segunda causa de muerte, concentrando a lo largo de los años aproximadamente el 20% del total de defunciones.
La Agencia Internacional de Investigaciones en Cáncer (IARC) ha estimado para el año 2035 un incremento del 50,2% en la incidencia de cáncer en nuestro país: Esto es en comparación con la estimada en 2012, considerando exclusivamente el efecto demográfico (56,2% de aumento en los hombres y 44,8% en las mujeres). A su vez, la predicción de mortalidad, calcula un incremento del número de defunciones del 55,7% en 2035 para ambos sexos; 60,5% en hombres y 50,4% en mujeres.
Junto con las enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas -como principales entidades- integra el grupo de las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT).

Sala de Situación

Los análisis de situación de salud (ASIS) implican procesos de análisis y consolidación de información de fuentes diversas que permiten caracterizar, medir y explicar a partir de sus determinantes, el perfil de salud-enfermedad-cuidado de una población. De acuerdo a los indicadores duros se hace difícil identificar relaciones de causa-efecto entre las variables y la mortalidad por cáncer, sino solamente establecer asociaciones y correlaciones. Para un individuo en particular, los factores de riesgo para distintos tipos de tumores presentan un riesgo relativo conocido a partir de estudios de epidemiología clínica. Pero en el caso de las poblaciones, estos factores juegan un papel orientativo dentro de un conjunto de variables, entre las que se encuentran aquellas asociadas a la incidencia y mortalidad de distintas neoplasias. Desde esta perspectiva, los factores sociales, económicos, ambientales y demográficos se convierten en insumos de importancia para prever la proliferación de una patología determinada, y por tanto, para diseñar estrategias destinadas a reducir dicho impacto.

Qué pasa en la Patagonia

La Región Sur de nuestro país agrupa las provincias de La Pampa, Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. La población de esta región está compuesta por 2.747.361 habitantes, que representa el 6,3% de la población de Argentina. La Región Sur presenta en hombres una tasa ajustada de mortalidad por cáncer, para todos los sitios tumorales en conjunto, mayor que la de Argentina.
El dato es importante y preocupante en relación a la composición poblacional, ya que la Patagonia presenta un 49,5% de la población menores de 15 años y 42,5% de mayores de 50, conformando una estructura poblacional progresiva, a diferencia de la que corresponde a Argentina, que es de tipo estacionaria.
La Región Sur presenta además menor porcentaje de adultos mayores de 65 años (8,6%) y mayor porcentaje de menores de 15 años ( 25,8%) en comparación con Argentina (10,9% y 25,0% respectivamente). Todas las provincias patagónicas presentan esta característica, a excepción de La Pampa, cuya estructura poblacional es más envejecida al compararla tanto con la Región en su conjunto, como con la que presenta Argentina. Además, todas las provincias del Sur superan la cobertura de salud por obra social, prepaga o plan estatal que presenta Argentina. Santa Cruz es la provincia con menor cobertura exclusiva por el sector público de la Región y de todo el país.
En todas las jurisdicciones las mujeres presentaron mejor cobertura de salud en relación a los hombres.

Estadísticas regionales sobre el cáncer

Se estima que en la Argentina se diagnostican más de 19.000 casos nuevos de cáncer de mama por año; los que representan el 17% del total de casos incidentes y el 32% de los cánceres que se diagnostican en mujeres anualmente. Le sigue en importancia el cáncer colorrectal con más de 13.000 casos nuevos por año en ambos sexos.
La Región Sur presenta en hombres una tasa ajustada de mortalidad por cáncer, para todos los sitios tumorales en conjunto, mayor que la de Argentina (129,1 y 122,8 p/100.000 hab. respectivamente). En ese marco, Chubut, Santa Cruz y La Pampa exhiben las mayores tasas (152,8 y 151,4 y 149,1), mientras que Tierra del Fuego presenta la menor mortalidad (119,2 muertes p/100.000 hombres). Mientras que La Pampa presentó la mayor tasa cruda, probablemente en relación con su estructura poblacional más envejecida. Los hombres de la Región Sur comparten con los de Argentina las tres primeras causas de mortalidad por cáncer: pulmón, colorrectal y próstata. Le siguen en orden de importancia, la mortalidad por cáncer de estómago, páncreas y esófago. En el caso de las mujeres de la Región Sur, la tasa ajustada de mortalidad por cáncer, para todos los sitios tumorales en conjunto, superó a la de Argentina (89,0 y 88,4 p/100.000 mujeres respectivamente). Neuquén presentó la mayor mortalidad (101,8 muertes p/100.000 mujeres).
Todas las provincias superaron la tasa correspondiente al país, excepto Chubut que registró la menor mortalidad (84,4 P/100.000 mujeres). Las mujeres residentes en la Región Sur comparten con las de Argentina las primeras cinco localizaciones según orden de frecuencia: mama, pulmón, cáncer colorrectal, cervicouterino y páncreas.

Factores que inciden concretamente

Entre los aspectos a tener en cuenta es que el cáncer presenta un amplio entramado de determinantes relativos tanto al orden genético como al ambiental. Comparte con las principales ECNT (enfermedades crónicas no transmisibles)
algunos factores de riesgo relacionados con el comportamiento.
La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo para Enfermedades no Transmisibles (ENFR) releva, cada cuatro años, los principales factores de exposición para este grupo de enfermedades: Bajo consumo de frutas y hortalizas, inactividad física, alto índice de masa corporal, ingesta excesiva de alcohol y alto consumo de tabaco.

Frutas y Verduras

El promedio diario de porciones de frutas o verduras consumidas por persona recomendado por la OMS es de 5 porciones diarias. A nivel nacional, este consumo fue de 1,9 en 2013, sin evidenciarse cambios respecto de la 2°ENFR y ubicándose por debajo de lo recomendado.
En la Región Sur, Chubut, Tierra del Fuego y Neuquén mejoraron la ingesta de frutas y verduras.
Bajaron el consumo La Pampa, Santa Cruz y Río Negro. Los hombres presentaron menor porcentaje de consumo en relación a las mujeres en todas las provincias a excepción de Río Negro.

Actividad física

La actividad física baja se ubica en el cuarto lugar entre los principales factores de riesgo de mortalidad a nivel mundial. En Argentina la prevalencia de actividad física baja resultó estable entre 2013 y 2009 (55%). Chubut y en menor medida Río Negro y Santa Cruz incrementaron la actividad física en 2013. Contrariamente, Neuquén,
La Pampa y Tierra del Fuego la redujeron. Las mujeres manifestaron menor actividad física que los varones.

Sobrepeso, alcohol y tabaco

Puede atribuirse al exceso de peso entre el 7% y el 41% de la carga de enfermedad por
ciertos tipos de cáncer. La prevalencia de sobrepeso y obesidad está aumentando en los países de ingresos bajos y medianos, en particular en las regiones urbanas. Tanto en Argentina como en la Región Sur, el exceso de peso ha aumentado. Los varones presentan mayor prevalencia de exceso de peso en todas las provincias. El consumo regular de riesgo de alcohol a nivel nacional presentó una prevalencia de 7,8%. Neuquén y Tierra del Fuego aumentaron la prevalencia de consumo de riesgo de alcohol en 2013. Chubut, La Pampa y Santa Cruz mantuvieron el consumo estable. Río Negro, en cambio, disminuyó el consumo en relación a 2009. Se observó mayor consumo regular de riesgo en varones que en mujeres.
En relación al tabaco, desde 2013 se observa una disminución del hábito tabáquico en el país y en todas las provincias de la región Sur, especialmente en Río Negro. A nivel poblacional se observa que el porcentaje de mujeres fumadoras es menor al porcentaje de hombres fumadores. Las mujeres de Santa Cruz registraron el mayor porcentaje de hábito tabáquico de todo el país.

Es reducible la mortalidad

En términos generales, la mayoría de los tumores son plausibles de alguna estrategia de prevención. Estas estrategias pueden clasificarse según el nivel en el que operan. Por ejemplo:

• Nivel ambiental: Intervenciones a este nivel resultan altamente costo efectivas para la reducción en la incidencia de algunos tumores. Ejemplo de esto es el abatimiento de arsénico del agua para consumo (disminuyendo la incidencia de tumores de hígado, riñón y piel asociados al arsenicismo), el control de las concentraciones ambientales de PBC; condicionante de leucemias y otros tumores; e inclusive las medidas destinadas a proteger la capa de ozono, que impactan en la incidencia potencial de algunos tipos de cáncer de piel.

• Nivel de modificaciones en el modo de vida: Este nivel de prevención posee el mayor potencial para disminuir la mortalidad por cáncer en el mundo. El cáncer de pulmón, responsable de una de cada cinco muertes, se vería reducido si se lograra disminuir el consumo de tabaco. Dicha sustancia se considera responsable del 30% de los tumores mundiales. Asimismo, modificaciones en los hábitos alimentarios podrían disminuir marcadamente la incidencia de varios tipos de tumores entre los que se encuentran el de estómago, páncreas, vejiga, colon y recto.

• Nivel individual mediante screening: Las estrategias de screening pueden evitar la aparición de cáncer o lograr su detección en etapas tempranas (pre-sintomáticas) incrementando sustancialmente las posibilidades de tratamiento y cura. Algunos tipos de tumores, como el de colon, mama y cuello de útero han reducido sus tasas de
mortalidad en las poblaciones donde estas estrategias se han adoptado en forma sistemática.

• Otros niveles: Otros niveles en los que es factible operar para reducir la incidencia y la mortalidad del cáncer son el de la prevención de infecciones asociadas a tumores, como el caso del virus H.P.V (y su asociación con cáncer de cuello uterino) y el virus de la hepatitis tipo “B” y “C” por su asociación con el cáncer de hígado. Finalmente, el campo de la salud ocupacional y laboral tiene su área de lucha contra el cáncer al enfrentar la intoxicación y contaminación laboral por materiales cancerígenos como lo es el asbesto, el cadmio y el cromo o las radiaciones a las cuales están sometido un gran número de trabajadores dentro y fuera del ámbito de la salud.