En estas épocas de festejos y celebraciones, las fiestas se multiplican en toda la ciudad y los barrios y se extienden hasta altas horas de la noche. Es algo que todos sabemos, disfrutamos y comprendemos, pero el problema surge cuando algunas reuniones se extienden en espacio y tiempo más allá de las propias paredes y los horarios de descanso.
En este sentido, no fueron pocos los vecinos del barrio Villa del Parque, una zona residencial históricamente apacible, que hicieron oír sus reclamos por ciertos festejos que pasaron llanamente la línea de la buena convivencia ciudadana.

Más allá de las cuatro paredes

“Yo entiendo la necesidad de festejar, yo mismo lo hago en mi casa, ¿pero qué necesidad existe de sacar los parlantes a la vereda para que suene la música en todo el barrio”, expresó Daniel, un antiguo vecino del barrio.
Es que el reclamo vino por el volumen de los festejos, transformados en un improvisado karaoke, pero extendiendo el público del propio living a cuadras de distancia.
“Yo vivo a cinco cuadras del Parque de la Ciudad, pero escuchaba en mi cama los gritos como si estuvieran en la puerta de mi casa”, señaló Alejandro y añadió: “Y no a las doce de la noche, o a la una de la mañana, que es Navidad, se entiende, no, eran como las cinco de la mañana”.
Este tipo de reclamos se agolparon en la casilla del teléfono de la Asociación Vecinal, al respecto, Silvia Famulari, su vicepresidenta, explicó: “Nosotros no tenemos el poder de controlar este tipo de cosas, pero sí de reunir el reclamo de los vecinos, así que efectivamente estamos recibiendo muchos pedidos y veremos la forma de canalizarlos a las autoridades competentes municipales”.

¿Qué hacer?

Es que nadie está exento de los vecinos ruidosos, desde fiestas o discusiones, hasta un profesor de música, un bar o un gimnasio pueden convertirse en una pesadilla. Pero no todo está perdido, sólo hay que saber qué hacer en estos casos. Por ejemplo, los ruidos molestos constituyen una contravención cuya regulación es competencia de la ciudad, según la resolución del Concejo Deliberante, la medición del sonido en el frente de los locales de esparcimiento no podrá exceder el nivel del ruido ambiente, tal como lo especifica la Ordenanza Nº 976/94 y el mismo criterio se empleará en la medición de sonido frente a las casas de música, video juegos, viviendas privadas y cualquier otro tipo de comercio que difunda música o propaganda. Específicamente, en predios privados pero al aire libre, deberá medirse la incidencia de la propagación de sonido en las viviendas más cercanas, en torno de las cuales no podrá superar los 45 dB. Y en caso de que quienes organicen actividades que superen los niveles sonoros establecidos, podrán ser penados con multas en efectivo.
Pero más allá de conocer las leyes, se pueden encontrar las vías para alcanzar una solución pacífica y si es posible, sin complicaciones, ni trámites engorrosos. El primer camino es el diálogo, pero si esto no da resultado, una segunda posibilidad es acercarse al Servicio Público de Mediación, perteneciente al Poder Judicial de lunes a viernes de 7 a 13 horas en la calle Roque Sáenz Peña 239 1 piso de Puerto Madryn.
Pero si se llega a la instancia de la intervención judicial, como primera media conviene llamar al 911 o acudir a la comisaría cercana y solicitar que se presenten. Eso sí, hay que tener en cuenta que harán un procedimiento formal y eventual.
Más allá de las instancias en las que intervienen mediadores o incluso la fuerza pública, hay veces que habrá que recurrir al aislamiento acústico en la propia vivienda, ya sea porque los ruidos del exterior son inevitables o porque somos nosotros mismos los emisores y queremos evitar conflictos. En este sentido se puede recurrir a distintos materiales de acuerdo al presupuesto, como placas o paneles acústicos, vidriado hermético para las aberturas y paredes compuestas por un material absorbente.

Municipalidad de Puerto Madryn