Hoy para adquirir una tonelada de litio se paga el precio que arregla el productor con el comprador, sin que exista un marco de referencia que establezca cual es el valor adecuado para comerciar el mineral. En promedio, por una tonelada de litio se cancelan US$ 14 mil, pero se puede llegar hasta los US$ 25 mil como precio máximo, dependiendo del proveedor elegido.
Es por esta razón que Argentina decidió impulsar junto a Chile y Bolivia, países que concentran la mayor cantidad de salares factibles de explotar, la creación de un índice de precios del litio, que sirva como un antecedente más objetivo, tanto para compradores como productores. La iniciativa contará con el apoyo de la Bolsa de Metales de Londres.
En el marco de la tercera conferencia “Excelencia Estratégica en la Minería” organizada por Metal Bulletin, el subsecretario de Desarrollo Minero de Argentina, Mariano Lamothe, explicó que “el boom de precios y la volatilidad que estamos observando, es parte de un mercado inmaduro que aun no es commoditie.
Acerca de, ¿cuál es el precio que se toma de referencia?, “hoy puede ser el carbonato, el hidróxido, el grado de batería o técnico”, dijo Lamothe al indicar que contar con un índice de precios es “una buena herramienta para ir madurando el mercado y que se vaya consolidando, porque la verdad esos precios extraordinarios generan sobrerreacciones de inversiones que luego muchas veces quedan en la mitad y generan un mal al de al lado”.
Actualmente, en Argentina las negociaciones a nivel nacional las lleva el Ministerio de Producción y la Secretaría de Minería, que trabaja en conjunto con las provincias de Salta, Jujuy y Catamarca que conforman la mesa del litio. Por su parte, en Chile el Ministerio de Minería está monitoreando el tema, mientras que en Bolivia el Ministerio de Minería y Metalurgia es el responsable de trabajar en la confección del indicador.

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