El ex canciller Héctor Timerman murió este domingo a los 65 años como consecuencia del cáncer que lo aquejaba desde hacía más de dos años.
En julio pasado le tomaron declaración indagatoria en la causa por la firma del memorándum de entendimiento con Irán, en la que estaba acusado por encubrimiento del atentado a la AMIA.
Por el avanzado estado de su enfermedad, Timerman había declarado de manera anticipada desde su casa aunque con complicaciones, con una voz pausada. “Lo lamento, pero es día a día. Además de cáncer tengo otras enfermedades”, había expresado Timerman aquel 13 de julio. “Cada vez tengo menos fuerzas y quiero demostrar quién miente y quién dice la verdad”, publicó un día antes en su cuenta de Twitter.
El ex ministro de Relaciones Exteriores había viajado a Estados Unidos en marzo para someterse a un tratamiento experimental. Timerman no había podido viajar antes debido a la causa que afrontaba, pero finalmente obtuvo un permiso especial para ingresar a Estados Unidos.
El ex canciller tenía previsto viajar a Nueva York el 9 de enero, pero Estados Unidos le había suspendido la visa de ingreso a ese país. Por entonces, Timerman cumplía prisión preventiva en su domicilio, tal como había ordenado el juez Claudio Bonadio. Durante la feria judicial, le otorgaron la excarcelación.
En su declaración, Timerman defendió la firma del memorándum de entendimiento con Irán, la actuación de la ex presidente Cristina Kirchner, dijo que la causa es una “gran persecución” y criticó a otros acusados del caso a los que llamó “los tres chiflados”. Todo eso lo hizo al declarar en indagatoria desde su casa ante el Tribunal Oral que hará el juicio oral del caso, que todavía no tiene fecha.