La Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos decidió hoy consultarle a la administración de Donald Trump su opinión sobre el juicio que se lleva adelante en ese país contra la Argentina por la expropiación de YPF, en 2012.

Se trata de un caso que lleva seis años y que impulsa Burford Capital, un gestor de litigios global. La causa ya tuvo dos fallos negativos para el país en tribunales inferiores y podría costarle al Estado argentino –no a la empresa– hasta USD 3.000 millones. Pero eso no es lo que que el máximo tribunal de EEUU decide por estos días sino una cuestión de jurisdicción: si el caso debe tratarse en el ese país, ya que las acciones de la petrolera cotizan allí, o en la Argentina, como reclama el Gobierno.