Durante las primeras horas del viernes, un episodio mantuvo en vilo a personal de seguridad del Hospital Zonal “Dr. Andrés Ísola” de Puerto Madryn, luego de que un aparente desperfecto en uno de los radiadores ocasionara un principio de incendio en uno de los sectores del edificio, provocando que se prendieran fuego las cortinas de una sala.
Uno de los trabajadores de la empresa privada de seguridad advirtió la presencia de humo y llamas desde una ventana, y junto a otro de sus pares realizó una recorrida por el lugar hasta identificar el sitio en el que el incendio se encontraba próximo a propagarse.
Una vez allí, lograron extinguir las llamas con el matafuegos, y debido a la inhalación de humo y químicos, fueron posteriormente asistidos por facultativos médicos, encontrándose fuera de peligro.
El hecho fue destacado por los propios trabajadores de la firma que realiza tareas de vigilancia en el nosocomio, teniendo en cuenta que de no haber actuado con rapidez, el fuego podría haberse extendido hacia otros sectores del edificio, provocando una tragedia sin precedentes.

Vieron llamas y humo

El episodio tuvo lugar sobre las cuatro de la madrugada del viernes, cuando uno de los vigiladores realizaba un recorrido de rutina en las instalaciones del nosocomio.
Allí, el empleado observó por una ventana que, desde el primer piso, se desprendía una columna de humo, además de constatar la presencia de llamas.
Acto seguido, volvió a la base del personal de seguridad y le comunicó a otro colega la situación, por lo que ambos se dirigieron al lugar para verificar el riesgo de que el incendio se extendiera, ya que “comenzaban a salir las llamas, pero no sabían de dónde”, según indicó un testigo de lo ocurrido.

Inhalaron humo y debieron ser atendidos

Los empleados de Seguridad comenzaron, seguidamente, un rápido recorrido por las salas para determinar de dónde provenía el fuego, hasta que constataron que en el sector de Admisión era el lugar donde se había originado el siniestro.
Una vez en la sala, tomaron el extintor y lograron apagar las llamas, habiendo previamente ingresado por la fuerza dado que la puerta se encontraba cerrada.
A pesar de la importante presencia de humo en el sitio, el incendio no se extendió y pudo ser extinguido casi de inmediato, previniendo de este modo un peligro mayor.
Los dos vigiladores debieron ser asistidos momentos después por personal médico, debido a que durante las tareas de extinción inhalaron una cantidad de humo no menor, así como también los químicos propios del matafuegos, por lo que presentaban severas molestias en la vía aérea.
Sin embargo, trascendió que se encuentran fuera de peligro.

“Podría haber ocurrido un desastre”

Desde la empresa encargada de la seguridad en el “Andrés Ísola” resaltaron la labor de los dos guardias de seguridad; según datos a los que accedió este medio, se trata de Pablo Salazar y Pablo Ramos, quienes de manera inmediata atendieron el siniestro y evitaron que las llamas se propagaran a otros sectores del nosocomio, principalmente en salas donde se encuentran pacientes internados.
“De no haber sido por ellos, hubiera ocurrido un desastre”, remarcó uno de los testigos del episodio, quien a su vez precisó que las llamas se originaron en uno de los radiadores ubicado en el área de Admisión de pacientes, extendiéndose el fuego hacia unas cortinas que se encontraban sobre el mismo.
Hasta el momento, se desconoce si sobre el mismo había colocado algún material inflamable, o bien si se trató de un desperfecto propio del dispositivo, que ya lleva varios años de uso.

Municipalidad de Puerto Madryn