El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) falló en contra de Uber, coincidiendo con la tesis de que es una empresa de transporte y no una plataforma digital, de modo que las autoridades nacionales deberán exigirle licencias y autorizaciones como las que precisan los profesionales del taxi. El máximo órgano de justicia europeo afirmó que debe considerarse que el servicio de intermediación que lleva a cabo la plataforma «forma parte integrante de un servicio global cuyo elemento principal es un servicio de transporte» y no del ámbito de la sociedad de la información.
De esta forma, la justicia europea ha respaldado la tesis de los taxistas que han venido denunciando que, mediante el uso de licencias de VTC, «se ha pretendido legalizar y profesionalizar» servicios de transporte urbano «sin regulación», citando precisamente los prestados por la startup californiana. Asimismo, ha coincidido con la opinión emitida el pasado mes de mayo por uno de los abogados generales del máximo tribunal europeo (Uber es una empresa de transporte y debe tener licencia, según el TJUE) sobre la demanda por competencia desleal introducida por los taxistas de Barcelona (ver también: Paros de taxistas en todas las comunidades autónomas).

Un antes y un después

El secretario de Elite Taxi Barcelona, Iban Sesma Regalado, ha afirmado que «la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE sobre Uber marcará un antes y un después en la operativa de esta empresa, y en el sector», así como de otras que se mueven en el mismo ámbito.
Sesma ha valorado así, en declaraciones a Efe, la sentencia del tribunal europeo que considera a Uber una empresa de transporte y no una plataforma digital, lo que supone que las autoridades nacionales podrán exigirle licencias como las que se les requieren a los profesionales del taxi. «Es una decisión importante pero aún queda mucho por hacer para demostrar que estas empresas que se acogen a una falsa economía colaborativa operan indebidamente», ha señalado.
En este sentido, el secretario de Elite Taxi Barcelona ha recordado que «el sector ya está regulado, solo hace falta que cumplan las normas».
El tribunal de la UE estima que «debe considerarse que el servicio de intermediación que lleva a cabo Uber forma parte integrante de un servicio global cuyo elemento principal es un servicio de transporte» y, por lo tanto, que no responde a la calificación de ‘servicio de la sociedad de la información’, sino a la de ‘servicio en el ámbito de los transportes'».

La sentencia de este tribunal europeo se ha producido a partir de una denuncia por supuesta competencia desleal de taxistas de Barcelona.

En Argentina

Si bien no está en todo el país, Uber desembarcó hace ya varios años en Buenos Aires, generando las mismas polémicas que en Europa, y fue en abril cuando se dio la primera condena con el arresto e inhabilitación para conducir para un chofer.
La justicia homologó un pedido de la Unidad de Investigaciones Complejas Oeste, a cargo del Fiscal de Cámara Martín Lapadú, y condenó a un chofer de Uber por «uso indebido del espacio público» y por «ejercer ilegítimamente una actividad que infringe el Código Contravencional», imponiéndole penas de «prisión e inhabilitación para conducir», informó hoy el Ministerio Público Fiscal (MPF), en la primera condena contra un chofer de la empresa.
«La condena consta de una sanción principal de dos días de arresto y una accesoria de inhabilitación (en suspenso) para conducir cualquier tipo de rodado por el término de dos meses, por considerarlo autor responsable de las contravenciones previstas en los artículos 83 y 74 del Código Contravencional», indicó la condena, homologada por la titular del porteño Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas número 16, Claudia Alvaro.
«Con esta primera condena que sanciona a penas de arresto e inhabilitación para conducir, queda afirmada en una sentencia condenatoria la ilicitud de las conductas de los choferes de Uber», afirmó el fiscal.