Por Juana de Arco*

Esta semana el Procedimiento Preventivo de Crisis presentado por la empresa FATE del Grupo Aluar, alarmó a más de un empresario y político chubutense. Sin embargo poco trascendió públicamente y menos se reflexionó al respecto, tal vez por ese exceso de discreción temerosa a procesos que involucran a grandes grupos, y que en el fondo, pueden tener aristas complejas de conocer y mucho más de trasmitir. Que la caída de la actividad industrial es una alarma notable los primeros días de 2019, no hay dudas. Tanto como el inicio del año electoral y el movimiento de fichas en el tablero del poder real que comenzó a producirse.
Dice un experimentado economista que los gobiernos son definidos por el poder económico, y no en base a una simpatía partidaria o ideológica, sino lisa y llanamente por beneficios. Esto, aunque parezca una obviedad, en el fragor de la lucha proselitista casi ni se tiene en cuenta al momento en que el vecino de a pie analiza un sector político o un candidato que le simpatiza. ¿Quién/es están detrás de él? ¿Qué grupos impulsan que sector y porqué?, son interrogantes casi ausentes en la lógica del votante. Mientras el basamento ideológico que avala el razonamiento empresario para entrar a la cancha de las definiciones políticas, tiene su leitmotive en que son ´los generadores de empleo y los motores productivos de las naciones´, por lo tanto hacedores de aportes y riesgos concretos que los autoriza a influir en el impulso de tal o cual fracción política, de acuerdo a la lógica de su micromundo. Por eso, no es extraño que además de los datos duros que evidentemente reflejan caídas en la producción industrial, este año también surjan situaciones puntuales a analizar, más vinculadas a las estrategias de poder de momento, que a las crisis estructurales posibles. Aunque por supuesto, hay de todo en la viña productiva. Están las grupos asociados a la administración de los destinos públicos, y hay otros que prosperan a pesar de la política, por el oportuno sentido de supervivencia que los asiste. Al fin y al cabo, como decía Keynes, “el mercado puede permanecer irracional más tiempo del que uno puede permanecer solvente”. Y este parece ser el caso de FATE que lleva más de 79 años liderando la producción de llantas del país, con los impredecibles cambios de reglas de juego y escenarios económicos que se dieron en todo ese tiempo.

Repliegue preocupante

Luego de que las automotrices pusieran un freno a la producción, el principal fabricante de cubiertas del país decidió seguir el mismo camino y anunció que suspenderá a su personal. A través de un comunicado la empresa Fate, del grupo Aluar, anunció un procedimiento preventivo de crisis presentado ante el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, fundamentado en “una descripción detallada de la situación económica financiera de Fate, donde se muestran las pérdidas millonarias (sic) de los últimos años y sus causas externas e internas” (Ver https://www.eldiariodemadryn.com/tapa/Fate.pdf)
Luego, la alarma llegó definitivamente a costas chubutenses, considerando que Fate es una de las naves insignias del Grupo Aluar que preside Javier Madanes Quintanilla, que se abastece de manera exclusiva de aluminio argentino de la planta de Puerto Madryn. El dato además se suma a los reclamos que el propio Madanes le habría deslizado al Presidente Mauricio Macri en ocasión de sus visitas al Golfo Nuevo, sobre los costos portuarios de exportación y otros múltiples aspectos vinculados al sector, y que fueron trasmitidos en una audiencia privada en dependencias del hotel donde se alojó el primer mandatario. Aquel 14 de enero pasado, Macri recibió panoramas de dos importantes empresarios del país que tal vez fueron el núcleo duro de su visita: Madanes y Britos. Y tal como lo contó el mismo Presidente “Me voy preocupado”, más allá que vinculó con poco detalle los temas en cuestión, apuntando a las dificultades para exportar y a un tema operativo. Especulan quienes frecuentan las mesas chicas de Cambiemos que además de cuestiones laterales como los costos, uno de los temas centrales abordados habría sido además la complejidad de manejo con sectores sindicales que en general mantienen vicios y metodologías enquistadas de larga data que se descontrolan además en períodos preelectorales.

Procedimiento de crisis en marcha

La cuestión es que a menos de un mes de aquella charla, Fate comenzó a tomar medidas porque como se sabe, los tiempos privados son diferentes a los de la política. De este modo, una de las principales industrias nacionales disparó mecanismos para amortiguar el impacto de la fuerte devaluación en Brasil y llamar la atención a las autoridades por los problemas de competitividad, en medio de las tensiones entre los empresarios y el Gobierno por el dólar y las barreras a la importación, y a meses de las elecciones presidenciales. Se dice que la medida fue adoptada también debido a los permanentes conflictos y reclamos gremiales provenientes de sectores del Sindicato del Neumático (Sutna).
La empresa había reiniciado en 2015 con el arranque del gobierno de Cambiemos, un plan de inversiones importante, pero el contexto económico la fue forzado a que las exportaciones perdieran relevancia en su mix de ingresos. Y esas ventas externas eran las que contaban con mayor valor agregado. Hoy, como muchas de las industrias emblemáticas del modelo industrial histórico, no puede disimular la erosión que el retraso cambiario está provocando sobre sus números.
La compañía notificó el pasado lunes a través de la Gerencia de Relaciones Industriales de FATE en forma individual a sus trabajadores que es necesario “reducir la capacidad operativa de la planta” y por ende “esto implica la adecuación de los turnos actualmente operativos”, además de los considerandos que llevan a esta drástica disposición.

Crisis y mercados

Lo que alarma es que el ajuste anunciado contrasta con el crecimiento que experimentó la empresa en el último tiempo. De hecho, Fate viene de realizar importantes inversiones de alta tecnología no hace tanto, incluso de haber incorporado gente y hacer anuncios muy auspiciosos que entusiasmaron a propios y extraños, como la firma entre Walmart Argentina y Fate, hace menos de dos meses en el marco de un importante acuerdo para comercializar una nueva línea de producto con marca propia que distribuye la cadena de retail en todo el mundo. Este acuerdo suponía la producción y comercialización de más de 140.000 unidades en 2019 bajo la denominación AutoDrive, con la mejor tecnología en su producción y estándares de calidad del mercado que se comercializa tanto en Walmart como Changomas y cuenta con un portfolio de más de 450 productos y accesorios para autos, al precio más bajo. (Ver https://goo.gl/R5gNeN )
Qué pasó entonces, no se sabe exactamente. Sin embargo, extraoficialmente se deslizó que este fue uno de los intentos por acomodar un poco los números con nuevas iniciativas, ya que desde hace un tiempo, una parte importante de la nueva capacidad productiva, en particular en la sección de neumáticos radiales para camiones, se encontraría ociosa debido a la menor demanda interna y a las dificultades para exportar a Brasil, adonde la firma llegó a destinar más de un 20% de sus productos.

¿Hartos de la presión sindical?

Aunque también se habla de la complejidad sindical que afronta el sector. De hecho, el martes pasado una importante delegación política compuesta por Nathalia Seligra (diputada nacional por el PTS-FIT), María del Carmen Verdú de la CORREPI, Luis Zamora de AyL, Agustín Comas (abogado del Ceprodh) y Víctor Ottoboni, secretario de actas y prensa del SUTNA, se presentaron en los tribunales de San Isidro, alertados por el fallo que podría terminar con un conflicto gremial que lleva años dentro de la empresa.
El objetivo que manifestaron era el de dialogar con integrantes del juzgado N° 1 que tiene que volver a sacar un fallo en relación al pedido de la patronal de Fate de buscar desaforar para despedir a Ottoboni. Este juicio lleva más de 8 años, y es uno de varios que Fate mantiene contra distintos integrantes del SUTNA, lo que habla de una relación tirante con un sector de los agremiados. Fue en este marco que se anoticiaron además que la patronal de Fate, ya anunció la presentación de un preventivo de crisis en la secretaria de trabajo. Para el sindicato esto estaría vinculado a los intentos del gobierno y las patronales de meter la reforma laboral por empresa o gremio, como paso para flexibilizar el trabajo en Vaca Muerta. Y por eso, mientras continúa el proceso de desafuero y despido de Ottoboni, este viernes la Seccional San Fernando ya convocó a movilizar a la Secretaría de Trabajo (sede Callao) contra el Proceso Preventivo de Crisis presentado por FATE.

Un golpe productivo

Como sea el aspecto político, una decisión de repliegue industrial siempre es una catástrofe en términos sociales. Sobre todo de una empresa líder como esta. En 2016, por ejemplo, por vigésima vez consecutiva, Fate recibió el premio a la mayor empresa exportadora de neumáticos de Argentina. Fue en el marco de la 29° Edición Anual de los Premios a la Exportación Argentina, evento organizado por la revista Prensa Económica y auspiciado por los Ministerios de Producción, Relaciones Exteriores y Culto de la Nación, y del Banco de la Nación. En ese entonces exportaba hacia los principales mercados del mundo más de cinco millones de unidades por año para automóviles, camionetas, camiones, colectivos, tractores y maquinaria vial. Justamente las ventas que afectarían la facturación de manera determinante es que una parte importante de las ventas externas son destinadas a camiones, cuyo valor es ocho veces mayor a sus productos para automóviles.
Ya en 2017 este panorama se complicó y los nuevos puestos de trabajo previstos quedaron en stand by. Los motivos aducidos por la firma implican un giro en relación con la situación, primero fue una caída en las ventas, producto de la devaluación del real y el deterioro del mercado automotor vecino. Luego se produjo la disparada de costos productivos nacional, y posteriormente la fuerte retracción del mercado interno. Según el Estimador Mensual Industrial que mide el INDEC, la producción de neumáticos cayó en septiembre de 2018 un -16,3%, respecto del mismo mes del año anterior. Un dato que expone la contracción y estrategia de adaptación que planteó FATE ahora, y sin anestesia.
En fin, como decía Fromm “La economía señores, como esencia de la vida es una enfermedad mortal, porque un crecimiento infinito no armoniza con un mundo finito”, no?

*Soy Juana de Arco, y ceniza de tantos…