Una situación tan insólita como desopilante se vivió esta semana en Otra noche familiar (El Trece, a las 21.30), el programa que conduce Guido Kaczka (40), cuando un participante se quiso hacer el chistoso y el conductor lo descubrió.

Todo comenzó cuando una pareja entró al estudio para participar de un juego con su mascota y Guido la presentó con su característico buen humor: «Ahí llegan ellos… Benjamín, maestro, perfecto… ¿y cómo es tu nombre (le preguntó a su novia)?».

Entonces, la novia de Benjamín dijo que se llamaba Delfina y, luego de eso, llegó la pregunta de rigor, «¿Y el perro cómo se llama?». «Preguntale», le contestó a Kaczka el participante.

«¿Cómo te llamás?», interrogó el presentador de El Trece al can y, obviamente, no obtuvo ninguna respuesta. Sin embargo, Guido insistió una vez más, quizás esperando algún gesto del animal o un ladrido, y repitió su pregunta: «¿Cómo te llamás?».

Pero el can no le contestaba ni con un movimiento de cola, por lo que el conductor expresó: «Es el típico momento en el que el perro tiene un talento que no funciona en tele».

Ya algo impaciente y absorto en su cometido, el conductor se volteó hacia donde estaba el dueño de la mascota y le preguntó una vez más: «¿Cómo se llama?». «Preguntale», volvió a responder el participante.

Kaczka se acercó a la estructura de metal y vidrio en donde estaba el perro y le preguntó: «¿Cómo te llamás?», pero éste último ni se inmutó ante la consulta y la figura de las noches de El Trece le dijo ya enojado a su concursante: «¡No contesta!».

«Preguntale de vuelta», lo animó el dueño del perro, oriundo de La Plata. Entonces, por sexta vez consecutiva, el también actor intentó descifrar el nombre del animal. «¿Cómo te llamás?», interrogó.

Como ese intento también fue fallido, nuevamente se produjo un ida y vuelta entre el presentador y su participante, quien volvió a responder: «¡Preguntale!», entonces Guido cayó en la cuenta de que en realidad el perro se llamaba de ese modo.

«Ah, el perro se llama Preguntale, ah, bueno… ¿nunca te pegaron una piña en cámara? Porque yo me re enojo», lo amenazó con humor Kaczka. «Todavía no», le contestó entre risas el hombre.

Finalmente, Benjamín contó que había bautizado de esa forma a su mascota porque «surgió así». «Lo encontré tirado, lo llevé a mi casa, estaba mi sobrinito y me preguntó cómo se llamaba… Ahora el perro vive en el campo pero antes vivíamos los dos juntos en un monoambiente y comíamos galletitas con paté».

Finalmente el perro, al que sus dueños llaman por su diminutivo, «Pregu», perdió por un segundo el desafío de llegar a la meta y así seguir en camino para el «premio del millón» en el clásico juego del programa de Guido.