El presidente filipino Rodrigo Duterte está considerando rebautizar al país con el nombre de «Maharlika», palabra en lengua local malay que puede traducirse como «creada noblemente».
Se trata de una iniciativa propuesta antes por el exdictador Ferdinando Marcos en la tentativa de dar una impronta nacionalista que pudiera borrar parte de la herencia colonial española, informaron medios locales.
En un discurso pronunciado mientras distribuía títulos de propiedad de tierras en la provincia de Maquindanao, en el extremo sur del archipiélago y de mayoría musulmana, el presidente volvió a mencionar la idea.
«Cambiémoslo un día. Marcos tenía razón en querer cambiar el nombre por Maharlika, porque es una palabra en lengua malay», dijo el mandatario.
Filipinas recibió su nombre en el siglo XVI en honor del rey español Felipe II.
Duterte es un abierto admirador de Marcos y agita la tradición nacionalista contra la influencia de Estados Unidos, que también llegó a tener control sobre el archipiélago luego de la guerra contra España de 1898.