“Nuestra estrategia es clara: queremos posicionar a Aerolíneas por servicios y a Austral por precios”. Máximo Amadeo, director Comercial del Grupo Aerolíneas Argentinas, resumió en esa frase los pasos a seguir en la aerolínea de bandera para cumplir con la premisa de hacerla autosustentable y que deje de depender de los subsidios del Estado.
El primer día hábil de 2019 los equipos de Aerolíneas comenzarán a trabajar junto a consultores privados para “repensar” la marca Austral, dándole nuevo impulso y una mayor presencia en los segmentos de mercado aercomercial de cabotaje donde ahora está dando fuerte pelea la competencia de las low cost.
Amadeo explicó los detalles de lo que será la “iniciativa número uno” del plan estratégico de Aerolíneas para los próximos años.
La devaluación del peso y el aumento del precio del combustible (dolarizado) cambiaron completamente la ecuación de la empresa estatal en 2018. Planeaba utilizar sólo 80 millones de dólares de subsidios y terminará por arriba de 200 millones (la cifra exacta se conocerá cuando esté cerrado el balance anual). El gobierno de Mauricio Macri ya aclaró que las pérdidas de la línea aérea no son compatibles con su política de déficit fiscal cero.
Y la competencia con las low cost en el mercado local está generando más perjuicios que beneficios porque empujan a una oferta de pasajes a precios irrisorios, que no hacen más que profundizar las pérdidas de las compañías a pesar de que crece el número de pasajeros.