Al Tottenham Hotspur le sonrió la fortuna, el videoarbitraje y los postes de Wembley, y los de Mauricio Pochettino tomaron ventaja en la ida de semifinales de la Copa de la Liga ante el Chelsea gracias a un penal transformado por Harry Kane y concedido por el VAR (1-0). En el gandor tuvo una gran actuación el arquero de la selección argentina Paulo Gazzaniga. Los ‘Spurs’ amarraron el resultado y se cerraron ante un Chelsea que dejó a Álvaro Morata fuera de la convocatoria y que tendrá que remontar en Stamford Bridge para poder volver a Wembley a reclamar el primer título de la temporada. Y poco hubieran cambiado las cosas de no ser por la existencia del videoarbitraje. Quizás sin la tecnología, lo único que hubiera cambiado habría sido el buen humor de la afición local. En un balón en largo, Kepa derribó clamorosamente a Kane, pero el juez de línea levantó el banderín e invalidó la jugada. Entró en juego el VAR, dormido hasta ese momento. Fueron minutos de angustia y silbidos entre los ‘Spurs’, hasta que Michael Oliver decretó que no había fuera de juego, señaló el punto de penalti y le enseñó la amarilla a Kepa. Kane definió con mucha sobriedad y el Tottenham a partir de allí construyó su victoria. La otra semifinal la jugará el vigente campeón Manchester City, equipo de los argentinos Nicolás Otamendi y Sergio Agüero, ante Burton, de la tercera división inglesa, hoy a las 16.45 en el estadio Etihad