Cada 4 de febrero se celebra, en Argentina, el Día del Guardavidas, en conmemoración al fallecimiento del socorrista Guillermo Volpe, ocurrido en 1978.
Sin embargo, la fecha oficial establecida por los gremios que nuclean a dichos trabajadores es el 14 de febrero; se trata de una de las labores más altruistas que se desarrollan en el marco de las distintas comunidades, con una presencia concreta y constante en la ciudad de Puerto Madryn, donde el cuerpo de guardavidas asciende, actualmente, a unos 50 empleados.
Al respecto, el jefe del cuerpo de guardavidas de Madryn, David Peresenda, puso en relieve la puesta en valor de dicha profesión y los recursos con los que actualmente cuenta el medio centenar de empleados que, día a día durante el verano, se encuentran presentes en las playas atendiendo urgencias, emergencias y realizando tareas de prevención.

Se duplicó el plantel

En diálogo con El Diario, Peresenda, resaltó que “durante la última gestión municipal se ha duplicado la cantidad, somos cincuenta” y reconoció que el servicio actualmente funciona muy bien; prueba de ello fue nada menos que el rescate “casi” submarino, semanas atrás, de un hombre que se encontraba atrapado en una cueva en la que ingresaba agua, sin poder salir, al que finalmente lograron extraer sin mayores inconvenientes tras una ardua labor junto a distintas áreas municipales, entre ellas Protección Civil, Policía y Bomberos.
Consultado sobre el equipamiento que el cuerpo necesitaría para funcionar de manera óptima, precisó que lo ideal sería contar “con casillas, más desfibriladores en la playa, tener algún cuatriciclo o utilitario para andar por la playa; embarcaciones, tanto botes como motos de agua”, aunque resaltó que “fuera de ello, el servicio funciona perfecto” y reconoció que “se trata de una inversión no menor”.

Con qué recursos cuentan

Por otra parte, sostuvo que “estamos cumpliendo las expectativas, y a mayor equipamiento, mayor es la eficiencia”, en relación, por ejemplo, a la presencia de casillas en las playas donde los guardavidas puedan permanecer, principalmente en aquellos días donde las temperaturas son más bajas o cuando llueve, a fines de que los guardavidas puedan estar más cerca de la orilla sin tener que refugiarse de las inclemencias climáticas.
En la misma línea, destacó que “tenemos botiquines, paravientos, sombrillas, sillas altas, salvavidas y vestimenta, por lo que el equipamiento para contar con un servicio ‘ideal’, sabemos que sería un inversión grande para un trabajo con mayores picos durante tres meses, en el verano”.

Al orden de la emergencia

Otro de los temas a los que se refirió Peresenda fueron las dos personas fallecidas en las playas de Madryn en las últimas semanas, donde el cuerpo de guardavidas tuvo marcadas intervenciones: “Uno de ellos se descompensó haciendo deporte afuera del agua, mientras que el otro se descompensó con el agua en las rodillas. Con el primero hicimos todo lo posible, cayó en paro cardíaco, lo sacamos del mismo y fue trasladado al Hospital, donde a las seis horas sufrió un segundo episodio cardíaco y falleció”, relató.
En ambos casos, “los dispositivos de emergencia articulados con las otras áreas funcionaron bien; si me preguntan qué nos hubiera faltado, sería que el desfibrilador llegue más rápido, con algún vehículo para poder trasladarlo; lo ideal sería tener, para la zona de playas hasta El Indio, unos cuatro desfibriladores”.

Respeto por la vida y responsabilidad

En cuanto a la labor de los guardavidas y su importancia en el sector más concurrido durante el verano en Puerto Madryn, Peresenda reconoció la vocación altruista que lo impulsó a él y a otros a elegir dicha profesión: “Me nació por un deseo de ayudar al prójimo. La felicidad que uno tiene al hacer un rescate o salvar una vida, es inmensa. Salvar a una persona es un momento muy importante. También, hay momentos difíciles como cuando uno hace todo lo posible para salvar a una persona, y no lo logra. En varios años de profesión he visto de todo. Es una profesión muy linda y las tres cosas más importantes que tenemos que tener en ella, son respeto por la vida, responsabilidad y actitud”.

Municipalidad de Puerto Madryn