La compañía canadiense Pan American Silver, se ha ido posicionado a nivel mundial merced a “reservas comprobables” como la segunda minera mundial en cuanto a producción primaria de plata y actualmente cuenta con seis minas operativas en México, Perú, Argentina y Bolivia, todos ellos importantes países productores de este metal. En Chubut, tras las dilaciones políticas y legislativas que postergan por lo menos un año las posibilidades de “zonificación”, la minera comenzó a replegar inversiones y no descarta un fuerte achique del personal que activó testimonialmente en la Meseta.
Esto se fue definiendo silenciosamente, hacia fines de año, cuando la multinacional decidió la adquisición de la estadounidense Tahoe Resources, por 1.070 millones de dólares. Con esto Pan American conseguirá casi duplicar sus reservas y convertirse en la principal compañía minera de plata del mundo. Todo esto en función del burbujeante negocio de cotizaciones al que apuesta por ahora, más que a la explotación propiamente dicha y a la generación de empleo genuino. De hecho, el proyecto en Santa Cruz se sostiene casi como pantalla hasta empujar el clamor de las posibilidades de explotación de Navidad, algo en la práctica, por lo menos por ahora inviable debido a la vigencia de la Ley 5.001 que prohíbe la minería en Chubut y a la compleja factibilidad energética y ambiental que rodea el Proyecto de la Meseta Provincial. Este año, por el solo hecho de posicionar la alternativa que sea debatida una excepción de explotación minera en Chubut a través de una idea de “zonificación”, Pan American Silver volvió a repuntar en el mercado y encontró otros buenos negocios en zonas donde también hay resistencia social y otras empresas decidieron claudicar.
Es así que PAS logró comprar por muy bajo precio de mercado a Tahoe, que aporta importantes minas como la de Escobal (Guatemala), que comenzó a explotarse en 2013 pero que lleva inactiva desde junio de 2017, debido a la suspensión de su licencia minera por conflictos insalvables con comunidades originarias, además de hacerse de otras explotaciones en Perú y Canadá.
Según el CEO de Pan American Silver, Michael Steinmann, la compañía se va a apoyar en sus ´25 años de experiencia gestionando minas en el centro y sur de América´, “para trabajar con las comunidades que rodean a la mina de Escobal y lograr su apoyo para la reapertura de la explotación”. Cabe destacar que los ´gestionadores de imposibles´ tienen puesta la expectativa en remontar la voluntad de las comunidades seguramente a través de reducir la supervivencia condicionando directa o indirectamente otras actividades productivas que confluyan en un operativo clamor por la actividad extractiva. La licencia de explotación de Escobal fue suspendida a mediados de 2017, debido a disputas con la comunidad local. Sin embargo hay un dato que entusiasmo en términos de cotizaciones y es que pese a funcionar solo medio año, la mina fue la séptima que más produjo en el año, con 9,7 millones de onzas (301 toneladas). En 2016, ocupó el segundo puesto entre las minas primarias de plata del mundo que más produjeron, con 21,2 millones de onzas (660 toneladas), solo por detrás de la mina mexicana de Saucito, explotada por la compañía Fresnillo (datos del informe World Silver Survey 2018, de The Silver Institute).
El cierre de Escobal afectó seriamente a las cuentas de Tahoe Resources, cuyas acciones perdieron la mitad de su valor desde mediados de 2017, y ahí apareció Pan American Silver tras un negocio rápido. En paralelo dicen que las postergaciones en Chubut desalentaron a los inversores extranjeros que además de voluntad quieren resultados y decidieron virar las inversiones hacia las nuevas tierras, donde ya tendrían una avanzada judicial contra las comunidades originarias que les permitiría reabrir la mina guatemalteca por ejemplo.
El acuerdo contempla la entrega a cada accionista de Tahoe de 3,40 dólares en efectivo o 0,2403 acciones de Pan American Silver por acción, con un máximo de 275 millones de dólares y 56 millones de acciones de Pan American, lo que eleva el coste total de la operación a 1.067 millones de dólares. Una operación en cuotas, a promesa y redondita, ya que el precio de compra representa una prima del 34,9% sobre el precio medio ponderado de las acciones de Tahoe durante el periodo de 20 días que finalizó el 13 de noviembre de 2018.
Además, los accionistas de la compañía estadounidense con sede en Nevada habrían recibidon una contraprestación en forma de derechos de valoración contingente (CVR, por sus siglas en inglés) equivalente a 0,0497 acciones de Pan American Silver por cada acción de Tahoe, por un total de 221 millones de dólares. Esta contraprestación se entregará a los accionistas de la compañía vendedora cuando se extraiga el primer cargamento de plata tras la reanudación de la actividad en la mina de Escobal. O sea, puede ser nunca, como en Chubut, mientras las cotizaciones propias van subiendo en el gran juego de la bolsa. (Fuentes: MEN, Oroinformacion.com, propias)

Gobierno de Chubut