Una serie de obras realizadas en distintos puntos de la ciudad carece, actualmente, de carteles que especifiquen quién es el responsable de las mismas, así como también sus características y plazos, entre otros datos.
Se trata de un conjunto de requerimientos establecidos dentro de la normativa municipal, que a la vez son pasibles de penalidades para los casos en los que dicha información esté ausente.
La propia Ordenanza Tarifaria establece multas punitorias “por carecer la obra de cartel reglamentario”, debido a lo cual “los responsables de la misma (director de obra y constructor), ambos serán sancionados con una multa de 700 a 1200 Módulos “B”; es decir, entre 11.235 y 19.260 pesos entre enero y abril; entre 12.355 y 21.180 pesos entre mayo y agosto; y entre 13.580 y 23.280 pesos entre septiembre y diciembre, teniendo en cuenta la variación del valor de los módulos durante el año.

Cuáles son las obras

En abril de 2016, el Municipio llevó adelante un Plan de Mejoramiento del Espacio Público, en un esfuerzo coordinado entre distintas áreas como la Secretaría de Desarrollo Urbano, Gobierno, Control Urbano e Inspecciones Municipales, con el objetivo de reforzar las exigencias sobre este y otro tipo de cuestiones, entre ellas “obras en construcción que, luego de inspeccionadas, tienen el cartel exigido”.
Algunas de las obras relevadas por el Diario se ubican sobre la calle Juan B. Justo, entre Dorrego y Lavalle; dos sobre la calle 9 de Julio, en su intersección con la calle San Martín, y una cuarta sobre la calle 25 de Mayo, a escasos metros de la Plaza central.

Exigen señalización

Por otro lado, uno de los postulados del Código de Planeamiento Urbano indica la obligación de “señalizar debidamente a distancias normadas la existencia de equipos y hombres trabajando dentro de la zona de camino, especialmente en el caso de los cruces”, agregando que “deben instalarse sistemas de protección que impidan el ingreso a la zona de trabajo, a personas ajenas a la empresa Distribuidora, con el objeto de evitar a las mismas el peligro de hacer contacto con partes bajo tensión y/o caer en zanjas o aberturas de recintos subterráneos”.
Esto último estaría actualmente en cumplimiento, teniendo en cuenta las distintas obras que se realizan, principalmente en el ejido céntrico de la ciudad, donde las medidas de precaución se encuentran correctamente llevadas a cabo, por ejemplo la colocación de carteles indicando que en un determinado lugar se está desarrollando una obra, así como también los conos de señalización.

Seguridad en la vía pública

Otro apartado del Código de Planeamiento Urbano agrega que “en términos genéricos las medidas para evitar la electrocución consistirán en interponer obstáculos para impedir una aproximación física involuntaria a partes activas de las instalaciones y equipos ubicados de manera que las citadas protegerán contra el riesgo de caída en zanjas o aberturas”, cuestiones que no están a la vista en la serie de obras relevadas.
Por otro lado, en lo referido a la seguridad por “zanjas, calzadas y aceras”, la normativa establece que las vallas que cubren el perímetro de trabajo “deberán ser pintadas con los colores Amarillo y Negro, colores de seguridad y colores de contraste, de la norma IRAM 10.005 –Parte II, en franjas de 45 grados, su altura no deberá ser inferior a 1,20 metros y las aberturas no superarán la medida 0,50 metros, en cualquier dirección”.

Municipalidad de Puerto Madryn