Los dos presos de la Alcaidía de Comodoro Rivadavia que se fugaron el pasado 31 de diciembre, continúan siendo buscados. Para los investigadores, se encontrarían ocultos en la ciudad petrolera, aunque hasta el momento los operativos realizados no arrojaron mayores resultados.
Los sujetos son Marcelo Fernando Guenuman, de 25 años, y Enzo Martín Uranga, de 22, quienes se fugaron del centro carcelario sin que nadie se diera cuenta.
El primero fue condenado el 9 de mayo de 2013 a ocho años de prisión por un homicidio simple que tuvo como víctima a Franco Ortega, ocurrido el 23 de junio del mismo año en pasaje Santa María al 2.200 del barrio Jorge Newbery, en la ciudad petrolera.
En tanto, el segundo recibió una condena a 17 años de prisión por el crimen de un joven ingeniero de nacionalidad boliviana, en un hecho más reciente ocurrido en enero de 2017 en la “Tienda Rodrigo”, ubicada en el barrio Moure de la misma ciudad.

Cómo escaparon

Desde la Jefatura de Policía reiteraron que no hay versiones “de que hayan salido de la ciudad” y, en relación a la fuga, remarcaron que la misma no habría sido planificada, sino que “les surgió la oportunidad y la aprovecharon”.
El episodio se produjo durante la noche del 31 durante un movimiento de entre 4 o 5 reclusos del pabellón a la Sala de Visitas en donde iban a compartir alimentos y bebidas sin alcohol que los familiares les habían traído para festejar la llegada del nuevo año; sin embargo, otra versión apunta a un presunto motín ocasionado por Marcelo Quinteros, el “Loco del Martillo” detenido en Puerto Madryn hace varios meses, donde la vorágine de los disturbios fue aprovechada por los presos para escapar.