Por Juana de Arco*

Nadie podía haber especulado que por culpa de aparentes inofensivos ratoncitos, varios `elefantes´ de la política, recularan. Sin embargo, como si se tratara de una de las siete plagas de Chubut, el hantavirus ya obligó a la reprogramación de la campaña anticipada que se había atado oficialmente a las numerosas fiestas populares en territorio, y sobre todo en zona cordillerana; y provocó el cambio de agenda del líder del Frente Renovador, el candidato presidencial Sergio Massa, referente nacional del gobernador Mariano Arcioni. Ambos habían planificado una verdadera campaña vintage –dicen- recorriendo en auto pueblos del interior, comiendo asados, hablando con los vecinos, palpando la argentinidad sureña kilómetro tras kilómetro por la expandida estepa patagónica, e incluso hasta hacer noche en Gualjaina, un paraje paradisíaco donde se detiene el tiempo a meditar por uno. El recorrido era de dos días y medio, de este a oeste, con paradas en catorce poblaciones, de Trelew a Esquel, en un raid que involucraba 602 kilómetros. Sin embargo los planes proselitistas inspirados al ritmo de “Thelma y Louise” de Fito Páez, se bocharon de plano y el tigrense reprogramó su periplo con primera escala en la costa Atlántica norte. Es que Massa movió, el fin de semana, una ficha previsible: declaró su voluntad de ser candidato o de contribuir a un armado que derrote a Mauricio Macri.
Esa zona gris, recomendación del catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, según Clarín, tiene su `dead line´ en abril cuando, en teoría, Massa cotejará datos y escenarios para definir si continúa con la aventura presidencial o «deja pasar el 2019». Suena improbable la opción B pero puede ocurrir que para entonces genere movimientos si se acelere el ajedrez bonaerense con desdoblamiento y boleta única de papel, tal como ya sonaba ayer.
No olvidar que en Chubut, Arcioni juega de local. Y auqnue postergada por ahora, tarde o temprano la recorrida dicen que la hará junto al gobernador Mariano Arcioni que busca su reelección y en ese tren ya adelantó la elección para el 7 de abril -primarias- y 9 de junio -general-. Arcioni fue, en noviembre pasado, el primer jefe provincial que salió a vocear la postulación de Massa. El chubutense forma parte del G-12 del PJ Federal junto a Massa y, entre otros, Juan Manuel Urtubey y Miguel Angel Pichetto, también candidatos en carrera.

¿Mauricio más cauto o escurridizo?

Y mientras mira de lejos el primer traspié del itinerario épico de Massa, Mauricio Macri que busca afianzar su reelección, estaría en Chubut el martes 15 de enero. El Presidente cumpliría una escueta agenda aun no oficializada, donde hasta ahora lo único que estaría casi confirmado es su recorrido a un parque eólico de Genneia, en uno de esos traslados rigurosamente custodiados por tratarse de un sector privado y bastante lejos de la muchedumbre.
A Macri no lo tentaría el «cuerpo a cuerpo» que pretendía Massa, ufanándose que venía a hacer lo que «no pueden ni Macri ni Cristina Kirchner: caminar entre la gente, sin aparato ni estructura», a lo que los simpatizantes de Cambiemos le agregan `sin barbijo´. En esta oportunidad, no sólo la situación de emergencia sanitaria en que se encuentra la Provincia no sólo no lo permitió por cuestiones de ética, un dispositivo poco conocido en la especie pero que activó a tiempo el escribano comodorense sumamente observador del sentido de la oportunidad para hacer campaña; sino además por cuestiones de prevención, ya que sería un verdadero riesgo generar los espacios para la concentración de gente en el marco de una visita política, cuando los protocolos sanitarios sugieren todo lo contrario.

Territorio de `guapos´

Pese a todo, Macri aún no suspendió itinerario y le pondría el pecho no sólo a una provincia por ahora díscola en términos políticos, sino a la situación coyuntural económica, social y ahora también sanitaria. Para Macri, cada vez que se avecina una elección pareciera que Chubut le marca el techo. Sucedió con las Legislativas del año 2017, cuando la desaparición y posterior muerte de Santiago Maldonado a partir del 1 de agosto durante la represión de una protesta que incluyó cortes de ruta, realizada por la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia de Cushamen, dominó el debate y el ánimo público a nivel nacional. Ahora, en plena largada del cronograma de elecciones anticipadas en 9 provincias, la infección de hantavirus que ya se cobró 9 víctimas fatales, más de 30 casos de infección en tratamiento, 24 superados y unos 60 sospechosos, amaga otra vez con devolver el foco de atención a la crisis sanitaria. De hecho, Arcioni ya solicitó apoyo al Ministerio de Salud de Nación, pero también activó posible asistencia internacional de la Organización Mundial de la Salud y de los Ministerios de países limítrofes preocupados por la expansión del virus mortal.
En ese marco, la llegada del presidente no es precisamente inocua. De hecho, el propio intendente de Puerto Madryn y candidato a vice de Arcioni, ya oficializó un pedido de audiencia en el marco de su rol anfitrión para abordar temas de vital importancia, y luego de las últimas dfos visitas de un ministro nacional que directamente ignoró a las autoridades municipales y provinciales, como si se tratara de la recorrida de `patrones de estancia´.
En esa línea hay un sentir público generalizado del modo en que se politiza extremadamente las gestiones, al punto que en caso de crisis humanitarias como la desaparición de Maldonado o incluso la de la epidemia de Hantavirus, estas terminan prácticamente silenciadas o peligrosamente relativizadas por los referentes de Cambiemos que cumplen funciones en Chubut. El caso del diputado nacional y candidato a Gobernador, Gustavo Menna (UCR) y del candidato a vice, Ignacio Torres (PRO) son evidencias de lo poco que se involucrarían con la realidad territorial, fuera de sus aspiraciones personales, como si lo que va sucediendo aquí y ahora fueran problemas sólo del político de turno y se tratara de realidades de otra provincia. Esta situación, hay que decirlo, no ayuda mucho para que los dirigentes nacionales de turno consideren en serio a Chubut, y mucho menos se sientan seguros de recorrer contando con una red de contención política visible. Por eso, ha nadie extrañaría si Macri decide cambiar de rumbo y evitarse el barbijo.

Más vale Vaca Muerta, que ratones vivos

Así las cosas, no hay nada escrito de la venida de Macri, sobre todo con el espanto minutoide in crescendo en Chubut, la resistencia K en el nido santacruceño a cargo de Alicia y el plantazo anunciado por Bertone en Tierra del Fuego, todo indicaría que el Jefe de Estado no estaría para sobreexponerse. Después de todo, lo más importante que tenía para hacer en Patagonia, Macri ya lo hizo. Fue a darle en Neuquén un nuevo guiño a la candidatura de «Pechi» Quiroga. Para ello se reunió en Villa La Angostura con el dirigente radical, dos días después del encuentro que mantuvo con el gobernador Omar Gutiérrez, que busca su reelección. Neuquén le da el puntapié inicial, el 10 de marzo, al calendario electoral del país y eso es muy importante. Quiroga es por cierto, el intendente radical de la capital neuquina y el candidato a gobernador de Cambiemos. Con el espaldarazo, Macri se metió de lleno en la elección provincial, que inaugurará el calendario electoral del país.
«Me manifestó de manera explícita que era necesaria la alternancia», planteó Quiroga a este medio. «No lo noté relajado al Presidente, pero sí sereno y atento», abundó.
El lunes de esta semana, Macri había hecho un alto en sus vacaciones, que extenderá hasta la semana próxima, para recibir a Gutiérrez, que tiene vínculo directo con el Presidente y que, además, tiene una excelente llegada a algunos despachos de la Casa Rosada, en especial en el Ministerio del Interior.
Según trascendió, y tal como lo aseguró en un reportaje con Infobae, el mandatario provincial le planteó a Macri la eliminación de las retenciones a la exportación de petróleo. «Afectan la competitividad de Vaca Muerta», explicó.
Quiroga y Macri también hablaron de los subsidios a Vaca Muerta. Pero el intendente, que llegó en la noche del martes a Villa La Angostura, fue más allá: aprovechó el encuentro, de poco más de una hora -estuvo acompañado por Marcelo Bermúdez, secretario de Gobierno y Coordinación de la municipalidad neuquina- para plantear «el gasto excesivo que tiene la Provincia».
El dirigente dijo, además, que «todos los que se sientan parte del compromiso de la reelección de Macri tienen que unificar las elecciones», una declaración que llega en momentos en que la Casa Rosada analiza, por ejemplo, la conveniencia de desdoblar el calendario bonaerense del nacional, una idea que, sin embargo, no convence demasiado a la cúpula del PRO.
La actividad política de Macri en el sur del país continuará el viernes, cuando reciba a los gobernadores Alfredo Cornejo y Gerardo Morales, y al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Entre otros temas, conversarán especialmente de las fechas de los comicios de Mendoza, Jujuy y de la ciudad de Buenos Aires. No estará María Eugenia Vidal, que aún no sabe qué hacer con el cronograma de su provincia, aunque ayer había otra vez fuertes ruidos de adelantamiento. Habrá que ver…

Fuente: NA, Clarín, Infobae, Río Negro, propias

*Soy Juana de Arco, y ceniza de tantos…