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Son varias las grandes distribuidoras que comenzaron a `hacer punta´ en la resistencia que generó el nuevo aumento energético anunciado por Nación. Por ejemplo, la cooperativa CALF, que brinda servicio a 94 mil usuarios en Neuquén, adelantó que no le abonará a CAMMESA el aumento mayorista porque no está en condiciones de trasladar ese ajuste al usuario final. Y como este caso, son muchas las distribuidoras que están evaluando tomar la misma decisión.
El gobierno anunció a fin de año un incremento de 55% en la tarifa eléctrica que se aplicará en cuatro etapas. El aumento está por encima de la inflación prevista, se suma a un fuerte ajuste acumulado durante los últimos tres años y se aplicara en medio de la recesión económica. A raíz de ello, el ingeniero eléctrico Carlos Ciapponi, presidente de la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF), que les presta servicio a 94 mil usuarios en la ciudad de Neuquén, adelantó a EconoJournal que no le abonará a CAMMESA, la empresa mixta que administra el mercado eléctrico, el aumento mayorista porque no está en condiciones de trasladar ese ajuste al usuario final. El miércoles se reúne la Federación de Distribuidoras Eléctricas que nuclea a unos 4 millones de usuarios a nivel nacional y son muchas las distribuidoras que están evaluando tomar la misma decisión, lo que derivaría en una rebelión generalizada.
“El problema lo tenemos fundamentalmente con el aumento de 55% que anunció el gobierno porque ya venimos de un incremento acumulado de 1600% y dado el rango de temperatura que tenemos en la provincia, que va de menos 10 grados a los 40 grados, el impacto a la hora del consumo se siente mucho”, sostiene Ciapponi.

Como muestra basta CALF

CALF es la cooperativa eléctrica más grande de la Patagonia. Fue fundada el 13 de diciembre de 1933, está al día con el pago de la energía que consume y nunca tuvo que afrontar un juicio a lo largo de sus 85 años de historia. Sin embargo, su Consejo de Administración decidió no pagar este aumento y afrontar las consecuencias.
“Por un tema regulatorio no hemos renovado las categorías tarifarias. Por lo tanto, cuando un usuario consume más de 200 kilowatios hay un salto grande en la tarifa que paga. A eso se le suma que hay hogares que no tienen acceso al gas natural. Por lo tanto, son muchos los usuarios que registran consumos de más de 500/600 kilovatios y hoy ya pagan entre 8000 y 10.000 pesos por mes. Con un aumento adicional de 55% se va a hacer realmente complicado de afrontar”, remarca Ciapponi, quien también subraya que este ajuste coincide con la decisión del gobierno nacional de ponerle fin a la tarifa social.

Más aumentos y menos inversión

La cooperativa se queja también por la falta de inversión en media y alta tensión, pese a los reiterados aumentos que han venido aplicando. “Observamos una falencia muy grande en la inversión de Distro Comahue que constantemente nos pide restricción de carga, que bajemos el consumo. Por lo tanto, es injusto que nos quieran cobrar este aumento cuando aguas arribas, en transporte en alta y media tensión, no han invertido para modernizar la infraestructura”, afirma. “Hemos construido tres estaciones de backup y una línea de 23 pero cuando hay problemas en alta y media tensión se corta la electricidad”, agrega luego a modo de ejemplo. De hecho, en Navidad un cuarto de la ciudad de quedó sin electricidad durante tres horas por una falla en el Alto Valle. Oficialmente se informó que había sido un problema causado por un globo aerostático, pero los distribuidores ponen en duda la rigurosidad técnica de esa explicación y le apuntan a la falta de inversión. “La decisión que se tomó es que no le vamos a pagar el aumento a CAMMESA hasta que se muestre que hay una inversión de Distro Comahue y Trans Comahue”, sostiene Ciapponi.

Se vienen los precedentes judiciales

La cooperativa además va a hacer un planteo judicial para reclamar una baja del IVA que se cobra por un servicio esencial como es la prestación de energía eléctrica. “El servicio eléctrico es considerado un servicio esencial. Cuando hay un servicio esencial Hacienda fija una alícuota de IVA diferencial. Por ejemplo, el pan y la leche pagan 10,5% de IVA. Sin embargo, el usuario de electricidad paga un 21% y un comercio o una pyme paga el 27%. Si el servicio eléctrico es esencial y en los últimos tres años se pagó un aumento por encima de cualquier recomposición salarial, por lo menos pedimos que el IVA se aggiorne a lo que es un servicio esencial y que los comercios y las pymes no tengan que pagar hasta un 27%”, remarcó.

Gobierno de Chubut