El viernes al mediodía, unas ochenta personas, entre ellas amigos y familiares de Héctor López, Federico Lomeña e incluso Gastón León, marcharon en las inmediaciones de la Plaza San Martín pidiendo Justicia por el crimen de los primeros dos y la desaparición del tercero, del cual hasta el momento se desconoce su paradero.
La movilización fue encabezada por los padres de Héctor Nehemías “Bastian Pato” López y fue acompañada por casi un centenar de personas, que reclamaron el esclarecimiento de los homicidios y un mayor acompañamiento de la Justicia, principalmente en el ámbito federal, donde literalmente dijeron que la actuación fue “nula” hasta el momento.
Por su parte, el padre de Héctor López desmintió que su hijo fuera “un narcotraficante” y, si bien no escatimó en críticas a la Justicia, destacó “la labor local”, aunque criticó al fiscal Daniel Báez, actualmente de licencia.

“Esto viene a todos los niveles”

En diálogo con los medios, el padre del joven de 25 años hallado semienterrado en El Doradillo días atrás, Héctor Omar López, denunció a “funcionarios que, de alguna manera, involucrados lejos o cerca de esta cuestión, ponen siempre ‘palos en la rueda’” y, consultado sobre si piensa que pudiera haber cierta complicidad política en la causa, fue contundente: “Sí, lo pienso, obvio. Esto viene a todos los niveles, sin apuntar con el dedo a nadie porque no soy quién; puedo tener sospechas y comentarios, pero sin duda esto es una cosa de todos lados”.

“Causas federales cajoneadas”

Por otro lado, preguntado sobre su conformidad respecto del accionar judicial, destacó que “con lo que hizo la Justicia local estoy conforme; tuve comentarios con la fiscal y también a ellos se les complicó de alguna manera, tuvo la suerte de tener gente arrepentida que la ayudó mucho y, contra eso, alguien no pudo hacer nada directamente” y agregó, en referencia al fuero federal: “Ausente desde hace más de dos o tres años, que tenemos muchas causas federales acá, que ‘se cajonearon’ o desaparecieron, y la gente se olvida. Pero en un pueblo sin memoria, estamos ‘al horno’”.

“Nunca me dijo que lo habían amenazado”

Consultado sobre si su hijo había recibido algún tipo de amenaza o mensaje intimidatorio días antes de su desaparición, sostuvo que “mi hijo y yo vivíamos juntos, él en la casa de atrás y yo en la de adelante; nunca me dijo que lo habían amenazado, pero menos me creo que sea un narcotraficante, porque me pedía plata a mí para ponerle nafta al auto”.
En otro orden, remarcó que “otra cosa que quiero dejar en claro es algo que me dijo el fiscal (general, Daniel) Báez, como insinuando algo, ‘pero ese autito podría haber pagado, si tenía alguna deuda con la droga’, lo que me dejó medio congelado; con todo el dolor de ver a mi hijo muerto me dice eso”.

“Era un pibe deportista”

Además, relató que “le conté toda la historia de ese auto; mi hijo trabajó en el puerto apenas cumplió los 18 años, porque yo trabajo ahí desde los 33; todos mis hijos trabajan en el puerto desde los 18, él tuvo un accidente el año pasado y se le quebró un dedo (del pie), jugaba en el (club) Brown y muy bien, era un futbolista y deportista como cualquier pibe, pero se quebró el dedo más chico, no pudo patear más una pelota, fue a la ART, recibió una plata que le alcanzó para comprar un (Volkswagen) Bora” y agregó que “le pregunté para qué se iba a comprar ese auto, si después se le iba a romper un farolito y no iba a tener con qué cambiárselo; pero le gustaba ese auto, y la plata era de él”, en relación al primer vehículo de López antes de que adquiriera el VW Vento, que fue hallado en El Doradillo.

Municipalidad de Puerto Madryn