La situación de los siete empleados del aeropuerto de Puerto Madryn “El Tehuelche” sumó un nuevo capítulo, luego de la última reunión celebrada con autoridades de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el pasado 28 de diciembre.
En principio, al igual que en el aeropuerto “Coronel Felipe Varela” de Catamarca, la intención de la cartera de Transporte nacional es reemplazar al personal de Bomberos que cumple funciones de prevención de siniestros aéreos, con agentes de la Policía Federal Argentina (PFA).
La medida, tentativa en una primera instancia, recibió el rechazo de plano de los representantes de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y, en el caso de Puerto Madryn, si bien valoraron las distintas instancias de diálogo y reconocieron que por el momento no se concretarían las desafectaciones, también hicieron hincapié en que la intención de Transporte sigue siendo el reemplazo de un personal por otro.
Esto último tendría un efecto, en el caso de Puerto Madryn, en siete empleados con una amplia capacitación regida por normas internacionales, a quienes también se les ofreció un cambio de funciones; sin embargo, ello repercutiría no sólo en la pérdida de un porcentaje de sus salarios, sino también, en que algunos de ellos, que residen en la ciudad del Golfo, deberían reubicarse junto a sus familias en otros destinos.
Los trabajadores del aeropuerto se encuentran regidos bajo la normativa de la ANAC, establecida en base al Convenio de Chicago, al cual Argentina adhirió como Estado Miembro de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en 1944; en nuestro país, su función está regulada por orden de las Regulaciones Argentinas de la Aviación Civil (RAAC).

Desarticulación, reclamo y un “impasse”

En diálogo con El Diario, el secretario general de ATE Puerto Madryn, Roberto Cabeda, manifestó que “los compañeros han tenido una reunión en Buenos Aires, una vez más, respecto de algunas cuestiones que ya son comunes a la ciudad, las cuales tienen que ver con el ministro de Transporte y su ministerio” y planteó que “de alguna manera, estamos sufriendo la ‘intentona’ del Gobierno Nacional de reducir los puestos de trabajo, sobre todo en lo que hace al control de la ANAC, es decir de la aviación civil, y puntualmente con el trabajo de bomberos que ellos hacen, como profesionales que son”.
En este sentido, remarcó que “vienen garantizando la seguridad de los pasajeros, tanto en el despegue como en el arribo de los vuelos” y, consultado sobre si persiste la idea, desde las autoridades nacionales, de desarticular el organismo que rige la aviación civil en el país, fue contundente: “Persiste”, expuso, aunque sostuvo que por el momento “llegamos a un ‘impasse’”.

Preocupación

Por su parte, el delegado de los trabajadores en el Aeropuerto, Juan Facundo Pérez Becerra, relató que “en la reunión del pasado 28 de diciembre, lo que se pudo lograr es que se enfriara la situación por ahora, mediante el compromiso del Director Nacional (de Infraestructura y Servicios Aeroportuarios de la ANAC), Leandro Oshiro, en detener esta medida de traer a la Policía Federal” y destacó que el director “está en diálogo con ATE y se propuso eso; dialogar hasta que ya no queden instancias, o sea que tanto el director nacional como el Ministerio de Transporte están abiertos al diálogo”.
Concretamente, por el momentos se mantendrán los puestos de trabajo, no obstante la medida de reemplazo de personal de Bomberos por agentes de la PFA seguiría en pie y afectaría “a las siete personas del aeropuerto de Madryn, así como también a las de Catamarca”.

La seguridad operacional

Ya desde septiembre de 2017, desde ATE advertían que la ANAC dejaría de controlar la aeronavegabilidad de las aeronaves que ingresan al país, ya que “desde esferas del gobierno se ha definido desarticular el Departamento de Certificaciones de Aeronaves”, ubicado en la provincia de Córdoba, y de este modo “perdiendo una barrera clave de Seguridad Operacional”.
Al mismo tiempo, habían criticado la denominada “revolución de los aviones” advirtiendo que “se vulneran tratados bilaterales y políticas de seguridad operacional”, además de que “entró en riesgo la condición laboral por la posible pérdida de los puestos de trabajo”.

“Seguimos en alerta”

Pérez Becerra comentó que tanto los trabajadores a nivel local como los de la provincia de Catamarca se encuentran en contacto permanente: “Todos los delegados nacionales de ATE y de todos los aeropuertos con bomberos estamos en contacto, y seguimos en alerta”, expresó.
En cuanto a la condición planteada por las autoridades nacionales fue “detener esto hasta que nosotros les propongamos algo”, mencionó el delegado, aclarando que “lo que nosotros les propusimos es que nos tomen gente; ahora se está enfriando la situación porque ellos decidieron no actuar sin el consentimiento de ATE; por ahora se mantiene ese pacto”.

Desde Nación apuntarían a “reducir costos”

Sin embargo, dicho consentimiento no sería otorgado por los estatales, dado que representaría la pérdida de fuentes laborales o, en otro de los casos, la degradación del salario tras el recambio de funciones.
Sobre esto último, Cabeda puntualizó que “tenemos una situación que se estancó a partir de las medidas de fuerza; recordemos que no son solamente en el aeropuerto ‘El Tehuelche’ las posibilidades de asumir medidas en el transporte aéreo, sino también a nivel nacional, lo cual hizo que lleguemos a un ‘impasse’, por lo menos por ahora”.
A ello, sumó que “el Ministerio de Transporte insiste en su tesitura, conocemos cuáles son las posiciones y tienen que ver con una mirada ‘economicista’ de la cuestión, con no incorporar más personal y, básicamente, con transformarlo en Policía Federal, lo cual para ellos tiene un costo menor”.

Nueva reunión este mes

Preguntado sobre la posibilidad de una reubicación o relocalización de los siete empleados que cumplen funciones en Puerto Madryn, el secretario general de ATE explicó: “Está planteado, fue una de las discusiones que tenía que ver con la reubicación. Otra de las posiciones fue, por parte de la Policía Federal, ver qué posibilidades había de compartir la seguridad aeroportuaria. Se discutieron varias aristas y posibilidades, pero no se concretó ninguna. Nosotros insistimos en que los compañeros viven en Puerto Madryn, no es casual que estén acá; tienen sus familias, trabajan aquí desde hace más de 15 años y no están para sacarlos del contexto de las mismas, por lo que deberían continuar en la ciudad”.
Además, anticipó que “se plantea una nueva reunión, posiblemente en el mes de enero”.

Cursaron notas a todas las autoridades

Desde el ámbito gremial y de los propios trabajadores, se cursaron notas a la cartera nacional de Transporte, a las autoridades de la ANAC e incluso a las del aeropuerto de la ciudad del Golfo.
“Están todas presentadas, por lo que queda esperar a la próxima reunión en Buenos Aires, la cual no sabemos cuándo será; tenemos que analizar cuándo nos reuniremos de vuelta con el Director Nacional para abordar este tema”, adelantó Pérez Becerra, aunque reconoció que “todavía no hay una fecha formalmente establecida, ellos nos propusieron en su momento conservar nuestros puestos laborales acá, cumpliendo otras funciones”.
No obstante, “hoy nos podemos pasar a otro lado, pero si se modifica la RAAC 153 dentro de tres meses, quedamos afuera”, en relación al punto 153 de la normativa RAAC (Regulaciones Argentinas de Aviación Civil).
La misma hace referencia a la operación de aeródromos, y define al “bombero de aeródromo” como aquél profesional “calificado que demuestra las habilidades y conocimientos necesarios para desempeñarse como miembro de un equipo de salvamento y extinción de incendios de un aeródromo cumpliendo con los requisitos establecidos en la presente regulación y que ha cumplido con un curso de capacitación certificado por la AAC u organismo competente en el país”.

Municipalidad de Puerto Madryn