Por Juana de Arco*

Todo ciclo que culmina permite un balance, todo un riesgo a correr porque como en todos los casos, no siempre el debe y el haber cierran como quisiéramos o incluso como pensábamos. Lo bueno de todo esto es que mientras podamos razonarlo y sentirlo, existe otro principio. Y entonces la rueda se reedita y se puede modificar todo lo que esté a nuestro alcance, y lo demás decidirlo cada vez con mayor precaución en el momento de entrar al cuarto oscuro, que últimamente es casi como permanecer en el purgatorio del desconcierto. Pese a todo, nada mejor que ir viendo en tren de adelantamientos que escenario nos presenta el ramillete de opciones de liderazgos por lo menos en lo que tiene que ver con nuestro apreciado terruño. Y todo esto sin perder de vista lo que decía el habilísimo primer ministro del Reino Unido, Winston Churchill. Que si bien no conocía en lo más mínimo el agujero negro que funge en Fontana 50 en términos de poder, donde muchos referentes se han sumergido hasta la médula tanto como otros han emergido desde la coronilla, el hombre tenía bien claro el abc proselitista: “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo”, decía Churchill.
Por eso, para cerrar 2018 nada mejor que analizar la última encuesta del año, a la que pudo acceder en exclusiva El Diario. El trabajo realizado por una prestigiosa consultora nacional, midió 6464 opiniones de vecinos de Chubut en un muestreo integrado que incluyó personas de diferentes ciudades de la provincia, y sobre segmentos de edad que oscilaron entre los 18 y los 65 años, con un margen razonable de error de +/- 2,1%.
Con este relevamiento se buscó en principio “Sondear el nivel de conocimiento y sentimiento sobre una posible candidatura política y establecer una comparativa capaz de reflejar el posible posicionamiento frente a otros referentes”. Mientras que a modo de conclusión se buscó determinar las probabilidades de una posible candidatura a la Gobernación de Chubut en 2019. Y frente a esa consigna los números mostraron un importante y llamativo movimiento de los actores medidos.

Arcioni, con buena foto pero sin cuadro

Por supuesto con la iniciativa de adelantamiento en mano, el actual gobernador Mariano Arcioni (Alternativa Federal-ChuSoTo) sabe que a esta altura posee un alto porcentaje de aceptación después de haber atravesado la compleja transición de la sucesión del extinto Mario Das Neves, en un momento de coyuntura nacional complícadísima y con un cogobierno plagado de causas y vaciado de dinero, del cual logró despegarse a nivel gestión, y hasta capitalizar sello sin perecer en el intento, por lo menos hasta ahora. Ante el primero de los postulados, lo que arrojó el sondeo es que un 32% de los encuestados posee una buena imagen de Mariano Arcioni, mientras un 31% posee una mala. El 26% no sabe bien que opinar y un 11% no lo conoce lo suficiente. Con estos números, en términos reelectorales, Arcioni se alza con un 29% de intención de voto, sacándole 9 puntos a quien lo sigue de cerca en esta línea que sería el diputado nacional Gustavo Menna (Cambiemos). Pero todo esto atado según los entendidos a la fórmula que ya mostró, vinculada al actual intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre que le garantiza al Comodorense la balanza y sumatoria en el NE de Chubut. Todo indica que Arcioni tiene muy poco para crecer en términos de techo, un 11% Mientras que tiene más margen de indecisos, que lo conocen pero dudan de él, y es ahí posiblemente donde más deban trabajar sus asesores: en la confianza sobre sus condiciones políticas y sobre todo su palabra. Gran parte de las intrigas electorales precisamente se lacran en el Valle respecto al modo poco ortodoxo en que el escribano construye poder, y además el poco diálogo con las fuerzas vivas y el sector económico, que es en definitiva el que afronta el día a día de los cuatro años del administrador público de turno, en términos de tracción privada.

Sastre, con buenas medidas pero sin parámetro

Y si Arcioni va consolidando posición es por dos factores fundamentales: el cierre de fórmula con Ricardo Sastre y la indefinición eterna del PJ. Lo de Sastre es uno de los casos más concretos y definidos en términos políticos provinciales, más allá que el mellizo fue y vino con su posible postulación a máxima por varios frentes posibles. Finalmente le aportó el corazón justicialista a Arcioni y la experiencia de liderar ocho años una ciudad ordenada que busca seguir cuidando su propio hermano, además de la experiencia de haber sobrevivido al Provech, al Dasnevismo e incluso al ChuSoTo. Sastre posee hoy un 31% de buena imagen, apenas un punto por debajo de Arcioni, por lo cual en equipo hacen a la sumatoria. Mientras que expone un 18% de percepción mala, un 19% de quienes no saben que calificación ponerle y un 32% de quienes no lo conocen, con lo que muestra un importante techo de indecisos para convencer y sobre todo de ciudades a caminar, con una interesante cualidad a su favor: la espontaneidad del barrio que poseía Das Neves y que no se percibe en los demás candidatos que lideran el pelotón hacia Fontana y que ya confirmaron sus candidaturas.

Menna, con buena fondeo individual pero pesada mochila

Y si la máxima fortaleza hoy la llevan por poco margen la fórmula Arcioni-Sastre, los números de Gustavo Menna (Cambiemos) no son malos. En término de buena imagen supera incluso a Arcioni con un 37%, claro que no posee el desgaste de la gestión provincial, pero si la de la nacional, que es una de las mochilas pesadas por las que debe dar fe casi cotidianamente y posiblemente le generen parte del 26% de mala imagen que arrojó el sondeo y el 21% de quienes no saben que decir, porque dudan fundamentalmente del modelo de Cambiemos. Después posee un techo a levantar de quienes no lo conocen de un 16% que deberá acelerar para modificar sobre todo con el adelantamiento electoral que ya rige en Chubut. Lo trágico para Menna es su propio partido, porque desde la UCR evalúan ir por todo y consolidar fórmula posiblemente con otro radical. Y pese a que el comodorense convence bastante, la otra pata sería definitivamente del Valle con lo que hay un temor latente de una reedición del radicalismo con naftalina preservado en una mesa chica de `ilustres´ que complicaría las perspectivas del diputado, y sobre todo dilataría en exceso la definición de fórmula. Hoy en términos de intención de voto a la gobernación está en un 18%, un punto arriba de Ricardo Sastre, para ser francos.
En tren de fórmula, Daniel Laudonio, (PRO) el hombre que mejor mide de ese sector posee un 17% de buena imagen, un 14% de mala, un 18% de quienes no saben que opinar y un altísimo sector que no lo conoce y que podría capitalizarse, que suman un 51%. El problema son los tiempos. Sin embargo luce un 3% de intenciones de acercarlo a Fontana, apenas un punto debajo de otros referentes de mucha carrera como MacKarthy que arrojó apenas un 4%.

Linares, la figurita difícil pero con pocas ganas

Y en gran medida todo este escenario se va dando un poco por acción, pero un montón más se podría decir que por omisión. El hecho que el Peronismo mantengan tanto internismo y dificultad para alcanzar la ya casi utópica “unidad”, deja espacio para que otras cosas vayan sucediendo, porque como se sabe la política es básicamente acción. En el PJ el candidato más representativo y que tiene para mostrar en términos de gestión es otro comodorense: Carlos Linares. El tema es que Linares entre las vice de Di Pierro, y la gestión propia ya lleva como 16 años en el poder de la Capital del Petróleo, y en su cuero se hace sentir el desgaste de tremendo ruedo de acción y el cansancio de cualquier humano que se precie. Para colmo, el partido no acompaña casi en nada, porque el caminos esta plagadísimo de conspiraciones sucesivas y permanentes. Sin embargo los números de Linares son parejitos: 22% de buena imagen, 21% de mala imagen, 19% de quienes no saben que opinar, y 38% de quienes no lo conocen lo suficiente, con lo que expone un amplio margen para crecer en otras latitudes de Chubut. Sin embargo en términos de perfil de gobernador solo llega a un dígito, con un 8%, aunque igual es –lejos- el peronista mejor posicionado.
Detrás aparece Gustavo Mac Karthy del Valle, exponiendo un 21% de buena imagen, un 13% de mala (porcentaje alto si se considera que hace más de cuatro años que no está en gestión), un 18% de quienes no saben que opinar y un 48% de quienes no lo conocen. La síntesis de las expectativas que posee MacKarthy para ser titular de una postulación son escasas, y quedaron representadas en el sondeo por un 4% de voluntades sobre 6446, algo que se habría reflejado también en el último congreso partidario donde no consiguió un apoyo clamor. De hecho, los más reticentes a pensarse en un frente con Arcioni y el ChuSoTo, especularon en ese cónclave con un candidato propio a gobernador, pero que saldría de una PASO entre Omar Burgoa y Gustavo Mac Karthy o Carlos Linares, dependiendo de los acuerdos que se terminen de tejer. Lo que en términos peronistas chubutenses puede significar otro año nuevo por venir.
Así las cosas, y para no extender más el brindis de nadie, lo más importante de esta última y primera encuesta política del año es la cantidad de indecisos que actualmente y en el universo sondeado representan un 18%, o sea sobre más de 6 mil personas consultadas 1160 no está decidida por ninguna. Y en esto jugará mucho los temas que rodeen a las individualidades en los meses que vienen, tanto en término de conflictos políticos como virtuosidades personales. Ni hablar si alguien suma ideas de gestión, plebiscita proyectos concretos y anticipa un plan económico, aunque parezca un exceso de expectativas. Después de todo, este es el minuto uno de la política, el inicio del año de la definición en el arte de lo posible, con lo imposible.

*Soy Juana de Arco, ….y ceniza de tantos