La megadevaluación del peso de más del 100% que se registró en 2018 hizo que se desplomaran las ventas a nivel local y en ese sentido, la industria del vino tuvo que reconfigurar su estrategia, apostar a las exportaciones y buscar nuevos mercados para sortear la fuerte caída del consumo interno y la consecuente sobreoferta.
El “norte” para las bodegas boutique fue aprovechar un elemento de la propia crisis: la apreciación del dólar. Esto les permitió recuperar terreno en las ventas a través de las exportaciones y de la penetración en nuevos mercados, tanto de Asia como de Europa.
Francisco Do Pico, director de Relaciones Institucionales de Bodega Trapiche, del Grupo Peñaflor, afirmó que el 2018 fue un año desafiante tanto en lo que hace al mercado interno como al externo.
“En lo local, la situación en general del consumo masivo ha causado caídas en las ventas de la industria en todos los segmentos salvo en los premium. En lo que hace a la exportación, es posible que los vinos embotellados hayan finalizado en términos de volumen, igual que en 2017. Si bien hubo una mejora en los últimos meses, el primer semestre no había sido bueno”, sostuvo. Cabe aclarar que el número final se conocerá cuando se consoliden los datos anuales de la industria.
Consultado sobre las consecuencias que tuvo en el sector vitivinícola la megadevaluación de 2018 y las altas tasas de interés, remarcó que en el sector vitivinícola las devaluaciones no generan grandes saltos inmediatos en la exportación ya que los vinos que el Grupo Peñaflor coloca en 130 países dependen de una construcción de categoría, marca y de punto de precio estable. “Teniendo en cuenta esto, el salto del tipo de cambio sí ayuda a mejorar las contribuciones, liberando recursos para invertir en publicidad o en activaciones con los importadores, supermercados y restaurantes”, indicó.
Y agregó que el nivel de tasa actual “es un problema para una empresa que opera en el mercado local y un problema doble para el que además exporta ya que las bodegas argentinas exportadoras compiten con empresas de Chile, Australia, Nueva Zelanda y Europa que tienen acceso a crédito a tasas bajas y a muy largo plazo”. (Fuente: ámbito.com)