La deserción escolar es una de las problemáticas que mantiene en vilo a la comunidad educativa nacional, con sus diferentes alcances y repercusiones en el resto de las provincias. En el caso de Chubut, las cifras no son menores y no escapan al común denominador del país. Por eso, en vista de reducir los alarmantes índices de abandono en los más jóvenes, autoridades de la cartera educativa provincial adhirieron a un programa que apunta a desalentar que los chicos dejen las aulas. Cuáles son los principales motivos y cómo recomiendan los especialistas combatir la deserción.

Como si se tratara de una encrucijada que desde hace décadas provoca dolores de cabeza a los educadores y las autoridades de dicho ámbito, la deserción escolar reviste índices que no han podido ser disminuidos, al menos de manera importante, a través de políticas públicas.
Desde el año pasado, el Gobierno Nacional impulsa una iniciativa para fortalecer la contención y captar la atención de los estudiantes en el país, de los cuales una buena parte suele abandonar sus estudios o repetir de año, lo que genera que no culminen su plan escolar “en tiempo y forma”.
En el caso de Chubut, el total de alumnos que terminan sus estudios en los tiempos esperados es del 61,8 por ciento, según cifras relevadas del año 2018 a través de un Observatorio nacional.

Escolaridad y comunidad

El programa nacional “Asistiré”, impulsado desde el Ministerio de Educación, se propone como “un interlocutor y mediador entre dos escenarios: el escolar y el comunitario, para que todos los jóvenes puedan completar sus estudios; para eso, se busca fortalecer sus trayectorias escolares, trabajando en forma individual y detectando a tiempo factores de una posible deserción, acompañándolos en su recorrido educativo y ayudándolos en las dificultades que encuentren mientras lo transitan”, indicaron desde la cartera, explicando que “mediante la implementación de estrategias para la permanencia, tanto pedagógicas como socioeducativas, deportivas, artísticas y culturales orientadas al fortalecimiento de las trayectorias de los jóvenes, se propone prevenir el abandono escolar de adolescentes y jóvenes y acompañarlos hasta la finalización de la etapa escolar, poniendo foco en las necesidades particulares de cada contexto”.

Casi un 40 por ciento queda “rezagado”

Las cifras nacionales son preocupantes. Se estima que, cada 8 minutos, un alumno repite de año o abandona sus estudios, al tiempo que del total de la masa de estudiantes, solamente el 60,7 por ciento termina su carrera escolar en los tiempos estipulados según la currícula, desde el primero hasta el último año.
Según el Observatorio Argentinos por la Educación, unos 57.023 alumnos dejan las aulas por año o repiten de grado; sin embargo, se torna difícil establecer una distinción entre ambos, ya que las trayectorias escolares no son relevadas con nombre y apellido.
Asimismo, cada día unos 156 chicos dejan la escuela.

Más mujeres que varones terminan

En el ámbito secundario, un 39,3 por ciento de los alumnos del primer año “no llega al último en el tiempo esperado”, mientras que, en relación al género de los estudiantes, el informe del Observatorio consigna que “el porcentaje de mujeres que llega al último año del nivel secundario es mayor (68,3%) que en el caso de varones (53,5%)”.
Sobre las hipótesis, por parte de la institución, de los motivos que originan la deserción, existen tres variables posibles: “Una inserción laboral más temprana en el caso de varones”; “Los estudiantes no perciben que terminar la secundaria sirva para una mejor salida laboral” y “El mejor desempeño académico de las mujeres contribuye a retenerlas”.

En sectores pobres un 40% “llega”

En lo relativo a las clases sociales, la realidad es preocupante de por sí. “En los sectores más pobres, solo 4 de cada 10 estudiantes llegan al último año”, consigna el documento, agregando que “En contextos con necesidades sociales bajas/medias, el porcentaje (que llega al último año en el tiempo esperado) es 63,3 por ciento” y que en contextos de necesidad alta, la cifra se reduce al 48,4 por ciento.
En entornos considerados “críticos”, la porción de alumnos que cumple la currícula escolar en tiempo y forma desciende abruptamente a un 37,5 por ciento.

Ofertas con limitaciones

El relevamiento de Argentinos por la Educación también traza una distinción en las zonas en las que los estudiantes llegan “a tiempo” al último año de cursada; para aquellos que residen en zonas urbanas, el promedio es de 7 estudiantes cada 10, mientras que los que viven en zonas rurales promedian los 4 cada diez.
“En este ámbito hay carencias de oferta en el nivel secundario. Entre otros factores, esto se debe a la disponibilidad de docentes y costos involucrados. Es dable asumir que las limitaciones en la oferta inciden en el trayecto escolar”, rubrica el documento.

Provincias vecinas, indicadores diferentes

La disparidad entre provincias también es un denominador relevante a la hora de medir la deserción escolar; por ejemplo, son cinco las provincias en las que “alrededor de la mitad de los alumnos llega al último año”: Santiago del Estero, Entre Ríos, Misiones, Formosa y San Juan.
También existe una “gran disparidad” entre provincias, donde los números más elevados de alumnos que llegan al último año se dan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con el 79,7%, Tierra del Fuego (74,5%) y La Rioja (71,2%).
Por otra parte, las desigualdades entre provincias vecinas están a la orden del día: Tierra del Fuego (74,5%) y Santa Cruz (56%), La Rioja (71,2%) y Catamarca (58,9%), Mendoza (59,3%) y San Juan (54,2%).
Para la provincia de Chubut, el total de alumnos que terminan sus estudios en los tiempos esperados es del 61,8 por ciento, según cifras relevadas del año 2018; se trata de la octava provincia que mejores indicadores presenta.

Chubut “asistirá”

A principios de 2019, la ministra de Educación de Chubut, Graciela Cigudosa, junto al jefe de Gabinete del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, Manuel Vidal, firmó un acuerdo para la aplicación de Asistiré en el territorio provincial.
“Creemos que es un instrumento muy importante para nosotros, para poder volver a traer a los chicos a la escuela secundaria, para poder recuperarlos y que todos puedan culminar sus estudios y sigan avanzando en sus trayectorias”, sostuvo la funcionaria.
Recientemente, el Director Ejecutivo del Observatorio Argentinos por la Educación, Ignacio Ibarzábal, dio cuenta en declaraciones a medios radiales que el estudio recientemente elaborado advierte que las mujeres tienen un mejor desempeño educativo que los hombres, y quienes cuentan con pocos recursos económicos son los que más dificultades tienen para finalizar los estudios.
En relación a los datos según los distritos, explicó que “los porcentajes más elevados los vemos en Buenos Aires, Tierra del Fuego y La Rioja, que son provincias bastantes diversas”, mientras que “los porcentajes más desafiantes están en Santiago del Estero, Entre Ríos y Misiones; en Cuyo vemos que Mendoza está dentro de la media con el 59,3 por ciento”.

Fortalecer recursos

El programa en cuestión se desarrollará en 43 municipios de la provincia de Buenos Aires, para luego extenderse hacia todo el territorio argentino.
Este programa se implementa conjuntamente entre las autoridades educativas, los municipios y las organizaciones de la sociedad civil de la provincia de Buenos Aires. Nucleando así, todos los recursos existentes y fortaleciendo el nexo entre los mismos.
Asistiré involucra además a otras áreas del Estado como la ANSES, la Sedronar y los ministerios nacionales de Justicia y Derechos Humanos, de Salud, de Trabajo, de Desarrollo Social, de Cultura y del Interior.

Toma de asistencia online

En otro orden, “Asistiré” plantea tres líneas de acción para su implementación; primeramente, el desarrollo de una aplicación digital que permite tomar asistencia a los alumnos y detectar a través de alertas posibles casos de abandono escolar para trabajar de manera preventiva. La misma permite a las autoridades contar con información en tiempo real. La digitalización de la toma de asistencia reemplazará el papel y disminuirá los tiempos de gestión administrativa, permitirá obtener informes estadísticos a distintos niveles y realizar un seguimiento diario de los casos en los que el sistema alerte de un posible abandono.
Como parte de la iniciativa del programa durante el año 2018 el Ministerio de Educación de la Nación distribuyó tablets a los preceptores escolares de los 43 municipios seleccionados, aunque solamente en el caso de la Provincia de Buenos Aires; se espera que dicha gestión se traslade al resto de las provincias para el curso de este año.

Promotores

También, en el marco de la aplicación del programa, se conformarán duplas por municipio dependientes del Ministerio de Educación de la Nación, quienes realizarán asistencias técnicas a las escuelas, tendrán como objetivo la detección y seguimiento de los alumnos con riesgo de abandono escolar, llevando a cabo acciones individuales e institucionales necesarias conjuntamente con el equipo escolar.
Esta dupla de “promotores Asistiré” se compone de profesionales especializados que acompañarán a los equipos escolares generando el vínculo necesario con otros organismos, programas institucionales, y la comunidad, haciendo foco en el caso individual, profundizando el trabajo en aquellas escuelas donde no existiesen Equipos de Orientación Escolar; y programando acciones institucionales y de acompañamiento individual en los casos que se requiera.

Las Mesas de Inclusión distrital

Son espacios de trabajo interdisciplinario encabezados por el Jefe Distrital, conformados por los directores, equipos escolares, representantes de organismos gubernamentales y no gubernamentales, y los promotores Asistiré. Este espacio será escenario del abordaje integral de la problemática de la deserción escolar a través de los múltiples actores que la componen.

La importancia de ir al jardín

Otro aspecto no menor que fue abordado por el Observatorio Argentinos por la Educación es la injerencia de la pobreza en la educación y escolarización durante la infancia.
En un informe titulado “La educación inicial frente a las desigualdades sociales”, la entidad asegura que, en nuestro país, los niños son las principales víctimas de la desigualdad social, advirtiendo que “un 39,7% de los niños, niñas y adolescentes viven debajo de la línea de la pobreza” y que “en este contexto complejo, no resulta posible esperar que el jardín de infantes por sí solo compense las desigualdades de origen, sobre todo si la oferta de nivel inicial no es de alta calidad”.
Tal es así que, según especialistas, “la escolarización temprana se asocia con mayores aprendizajes en primaria”; sin embargo, en contrapartida, “en Lengua, el 46,9 por ciento de los estudiantes que no fueron al jardín obtiene desempeños bajos”, a la vez que la cifra desciende a un 39 por ciento “entre quienes hicieron Sala de 5”.

Nivel socioeconómico y rendimiento

Por otra parte, el documento expresa que “entre los chicos de nivel socioeconómico bajo, el porcentaje de estudiantes que logra nivel satisfactorio o avanzado en Lengua primaria no varía suficiente según (su) asistencia a Nivel Inicial”; entre quienes no fueron, “el 58,8 por ciento logra buenos desempeños”, mientras que “la cifra es ligeramente inferior, 58,1 por ciento, entre quienes fueron a Sala de 5”.
Mientras que un 66 por ciento de los chicos que no fueron al jardín “logra buenos resultados”, la cifra se dispara a un 86 por ciento para aquellos que asistieron “desde Sala de 3”, agrega el estudio.