El Estimador Mensual Industrial que mide el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmó este jueves que la actividad en este sector de la economía fue un 13,3% menor en noviembre último que en el mismo mes de 2017. El estudio revela que no son alentadoras las perspectivas de contratación de personal, el 63,8% dijo que no espera cambios en la dotación, mientras que el 29,2% anticipa una disminución del “headcount” y solo el 7% prevé un aumento. Es decir que una de cada tres empresas industriales anticipa que despedirá gente en los próximos tres meses.
Asimismo, en el acumulado de los once meses de 2018 en su conjunto, el EMI mostró una disminución de 3,8% con respecto al mismo período del año anterior.
En medio de este contexto recesivo, las expectativas de las firmas que participan del relevamiento para el período diciembre 2018-febrero 2019 respecto de diciembre 2017-febrero 2018 no fueron alentadoras.

Freno de la obra pública

Más aún, respecto a la cantidad de horas trabajadas del personal afectado al proceso productivo, 53,7% de las empresas no anticipa cambios; 38,4% prevé una caída y 7,9% un aumento de las mismas, como se ve en los siguientes cuadros elaborados por el organismo estadístico.
También en jueves el INDEC reveló la última edición del reporte de Indicadores de coyuntura de la actividad de la construcción, que corresponde al último mes de noviembre.
Como era de esperarse con el freno de la obra pública y el bajo acceso a créditos hipotecarios que motoricen la compra de parte de los privados, la actividad en ese sector mostró una caída importante, del 15,9% respecto a igual mes del 2017.
Aunque en este caso, hubo un aumento del 2,7% en el acumulado de once meses respecto del mismo período del año anterior.

Reducirán trabajadores

En ese marco, la cantidad de personal formalizado en este sector vio en noviembre último una suba intermensual del 1,2%, pero la cifra fue 1,5% menor a la de los empleados por el sector de la construcción en noviembre de 2017.
Más aún, no se evitó que las previsiones respecto del personal fueran a la baja para los próximos meses. En el análisis cualitativo que realiza el organismo oficial, se les consultó a las empresas su variación estimada para los próximos tres meses de la cantidad de personal ocupado, permanente y contratado. Entre las empresas que se dedican principalmente a obras privadas, el 60% prevé que no habrá cambios, mientras que 34% estimó una disminución de sus planteles y 6%, un aumento.
Pero el dato más preocupante se reveló en el caso de los empresarios que se dedican a obras públicas: 54,5% estimó que se reducirá la cantidad de personal, en tanto que 43,2% cree que ese factor no variará y el 2,3% restante opinó que aumentará.
El dato está en línea con la actividad que las empresas del rubro esperan para el inicio del 2019. Según le confirmaron al INDEC, 54% de las firmas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector disminuirá durante los próximos tres meses, mientras que 42% estimó que no cambiará y solo el 4%, que aumentará.

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Efectos de la recisión

Los que estimaron una baja del nivel de actividad durante los próximos tres meses la atribuyeron fundamentalmente a la caída de la actividad económica (30%), a los atrasos en la cadena de pagos (19,5%) y a la inestabilidad de los precios (19,4%), entre otras causas para las que estiman un menor impacto, como la falta de créditos (9,4) o los altos costos de la construcción (7,7%).
Por otra parte, entre las empresas dedicadas fundamentalmente a la obra pública, 62,5% opinó que el nivel de la actividad disminuirá durante el período diciembre 2018-febrero 2019, 35,2% cree que no cambiará y 2,3%, que aumentará.
Quienes estimaron una baja la atribuyen a la caída de la actividad económica (27,7%), a los atrasos en la cadena de pagos (20,3%) y a la inestabilidad de los precios (19,5%), según comunicó el organismo estadístico.
Por último, los empresarios de la construcción opinaron que para reactivar el sector son sobre todo necesarias políticas que destinadas a lograr una estabilidad de precios. Fue el principal factor mencionado por la mayoría de los que se dedican a obras privadas (32,5%) y también los especializados en obras públicas (36,6%).
Otras políticas que consideraron necesarias, en un segundo plano, fueron acceso de créditos a la construcción, reducción de cargas fiscales, mejora del mercado laboral y de acceso al crédito en general.

Sin crédito para inversiones

A tres meses de que el Banco Central encarara un duro ajuste monetario para contener el dólar y reducir la inflación, el balance muestra dos caras, que reflejan el efecto directo de secar el mercado de pesos en un contexto recesivo.
Por un lado, el dólar no sólo se estabilizó, sino que hasta operó mayormente más cerca del piso de la zona de no intervención que del techo. En tanto, las tasas de interés, que llegaron a un máximo de casi el 79% anual, fueron cediendo escalones. Además, las expectativas de inflación se redujeron, más allá de que en el último mes repuntaron levemente.
Del otro lado, el vaso medio vacío revela un freno prácticamente total en el otorgamiento de créditos, impulsado en mayor medida por las líneas destinadas a empresas, en donde el stock se desplomó en más de 50.000 millones de pesos, o un 11,4%. Las tasas altas y la menor predisposición de los bancos a aumentar el financiamiento explican esta tendencia que agravó la recesión.

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Las líneas más afectadas

Según los últimos datos disponibles en el organismo monetario, el stock de los adelantos en cuenta corriente, que es una de las líneas más usadas por las Pymes y grandes empresas para financiar su caja diaria, cerró el cuarto trimestre de 2018 con una baja de $29.206 millones (o 17,1%) y volvió a niveles de marzo de 2018.
Estos créditos, el clásico descubierto en cuenta corriente, habían amagado con recuperarse en noviembre, cuando el stock creció $3.300 millones y revirtió el rojo de $17.870 millones de octubre, pero en diciembre volvió a hundirse. En diciembre, cerró con una baja de 14.648 millones de pesos, o casi el 9,4%.
La tasa que cobran los bancos por estos préstamos, que es la más sensible a los movimientos de las Leliq, llegó al 79% anual en los primeros días de octubre, llevando el costo financiero total a superar el 100% en la mayoría de los bancos. Ahora, en línea con la baja en la tasa de las letras que licita a diario el BCRA, el interés de los adelantos se redujo más de 15 puntos porcentuales y se ubica, en promedio, en torno al 63% anual.

Los salarios medidos en dólares están a la mitad que en 2015

Un estudio revela que los salarios medidos en dólares son 50% menores a los de fines de 2015, mientras indicaron que no hay motivos para que la compleja situación económica “se revierta”.
La desconfianza en la Argentina que refleja el riesgo país “está dado por la incertidumbre electoral frente a un ajuste de shock”, explica la economista Marina Dal Pogetto, de la consultora Ecogo.
La especialista dice que no se ve tan claro la recomposición de la capacidad de compra de los ingresos (salarios, jubilaciones y planes sociales) pues depende de un escenario donde “las tarifas siguen ajustando, directamente del movimiento del dólar”.
Según su visión, “no luce estable que el BCRA pueda seguir bajando la tasa de interés si el riesgo país no se estabiliza con una zona muy amplia de no intervención en el mercado cambiario”.
En relación a los aspectos positivos de la economía, destaca “un abaratamiento significativo de la economía” y pone como ejemplo que “los salarios en dólares son 50% menores a los de fines de 2015” y que los “precios de los bienes y servicios son un 35% menores medidos en dólares”.
Respecto de las tarifas de servicios públicos índica que “si bien todavía tienen recorrido por delante, son 54% en dólares más altas que las del final del gobierno anterior”.

Fuente: Iprofesional, Cronista, Ámbito, otras

Gobierno de Chubut