Durante la Nochebuena y el comienzo de la Navidad, distintos operativos de tránsito tuvieron lugar en la villa balnearia, en los cuales se procedió al secuestro de tres vehículos, uno de ellos debido a que su conductor no superó la prueba de dosaje etílico.
En este sentido, durante las primeras horas del martes, los controles de alcoholemia y tránsito llevados a cabo conjuntamente por la Policía de Chubut y la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) en el ingreso a la localidad de Península Valdés arrojó el secuestro de dos autos y una moto.
Asimismo, vecinos destacaron el no uso de pirotecnia, por lo que no hubo que lamentar situaciones en ese sentido, así como tampoco disturbios de otra índole, al tiempo que advirtieron que “el verdadero descontrol suele ser a fin de año”, principalmente en el sector de playa.
De cara al próximo lunes por la noche, desde la Policía anticiparon que redoblarán los esfuerzos para “contener” los festejos, al tiempo que incorporarán más recurso humano en las divisiones de Policía Montada e Infantería, con el objetivo de que las festividades transcurran sin trastornos para los turistas, y principalmente para los más de 300 vecinos que residen en la localidad balnearia.

Un ebrio al volante

En el caso de los secuestros de vehículos, la motocicleta y uno de los autos fueron retenidos por faltante de documentación, mientras que el caso del Volkswagen Gol Power tuvo que ver con que su conductor, un mayor de edad, manejaba bajo los efectos del alcohol.
El test arrojó que tenía una graduación de 1,40 grados de alcohol por litro de sangre, casi tres veces el máximo permitido según la legislación provincial.
La información fue confirmada en medios radiales por el subcomisario de la comuna balnearia, Pedro Entraigas, segundo jefe de la Seccional Policial de Pirámides.

Reforzarán personal policial

A su vez, el jefe policial explicó que en estas fechas, concurren a la villa turística miles de personas para disfrutar tanto de la Navidad como, especialmente, de los festejos de fin de año; esto obliga a los uniformados a solicitar refuerzos de personal con el objetivo de brindar la mayor seguridad posible a los habitantes del pueblo y a los visitantes, así como también preservar la integridad natural del sitio, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.
Entraigas precisó que, para este fin de año, la comuna contará con refuerzos por parte de las áreas de Montada e Infantería, los cuales recorrerán las calles, la zona costera y el camping municipal, a la vez que pidió “precaución” a los visitantes, especialmente en las rutas, al momento de dirigirse a Puerto Pirámides para celebrar el año nuevo.

Advierten ingreso masivo para fin de año

Uno de los históricos problemas de Puerto Pirámides son los festejos de fin de año, un clásico a nivel local, así como también una atracción para los miles de turistas nacionales y extranjeros que visitan la zona el 31 de diciembre.
Cada año, los vecinos de la comuna advierten por los residuos que las celebraciones dejan a su paso, con auténticos “cordones de basura” a orillas del mar, en un sitio considerado único en el mundo por sus características naturales.
De este modo, los habitantes de la villa balnearia reconocen que “el descontrol suele ocurrir sobre Fin de Año” y, si bien celebraron que durante la Nochebuena y la Navidad no se hubieran escuchado artefactos pirotécnicos, atentos a la Ordenanza que prohíbe su utilización, algunos de ellos dijeron estar a la expectativa “de lo que ocurra el 31 de diciembre a la noche, teniendo en cuenta que los controles policiales suelen estar y que, a pesar de que no hubo disturbios en Navidad y no se espera que los haya en la próxima fecha festiva, apelamos a la conciencia de los visitantes para que la playa no termine siendo un tacho de basura, como ha ocurrido años anteriores”.

Gobierno de Chubut