Mariano Cordi, el femicida de Valeria Coppa, se encontraba visiblemente débil, con un cuadro de deshidratación severo, casi sin indumentaria, escondido entre matorrales en la cima del cerro Carbón, a unos 350 metros pendiente abajo del lugar donde se encontraron sus pertenencias.
Policías del grupo Coer detectaron al sujeto cerca de las 10:20 de ayer al descender desde la cumbre por un sector sin sendero, en la ladera que mira al lago Nahuel Huapi, a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad de Bariloche. En el camino a campo traviesa recolectaron prendas de Cordi, un pantalón en primer lugar, luego un buzo y unos metros más abajo se encontraba el hombre, según precisó la fiscal Betiana Cendón, a cargo de la investigación.
El jefe del grupo Coer, Roberto Sánchez, indicó que Cordi “no intentó escapar, estaba muy débil, con signos de estar deshidratado”. El sospechoso no habló, “solo pidió agua”. Así fue inmovilizado en una camilla y trasladado por policías del Coer hasta la base de la montaña, junto al camino que conduce al Valle del Chalhuaco donde fue abordado en un helicóptero del Plan Nacional del Manejo del Fuego que lo trasladó a un helipuerto de Bariloche y desde allí en ambulancia fue derivado al hospital Ramón Carrillo.