Una de las problemáticas sobre las cuales más ha puesto el foco la sociedad en los últimos años es el abuso sexual en todas sus variantes, principalmente en aquellos casos donde las víctimas son menores de edad y, en algunos, de muy corta edad.
Se trata de una serie de delitos con gravísimas consecuencias, no solo a nivel físico, sino también psicológico de quienes los padecen, lo que ha obligado a las autoridades a mejorar el abordaje de dicho flagelo a través de mecanismos de concientización, sensibilización y, principalmente, capacitación de aquellos actores que suelen convivir a diario con potenciales víctimas; entre ellos, trabajadores del ámbito educativo.
En este sentido, el crecimiento en la cantidad de denuncias ha generado una auténtica “catarata” de juicios por el delito de abuso sexual en todo su espectro; sin ir más lejos, en los Tribunales de Puerto Madryn ya hay audiencias de debate fijadas hasta el mes de noviembre, con más de una veintena de procesos judiciales que se dirimirán durante el curso de este año.

La mayoría de las víctimas son menores

Según información a la que El Diario tuvo acceso, para el 2019 hay un total de 24 juicios que serán llevados a cabo por tribunales colegiados, de los cuales 18 se constituyen como abusos en sus distintas modalidades.
En la mayoría de estos dieciocho casos, se trata de delitos de abuso sexual con “acceso carnal”, a la vez que en una gran parte las víctimas son menores de edad.
En este ámbito, resulta evidente el crecimiento de las denuncias por este tipo de flagelo, algo que se ha profundizado a nivel nacional en los últimos tiempos, con cifras que parecerían superar la realidad: tan solo en Chubut, donde hay 700 presos por distintos delitos, un 16 por ciento se encuentra recluido por condenas de abuso sexual, es decir, 112 personas.

Más denuncias y casos resonantes

La cifra es entendible si se analiza el contexto nacional, donde la Línea Contra el Abuso Sexual Infantil, que funciona bajo la órbita de la cartera de Justicia de la Nación, tuvo un incremento del 240 por ciento en los llamados para denunciar durante el 2018.
A nivel local, hubo reuniones entre referentes y actores del Poder Judicial, de la Secretaría de Desarrollo Comunitario y de diferentes áreas municipales y de la Policía, entre ellas la Comisaría de la Mujer, con el objetivo de mejorar la capacitación a quienes pueden tener contacto con potenciales víctimas. A su vez, distintas causas resonantes han tenido lugar recientemente en Puerto Madryn, donde las víctimas fueron menores de edad; en una de ellas, un patovica fue condenado a diez años de prisión por la violación de un nene de dos años, hijo de quien fuera su pareja, la cual también anticiparon desde la Justicia que sería investigada por presunta complicidad o encubrimiento.

Efecto nacional

Como si ello fuera poco, el mismo día en que se realizaba el encuentro “Yo te creo”, destinado a debatir la problemática del abuso sexual en menores de edad, un sujeto era detenido en Puerto Madryn por abusar de cuatro menores, a dos de los cuales accedió carnalmente, mientras debía estar al cuidado de ellos tras haber participado como testigo en un casamiento.
El hecho volvió a encender las alarmas respecto de una problemática que, durante años, no trascendió de manera absoluta a la luz pública, en virtud de la difícil tarea que deben afrontar muchas de las víctimas para finalmente denunciar que fueron abusadas; asimismo, movimientos recientes como el denominado “Mirá como nos ponemos”, similar en metodología al “Me Too” en los Estados Unidos, han utilizado las redes sociales como plataforma para comunicar casos de abuso en todos los ámbitos, poniendo en la mesa de debate un flagelo presente en todas las comunidades y, ahora, obligando a las autoridades a redoblar el compromiso para su tratamiento efectivo.

Municipalidad de Puerto Madryn