Por Juana de Arco

Con la Luna en Tauro en la fase cuarto creciente y la vibración numerológica del uno, la energía del inicio, de los comienzos para Acuario, todos los planetas estuvieron `directos´ este martes con el regente Urano en Aries, o sea, `en el umbral de una etapa transformadora´, según los miradores de bóvedas, como Zellagro. Por eso, para Mauricio Macri (acuario) fue un día intenso en Puerto Madryn no sólo astrológicamente. Venía de previas en La Angostura cuya última semana para nada fue de relax, dicen sus inmediatos, y agarró trote en Tierra del Fuego y Santa Cruz, dos provincias también díscolas en términos electorales. Para cuando llegó a Madryn ayer, la expansión del Universo que dicen que les afanó como ocho horas al día al planeta Tierra, a Mr. President se las devolvió con creces y yapa, en una jornada en la que multiplicó a lo lindo, y le borró también aceleradamente el recuerdo del reparador descanso del que recién llegaba. Con parte de su Gabinete encima -porque siguió directo rumbo a Brasilia-, Macri no sólo cumplió con el itinerario de agenda y fotos, que será la crónica archirepetida de los titulares de hoy, sino y por sobre todo, el líder de Cambiemos piloteó varias reuniones que se fueron dando en paralelo con los principales sectores económicos que fungen en Chubut pero también en otras esferas, a la par de la mini arenga partidaria que concedió al puñado de propios en el salón Jardín.
Y si los militantes amarillos esperaban contar con `federalizar´ aportes de campaña, es probable que ello haya sucedido en sus narices, pero en sentido contrario.
Macri no sólo se sacó la foto junto a los molinos eólicos de un nuevo parque en actividad, sino que avanzó en diálogo y algunos compromisos presumibles con inversores externos que visitaron la ciudad, varios de ellos alojados cuidadosamente a metros pero en territorio, atendidos minuto a minuto por varios funcionarios en persona. Además, tomó contacto con el sindicalismo petrolero, un sector que requerirá de apoyo efectivo constante y sonante en función de saber cómo moverán las grandes corporaciones del crudo sus fichas y pretensiones en 2019 y por ende en los próximos cuatro años. A la par, les juntó la cabeza a la mesa pesquera nacional `oficialmente´, pero de paso trascendió que sacó algunos compromisos de acompañamiento a través de sus operadores finos que comenzaron a colectar simpatías para la campaña. En ese marco, la demostración de fuerza verborragica fresca fue de Mar del Plata, que representa además votos; pero como siempre la calificada y cotizada experiencia congelada resultó más que bienvenida como broche de oro.
Además de sobrevivir a las protestas que lo escoltaron en la mayoría de los espacios públicos de la mano de vecinos en su mayoría que cacerolearon espontáneamente, Macri logró que otros sectores orbitaran el Hotel Rayentray en busca de vaticinios macro, y aunque sin utensilios domésticos batientes, sí con presencia contundente, como por ejemplo el sector del aluminio que estuvo representado en la zona por el propio presidente de Aluar y otro de los máximos directores ejecutivos.
Poco afecto al helicóptero, Macri finalmente debió utilizarlo para agilizar tanto desplazamiento en tan pocas horas, con margen de atraso casi imperceptible. Si bien suspendió agenda noctámbula el lunes por batucada en puerta, lo más importante se logró, y fue poner paños fríos con Arcioni y Sastre, en una reunión productiva para todos en el sentido literal de la palabra. Asomado Febo a las 6 en punto, Macri se desayunó tempranito con las aspiraciones políticas del líder de petroleros y presidente de Petrominera, Jorge “Loma” Ávila que quiere ser intendente en Comodoro, o por lo menos garantizar a alguien en el cargo. Un rato después y para acompañar el mate, mechó un vuelo de placer a Puerto Pirámides donde identificó el potencial turístico del Patrimonio de la Humanidad de Península Valdés, pero sobre todo navegó el soleado contraste de los dos Golfos que hilvana con un hilo de tierra el Itsmo Ameghino, palpando desde el mar el potencial ictícola que en unas horas se debatiría sobre una mesa en instalaciones de CIMA. Antes volaría por supuesto a contactar al otro elemento, el viento, en el Parque Eólico Norte sobre Ruta N3, donde ponderó la avanzada de Genneia y el valor del polo metalmecánico y de ingeniería del NE Provincial.
Para cerrar, terminó poniendo los pies en la tierra recalando con un discurso relator como para arengar a la tropa chubutense de Cambiemos que para esa hora ya había cobrado entusiasmo al calor de la tarde playera y de los discursos internos que por cierto dejaron bastante tela para cortar en esta y otras jácaras.

El toque popular de “Pechi” Quiroga

Estrenando fuerte alianza, el discurso probablemente más sólido y contundente en tren de prédica fue el del intendente de Neuquén, Horacio “Pechi” Quiroga (UCR). Un radical que las ha visto casi todas y que tiene el karma de enfrentar incansablemente al Movimiento Popular Neuquino que con Zapag o sin él, el caudillismo provincial logró ya más de 53 años en el poder en esa provincia, merced a su fuerte apuesta al empleo público. Unos 80 mil agentes del estado, casi 143 por cada 1.000 habitantes, de los cuáles 140 se identifican con el empleador en campaña. Una eternización que alguna vez buscó parangonear con su `Modelo Chubut´ el extinto Mario Das Neves por estas latitudes, y que hoy debe sostener Mariano Arcioni a costa de endeudamiento.
Quiroga remarcó la `otra forma´ de gobernar, distinta a la de Gutiérrez y Rioseco, y puso por delante lo hecho en Neuquén, “transformando a la ciudad más importante de la Patagonia y ahora estamos preparados para gobernar la provincia”, sentenció entusiasta aunque sabe que la va a tener bastante difícil en las urnas porque su contrincante no desafina demasiado, dicen los que saben.
“Tenemos a Vaca Muerta, pero no es una vaca milagrosa, y por eso hay que blindar los recursos que genera para mejorar las condiciones de vida de todos los neuquinos. No se pueden seguir rifando”, señaló también el candidato, que dejó claro que para él, “la política es la fábrica de hacer futuro” y que ese es el marco que se le debe dar a la campaña de Cambiemos en la Patagonia, que viene de rancios liderazgos.

La promesa de Schiavoni y el compre con Maestro

Y si “Pechi” le puso el toque popular y pasional a las arengas, el senador nacional y presidente del Consejo Nacional del PRO, Humberto Schiavoni, le devolvió el clamor reeleccionista de Macri que debe flamear en cada cantinela proselitista como si se tratara de la icónica bandera norteamericana en película de guerra holliwoodense. Breve y bueno, el máximo referente del PRO lanzó los buenos deseos de rigor para los militantes provincianos, exagerando tal vez un poco con el apoyo disponible.
Es que la internita no se hizo esperar, y fue al tomar la palabra el ex gobernador de Chubut, Carlos Maestro (UCR) que le facturó con compromiso incluido el conocido `abandono´ financiero que lloran en el muro valletano los radicales históricos que buscan traccionar la gobernación de Gustavo Menna, el mejor candidato posicionado de Cambiemos en Chubut. Maestro le agradeció la oferta al presidente del PRO y hizo votos públicos para que “se convierta en realidad”, para poder hacer campaña y `romper el cerco mediático´ que describió como limitante para trabajar comparativas de lo que han sido los gobiernos radicales en Chubut (Gallina, Lizurume y propios, dijo) en relación al de los posteriores “facinerosos (sic)” que terminaron esquilmando la Provincia, palabras más menos. No escatimó además alusión a los que “se mimetizan” en claro señalamiento al actual gobernador y vice de Das Neves. Este fue tal vez el punto caramelo de la reunión interna de Cambiemos, donde quedó clara que está vivita y coleando la puja entre el revival de los históricos boinas blancas y la nueva construcción más desradicalizada que buscan los cascos amarillos pro.
Cómo sea, la segunda quincena del primer mes del último año, el oficialismo dejó claro que está dispuesto a hablar con todos y de todo en las tres provincias patagónicas que visitó, y sobre todo que lo único que deja intacto es la polarización con el kirchnerismo. Una radiografía en 3D de lo que se viene con adelantamiento o sin él. A la five o’clock el té se sirvió arriba del Tango 4 rumbo a Brasilia. Una sensación de virtualidad quedó flotando en la bruma del Golfo Nuevo y en los salones del retumbe catártico. Después, cayó el sol a las 8:58 en punto sobre el Golfo Nuevo, más amarillo que rojo y un poco verde también.

*Soy Juana de Arco, y ceniza de tantos…