La tensión interna en el kirchnerismo por la candidatura a gobernador de Buenos Aires no para de crecer. Cristina Kirchner se entusiasma cada vez más con la postulación de Axel Kicillof, que lograría una leve ventaja sobre Vidal, y esto enardece sobre los ánimos en La Matanza, donde Verónica Magario no se baja. Dicen que si Kicillof sigue adelante, la ofensiva de Magario apelaría a la judicialización para cuestionar que no cuenta con los 5 años de domicilio que exige el artículo 121 de la Constitución provincial.