A principios de noviembre, durante su estadía en París por la 39 Conferencia General de la UNESCO, el ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, se reunió con su par finlandesa, Sanni Grahn Laasonen, con el fin de sellar un acuerdo bilateral de cooperación entre ambos países en materia educativa, principalmente en lo referido a la formación docente y la innovación en los métodos de enseñanza.
Actualmente, el sistema educativo de Finlandia está considerado uno de los mejores del mundo, al punto que tres colegios de nuestro país ya comenzaron a aplicar parte de dicho modelo, en lo referido a la prevención del acoso escolar o “bullying”, una problemática a nivel mundial que, a través de los métodos adquiridos, ha mostrado una clara reducción en los casos de maltrato en las aulas.
En la provincia del Chubut, organizaciones sindicales se manifestaron como críticas de la posición adoptada desde la cartera educativa nacional para con el modelo finlandés, aduciendo que durante la firma del acuerdo de ministros, “se difamó a las organizaciones sindicales docentes”

Formación docente y nuevas tecnologías

El Memorándum en cuestión, que comenzó a regir desde el momento en que fue firmado por ambos ministros y que podrá ser rescindido, de manera unilateral con seis meses de antelación, establece una serie de compromisos en lo referido al intercambio de experiencias.
Por ejemplo, una de las cuestiones está ligada al diseño del sistema educativo, incluyendo nuevas pedagogías, procesos de enseñanza, gestión pedagógica, desarrollo curricular, investigación, implementación y evaluación.
También, se hace alusión al desarrollo de la formación docente, a partir del cual se fomentará el intercambio de prácticas pedagógicas innovadoras y el uso de nuevas tecnologías en el campo de la capacitación docente y se promoverá la movilidad de estudiantes y profesores de las instituciones entre ambos países.
El fortalecimiento de ambientes escolares inclusivos, incluyendo políticas de lucha contra el acoso escolar y la prevención de la violencia, también forma parte del acuerdo.

El entorno digital, indispensable

En otro orden, el convenio aborda el diseño de la educación técnica, tecnológica, vocacional y profesional en áreas de interés mutuo, con el objetivo de fomentar la inclusión de los jóvenes al trabajo y la necesidad de “fortalecer las relaciones entre las instituciones de educación superior e instituciones similares de las Partes, de acuerdo con sus respectivas legislaciones”.
También, establece el intercambio de información y experiencias sobre entornos digitales de aprendizaje, sumado al intercambio de conocimientos en materia de promoción y desarrollo de la educación física curricular y extracurricular.
Por otro lado, el documento deja espacio para el diseño e implementación de sistemas de evaluación con el objetivo de obtener información estratégica para la toma de decisiones y el fortalecimiento de las instituciones educativas de ambas partes y sus respectivos actores.
Además, el Memorándum también contempla el desarrollo de titulaciones conjuntas, la movilidad de profesores, expertos y estudiantes, la participación en conferencias, seminarios y reuniones que se celebren en el otro país y el compromiso de difusión de oportunidades sobre disponibilidad de becas.

Menos horas de cursada y mejor rendimiento

Entre las particularidades del sistema educativo finlandés, está el hecho de que casi todas las escuelas son públicas, además de que existen niveles muy bajos de variación entre los resultados de las diferentes instituciones y entre el rendimiento de cada alumno; en este sentido, la equidad educativa es alta.
Además, no se comparan las escuelas públicamente mediante rankings, así como tampoco existen pruebas o exámenes estandarizados hasta la selectividad.
Los alumnos tienen menos horas de clase y menos deberes y “tareas para el hogar”, al tiempo que los docentes están muy bien remunerados y tienen una alta cualificación. El sistema de selección de los estudiantes es muy exigente y son bien preparados.
En esta línea, los docentes disfrutan de elevados niveles de autonomía, ya que no hay inspecciones en el aula, a la vez que sus salarios son elevados, de unos 4 mil euros brutos al mes, trabajando un promedio de 31,6 horas semanales.

Educación y alimento garantizados

También, los padres influyen poco en las decisiones de la escuela debido al elevado estatus de los docentes, sumado a que estos últimos tienen más margen para decir “no” a un padre, por motivos puramente culturales que, en Argentina, muchas veces son diferentes, habida cuenta de los distintos episodios en los que profesores son duramente cuestionados por los padres de alumnos.
En Finlandia, todos los alumnos reciben comida y material escolar gratuitos en los establecimientos, además de que casi el 50 por ciento de ellos recibe apoyo individualizado, no solamente los que presentan problemas específicos en el proceso de aprendizaje y rendimiento.
Un punto a resaltar es que existen redes de comunicación e intercambio de ideas entre las escuelas; a ello, se suma que los alumnos estudian una amplia gama de asignaturas que incluyen música, arte y estudios sociales.
También, hay educación preescolar para todos, y los maestros tienen estudios de pedagogía superior.
En este contexto, Finlandia se posiciona, según estadísticas internacionales, como uno de los países menos desiguales, donde la “pobreza infantil” es de un 6,5 por ciento.

Educación obligatoria y gratuita

El nivel educativo en Finlandia “es elevado”, destaca la Embajada de dicho país en su sitio oficial, en relación al sistema educativo que rige allí desde hace décadas, pero que se constituye como una novedad para el nuestro por estos meses.
En comparaciones internacionales, “Finlandia se sitúa entre los primeros países a nivel mundial. Destaca sobre todo por el nivel de la educación básica. La ley establece que la educación es obligatoria y gratuita para todos los niños desde los 7 hasta los 16 años”, indica, agregando que “esta gratuidad incluye también todos los libros de texto y utensilios necesarios, además de una comida caliente al día”.
La educación “se llevó el 11,2% de todo el gasto público en 2014, lo que equivale a 6,5% del PIB”, destaca.
Por otra parte, desde la Embajada de Finlandia indicaron que “la prestación de la escolaridad primaria está a cargo de los 320 municipios en que se divide el país, que tienen el deber de organizar enseñanza para todos los niños en edad escolar residentes en su territorio o de ocuparse de que reciban instrucción. La enseñanza debe impartirse cerca del hogar de cada niño. Los municipios son responsables de organizar y pagar el transporte de los niños que residan a más de cinco kilómetros de la escuela”.

Bachillerato o formación profesional

En otro orden, el bachillerato está destinado en principio a los jóvenes de 16 a 19 años y, debido a las distintas opciones de los alumnos, en el liceo no hay itinerarios fijos ni grupos por aulas.
El currículo comprende “estudios obligatorios, especializados y aplicados”, mientrasque “el bachillerato culmina en un examen que se realiza homogénea y simultáneamente en todo el país. El examen es elaborado cada año por una comisión ad hoc dependiente del Ministerio de Educación”.
Si un adolescente, después de la escuela primaria, no desea seguir al bachillerato, “puede optar por la formación profesional básica que le ofrece una gran cantidad de alternativas escolares y especialidades para elegir. Esta formación básica se puede adquirir tanto en institutos como en centros de trabajo, mediante un contrato de aprendizaje. La oferta comprende 75 títulos profesionales básicos, que se obtienen en tres años y otorgan la competencia para continuar estudios superiores”.

Formación profesional y educación superior

Además, el sistema educativo finlandés comprende unas 20 universidades que pertenecen al Estado, el cual “aporta la mayor parte del financiamiento, aunque por su funcionamiento son muy autónomas”.
La red universitaria “cubre todo el país, hasta Laponia; los estudios universitarios están al alcance de todos, ya que no se cobran matrículas. Las 29 escuelas superiores profesionales se caracterizan por su estrecha vinculación con el ámbito laboral. Se crearon en los años 90 con esa finalidad. Estas instituciones se diferencian de las universidades en que son municipales o privadas, en lugar de estatales. Son por naturaleza polifacéticas y regionales. El requisito de ingresos es el bachillerato o un título de formación profesional básica. El estado subvenciona el 57 % de sus gastos”.
La educación para adultos “se ha convertido en un importante sector de la política educativa finlandesa. Comparados con el resto del mundo, los finlandeses adultos son estudiantes entusiastas. Cada año un millón de personas participa por propia iniciativa en alguna de las más de mil actividades organizadas por institutos o universidades, que se imparten también en institutos populares, academias y universidades de verano. Los estudios que otorgan títulos son gratuitos. Hay algunos que tienen tarifas comerciales. El Ministerio de Educación financia la educación del adulto y es responsable de su desarrollo”, explicaron desde la Embajada.

Entre los tres primeros países de las pruebas PISA

El Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, “PISA” del año 2015 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD, por sus siglas en inglés) se centró en las competencias científicas, y en dicha encuesta, de carácter trienal, los estudiantes finlandeses de 15 años se clasificaron en la tercera posición entre los países de la OECD en dichas competencias.
De este modo, los alumnos finlandeses continúan estando entre los mejores en competencia lectora y la competencia matemática “se ha mantenido sin cambios”.
Sin embargo, desde dicho país manifestaron que “hay una falta de entusiasmo por la ciencia y esto se ha visto reflejado en un descenso en la calificación obtenida”.
La puntuación media, de 531 puntos, en competencia científica colocó a los estudiantes de 15 años de Finlandia en la tercera posición; la calificación de 538 puntos por parte de Japón se ubicó por encima del resto de los países de la OECD.
Sin embargo, remarcaron que “la diferencia de calificación entre Finlandia, Estonia y Canadá (528 puntos) no es significativa desde el punto de vista estadístico”.
Además, Singapur (556), Japón, Estonia y Taiwán (532) se clasificaron por encima de Finlandia entre todos los países y economías participantes. La puntuación de todos estos países y economías estuvo bastante por encima de la media de los países de la OECD.
La puntuación media de Finlandia en competencia científica “ha descendido en 32 puntos en relación con 2006, el último año en que el foco del estudio fue el rendimiento en ciencias. El descenso representa casi el rendimiento de un año académico completo. El estudio PISA muestra que cada año, las competencias básicas de conocimientos científicos de más de 6 mil estudiantes de Finlandia fueron inadecuadas. Esto aumenta con el riesgo de superar otros estudios y las demandas de la vida laboral moderna”.