Uno de los mayores déficits del Gobierno Nacional durante 2018 estuvo vinculado a la economía del país, con abruptas caídas en casi todos los sectores industriales, las Pymes sumamente golpeadas por las medidas impulsadas desde la Casa Rosada, con una recesión que se especula que durará hasta mediados de 2019 y con una inflación que rozó el 50%.
Teniendo en cuenta que ya entramos en un año electoral y que Mauricio Macri buscará ser reelecto en los próximos comicios, desde el Ejecutivo nacional saben que deben mejorar los números de cara al 2019, por lo que se mantendrán expectantes respecto a los indicadores económicos de los meses venideros.

Nueva caída de la economía

El último informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook-WEO) proyecta a escala global una expansión económica robusta a escala global, del orden del 3,7% en promedio para 2019.
Aunque la proyección del Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo en octubre último la estimación de crecimiento desde el 3,9% previsto en abril, la tasa de expansión será similar a la de 2018, un buen número que superó los resultados en cualquiera de los años entre 2012 y 2016, y quedó apenas detrás del 3,8% de 2017.
No obstante ello, para la Argentina las previsiones son muy diferentes. El FMI proyecta una caída de la actividad doméstica del 1,62% para todo el año, que relega al país al puesto 188° en el escalafón global del crecimiento.
Además, Argentina integrará el reducido grupo de países con recesión o crecimiento negativo, junto con Barbados (-0,1%), Nicaragua (-1%), Puerto Rico (-1,15%), Sudán (-1,9%), Guinea Ecuatorial (-2,61%), Irán (-3,61%), Sudán del Sur (-4,61%) y Venezuela (-5%).

Inflación según el FMI

El FMI reconoció un fenómeno que ya venía siendo anunciado por el mercado: la inflación argentina será más alta de lo previsto durante este año y terminará más cerca del 29% que indica el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).
«La probabilidad es que la revisemos al alza, por encima del 20% que teníamos», aseguró en conferencia de prensa el Director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Alejandro Werner, quien este viernes presentó el trabajo que dirigió sobre perspectivas de crecimiento para América Latina.
El único motivo por el cual esa corrección en los pronósticos todavía no se ha dado, es por la extrema rigurosidad en el respeto de los calendarios que tiene la entidad con sede en Washington. «En esta fecha no revisamos los pronósticos inflacionarios. La actualización se hará luego de la tercera revisión del programa argentino en la segunda semana de febrero», explicó Werner.
Según el mexicano a cargo de la región, el principal motivo que explica el mal desempeño argentino para 2019 fue la sorprendente espiralización en el nivel general de precios que se vio a fin del año anterior que dejo un punto de partida más alto.

Recesión sin piso

El estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró la octava caída consecutiva y marcó en noviembre una baja interanual del 7,5% que constituye el peor resultado de toda la era Macri. Las contracciones más significativas se dieron en el Comercio con un desplome del 17% y la Industria Manufacturera (-12,6%), con el agravante que a su vez son las dos actividades de mayor incidencia en el conjunto de la economía. Otras de las ramas más golpeadas fueron Intermediación financiera (-7,1%), Hoteles y restaurantes (-5,2%), Transporte y comunicaciones (-4,9%) y Construcción (-11,4%), que decididamente ya está reflejando el fuerte parate de la obra pública.
En contraposición, entre los sectores que presentaron un mayor dinamismo se encontró la enseñanza (1%) y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura (1,9%) que comienza a recuperarse del efecto sequía. De esta manera, no sólo se mantiene la contracción económica general, sino que se profundiza al superar los picos de caída de junio (-6,6%) y septiembre (-6,1%), meses que sufrieron el impacto directo de la devaluación.
Así, se demuestra que la estabilidad cambiaria de los últimos meses no es suficiente para reactivar una economía que no encuentra piso y se encamina a su tercer trimestre consecutivo en recesión. Es que con una tasa de interés que no baja del 56%, los especialistas no visualizan motores que la impulsen a futuro y ponen en duda el famoso rebote del que tanto habla el gobierno para el segundo trimestre del 2019.

Contracción del PBI

El último reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) prevé que para 2019 el PBI de la Argentina se contraerá 1,8%, luego de una caída estimada de 2,6% para 2018, mientras que el PBI por habitante cierra 2018 con un contundente retroceso hasta el -3,9%, después de haber mejorado un 1,9% en 2017. Este organismo regional fundamentó su proyección en que las secuelas de la crisis cambiaria y las exigencias de austeridad fiscal establecidas por el acuerdo con el Fondo Monetario.
Según la CEPAL, la caída de la economía argentina durante 2018 respondió a una fuerte devaluación del peso, un aumento pronunciado de la tasa de interés, la aceleración de la inflación y una importante caída de los ingresos reales de las familias.

Cotización del dólar

Con relación a la variación del tipo de cambio, la mayoría de los especialistas consideran que la cotización del dólar acompañaría el ritmo de aumento de la inflación. La consultora Quantum Finanzas, que dirige Daniel Marx, estima para diciembre de 2019, un dólar a 54,80 pesos; la consultora Ecolatina, que fue fundada por Roberto Lavagna y actualmente dirige Lorenzo Sigaut Gravina, pronostica un valor de 51,50 pesos por dólar; Fundación Capital, de Martín Redrado, habla de un dólar a 51,20 pesos, y Analytica, de un dólar a 42,86 pesos.

Previsiones de las Pymes

De cara a lo que podrá ocurrir este año, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) esperan que para fines de 2019 el dólar se ubique en los 49,6 pesos por unidad, al mismo tiempo que el 74 % de los industriales cree que Argentina debe implementar una gran reforma tributaria. El 2019 se inicia con cuatro de cada 10 industriales con planes de inversión previstos o en evaluación.
Además, según un informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las perspectivas para el año entrante no son del todo alentadoras y continúa siendo protagonista la incertidumbre. Las industrias consultadas por dicha entidad se están manejando con expectativas de devaluación moderadas para el año, al mismo tiempo que esperan que la inflación anual sea del 34%.
El 22,9% de las firmas consultadas por la CAME espera que la producción aumente en los próximos seis meses, mientras que el 19,6% cree que continuará cayendo y el 41% que se mantendrá sin cambios, en los niveles actuales. El resto manifestó que aún no observa una tendencia definida en el rumbo de la demanda.
El uso de la capacidad instalada en las Pymes subió levemente en diciembre a 58,7%, niveles que continúan siendo bajos y que muestran la necesidad que tienen las industrias locales de ampliar el mercado. En cuanto a la inversión, si bien sólo el 7% de los industriales cree que este es un buen momento para invertir, el año se inicia con un 41% de Pymes manufactureras que ya tiene previsto realizar nuevas inversiones este año o al menos lo está evaluando.

Influencia del escenario global

A nivel financiero, el 2019 tuvo el mejor arranque en 30 años para la región con la tasa de referencia de la Reserva Federal alejándose de las expectativas de subas, los capitales volviendo a los mercados emergentes y el riesgo país argentino bajando 180 puntos. Brasil, principal destino de las exportaciones argentinas, captura expectativas positivas a partir de la asunción del actual presidente Jair Bolsonaro, que era el candidato por el que apostaron los mercados.
Además, la reducción de los decibeles en la tensión comercial entre Estados Unidos yChina abre espacios para que las exportaciones argentinas salgan beneficiadas. Si bien el mundo invita a ser optimista, los analistas destacan que el escenario también entraña riesgos si se profundiza la desaceleración del crecimiento mundial y recrudecen las tensiones.

Señal de optimismo

Entre tantos indicadores negativos y no menos pronósticos sombríos para el año por venir, al menos un gurú financiero internacional dio una señal de optimismo acerca de la economía argentina para 2019. Se trata de Michael Hasenstab, director del fondo de inversión Templeton. Nombrado por la revista Forbes «Maestro del dinero» en 2015, Hasenstab acaba de ubicar a la Argentina en un lote de países con perspectivas positivas, junto a Brasil y la India.
El director de Templeton se especializó en la compra de títulos de deuda de países en problemas financieros, como en su momento México e Irlanda. Y en mayo de este año impulsó la adquisición de Bonos del Tesoro Argentino con vencimiento en 2023 y 2025, a través del fondo Franklin Templeton. Posibilitó así la inversión de unos 2250 millones de dólares que, en aquel momento de incertidumbre cambiaria y financiera, gestionó personalmente el entonces ministro de Hacienda, Luis Caputo.
Ahora Hasenstab sostuvo que la Argentina podría liderar un rebote y se mostró confiado en que a Macri le irá bien en las próximas elecciones, curiosamente en circunstancias adversas para el mercado financiero argentino, caracterizadas por una fuerte suba del riesgo país.