La reglamentación del Impuesto a las Ganancias que grava la renta financiera fue recibida ayer con cautela por los inversores, que ya descontaban su implementación. Con una leve suba en la tasa de Leliq, el dólar retrocedió, y el Merval trepó 3,8% tras ratificarse la exención de las acciones en el nuevo tributo. Los bonos, que sí son alcanzados, operaron mixtos y el riesgo país continuó en alza. Sin embargo, analistas y operadores cuestionaron que la medida llegue en momentos de creciente desconfianza y lo consideraron una nueva fuente de desaliento a la demanda de pesos en medio de una inestable pax cambiaria.
“La noticia ya estaba descontada desde el momento en que se sancionó. Si la medida no fue vetada en su momento, tarde o temprano se iba a reglamentar”, dijo el analista financiero Christian Buteler, en una entrevista con BAE Negocios. En eso coincidían los traders. La única novedad del decreto reglamentario (ver recuadro), que incluso ya había circulado como una posibilidad en el mercado, fue el artículo que permite descontar las pérdidas de capital por la compraventa de los bonos de los intereses ganados a la hora de tributar.
La reglamentación del Impuesto a las Ganancias que grava la renta financiera fue recibida ayer con cautela por los inversores, que ya descontaban su implementación. Con una leve suba en la tasa de Leliq, el dólar retrocedió, y el Merval trepó 3,8% tras ratificarse la exención de las acciones en el nuevo tributo. Los bonos, que sí son alcanzados, operaron mixtos y el riesgo país continuó en alza. Sin embargo, analistas y operadores cuestionaron que la medida llegue en momentos de creciente desconfianza y lo consideraron una nueva fuente de desaliento a la demanda de pesos en medio de una inestable pax cambiaria.
“La noticia ya estaba descontada desde el momento en que se sancionó. Si la medida no fue vetada en su momento, tarde o temprano se iba a reglamentar”, dijo el analista financiero Christian Buteler, en diálogo con BAE Negocios. En eso coincidían los traders. La única novedad del decreto reglamentario (ver recuadro), que incluso ya había circulado como una posibilidad en el mercado, fue el artículo que permite descontar las pérdidas de capital por la compraventa de los bonos de los intereses ganados a la hora de tributar.
En ese marco, el Merval trepó 3,8% impulsado por los papeles del sector financiero. Supervielle ganó 8,04%; el Francés, 7,34%; y Macro, 6,84%. Consultada por este diario, Sabrina Corujo, de Portfolio Personal consideró que, si bien la reacción de las acciones fue positiva, no estuvo tan vinculada a la renta financiera porque ya se sabía que iban a quedar excluidas para los actores locales. “Técnicamente habían tocado piso, con lo cual daban una oportunidad de compra interesante, y nosotros vamos un día atrás de Estados Unidos, con lo que absorbió el rally del miércoles de Wall Street”, apuntó.
En cambio, los títulos de deuda argentinos, muy golpeados en las últimas semanas por los crecientes temores de los inversores a una reestructuración y ahora alcanzados por Ganancias, tuvieron ayer una tendencia mixta tanto los que cotizan en pesos como los dolarizados. Y el riesgo país, que mide el JP Morgan, subió otro 0,5% hasta los 837 puntos, el máximo valor desde octubre de 2014. Un nivel que, como publicó ayer BAE Negocios, empieza a generar preocupación por la sostenibilidad de la deuda de corto plazo en Leliq y Letes.
Con una estabilidad cambiaria sostenida por el apretón monetario con tasas por las nubes y un riesgo país que acecha, economistas y operadores cuestionaron la medida y advirtieron que podría ser tomada por los ahorristas como una señal para desarmar plazos fijos -que serán gravados cuando su ganancia nominal anual supere los $67.000- y pasarse al dólar. Algo que, de generalizarse, forzaría a los bancos a desarmar sus Leliq, que son una contrapartida de esos depósitos. En definitiva, una nueva corrida.
“Es sorprendente que en un país que tiene la demanda de pesos sostenida con una tasa de política monetaria en 60% se graven los plazos fijos en pesos y se deje exenta la renta en pesos de la compra de dólares que genera la devaluación. Pésima señal para el pequeño ahorrista”, opinó el director de Eco Go, Martín Vauthier.