Al parecer los muchachos de Cambiemos que aparentaban tener todo bastante atadito y prolijo de cara a 2019, están bastante lejos de ponerle nombre a los cargos que se elegirán en las próximas elecciones. Y utilizamos el masculino “muchachos”, porque hasta el momento no se ha escuchado ninguna referencia de candidata alguna para ocupar algún escaño en la boleta de la alianza Pro-UCR. Está claro que cumplirán con la manda de la ley, pero la pregunta es, si será ley de cupo, o paridad de género. Sin entrar en la disquisición de perspectiva de género, el asunto de fondo es que al parecer, el Pro está decidió a quedarse con el lugar del primer diputado nacional, y el radicalismo resiste. El damero recién comienza a armarse, pero hay muchos interesados.