Por Trivia Demir

El oficialismo nacional está preocupado por el desenlace que pueda haber en Chubut en términos electorales. Si bien los números que maneja cada sector en formato encuesta o sondeos suelen ser ´dibujos´ que ayudan a elevar la autoestima, desde el poder central tienen claro que de acuerdo a lo que vaya surgiendo de las elecciones provinciales, también impactará de lleno en la tendencia nacional, y por supuesto en la posibilidad de alcanzar la reelección de Mauricio Macri.
No es para nada casual que a cuatro días de las definiciones de candidaturas internas, se apersonara casi de sorpresa el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Marcos Peña, quien visitó la ciudad de Rada Tilly, donde se reunió con el diputado nacional y candidato a la gobernación por Cambiemos, Gustavo Menna y con el intendente de esa localidad Luis Juncos (UCR), a pocos días del cierre de listas para las elecciones de cargos provinciales en Chubut, que será el sábado próximo. Allí, el tema áspero es la copada del sello que la UCR le hizo al PRO. Ayer mismo sonaba que la vice de Menna sería una mujer, que se debatía entre Fernanda Abdala, Jaquelin Caminoa y Ana Clara Romero, mientras que las primeras bancas también serían para el radicalismo con Manuel Pagliaroni a la cabeza.
“Junto al intendente Luis Juncos, compartimos un momento con Marcos Peña en Rada Tilly” escribió el diputado nacional Gustavo Menna en su cuenta de twitter. En ese sentido, Menna consideró que “es una buena oportunidad para conversar sobre la actualidad y el futuro de Chubut”.
Los dirigentes locales de Cambiemos consultados sobre la visita del jefe de gabinete se mostraron sorprendidos porque “no la teníamos prevista”, pero la ubicaron en el marco de las intensas negociaciones entre el radicalismo y el PRO a 4 días del plazo de cierre para presentar listas de candidatos para las elecciones primarias del 7 de Abril y las generales del 9 de Junio.
En este esquema se puede decir que Peña llegó casi para los aplausos, pero en algún sentido la bajada se interpretó como un mensaje sobre la apertura que debería ir generando la fórmula y la necesidad de pensarse en un esquema mayor.

Mucho ruido y pocas nueces

A decir verdad, la candidatura de Menna conforma, pero no entusiasma. Propio del perfil ultra radical de evadir los debates previos y de profundizar en los temas de interés del vecino, el candidato de Cambiemos no logra un carisma de campaña, tal vez por el tiempo fuera del poder que llevan los radicales pero sobre todo por la falta de semillero de militancia que pueda marcar presencia en los principales barrios de las principales ciudades. Tampoco, hay que decirlo, se encuentra el tono del discurso. El frontón no puede ser la gestión anterior porque Mario Das Neves está fallecido y mal se vería una campaña de un candidato que pretenda herir la memoria de un referente extinto. Tampoco puede ser Mariano Arcioni porque el vice logró asumir la titularidad en circunstancias terriblemente adversas y acomodar el barco lo suficiente como para aspirar a la reelección. De hecho, los indicadores y las variables 2017-2018 que la propia Fundación Pensar llevó a Buenos Aires, muestran a Chubut con buena perfomance, más allá de la necesidad de hacer ajustes del gasto. Tampoco puede ´cacarear´ mucho Menna sobra la coyuntura, porque gran parte de las desavenencias son de origen nacional y provienen de la misma alianza que integran.

Buscan pactos de ¨no agresión´

Como si faltara algo, la interna con el PRO y la angurria por los cargos que demostró la UCR, dejó heridos graves en el camino. Tanto que ya hablan de una posible derrota de la fórmula en Chubut que en ese caso será absoluta responsabilidad del radicalismo. Una estampada que – de producirse- le implicaría al centenario partido directamente una extremaunción.
“Ya no pedimos que se eviten las internas. Queremos que se pongan de acuerdo en las reglas de esa interna o que acuerden qué es lo que van a medir las encuestas si todo se resuelve de ese modo”, afirmó a un matutino porteño uno de los hombres de contacto diario con el presidente Mauricio Macri, la semana pasada.
El encuentro del propio Presidente con los gobernadores de Cambiemos en Cumelén y el comunicado de la coalición, en el que prohíben a los candidatos a gobernador ser luego postulantes a legisladores, van en el mismo sentido: “ordenar” a los propios, en momentos en los que muchos creen tener “su” oportunidad con el calor que brinda el poder a nivel nacional. “Todos quieren ser candidatos, y eso no puede ser”, afirman en la mesa chica que rodea al Presidente.
Los cierres de listas ya están ahí, inminentes: a La Pampa (que cerró el 20 de diciembre) se suman San Juan (el pasado 31); Chubut y Entre Ríos (ambos el 16 de febrero), y Santa Fe (el 22 de febrero). De las cuatro, las dos primeras están ya resueltas con candidatos a gobernador (Marcelo Orrego en San Juan, Gustavo Menna en Chubut), aunque resta conocer la conformación de las listas a legisladores. Entre Ríos y Santa Fe, en cambio, son -junto a Córdoba- las que más preocupan a la Casa Rosada.
Precisamente en Córdoba el llamado del jefe de Gabinete, Marcos Peña, a que los radicales Ramón Mestre y Mario Negri “se pongan de acuerdo” acumuló postergaciones sucesivas por parte de los contendientes. El escenario parece allí cristalizado, con ambos candidatos sin intenciones de “bajarse”, y dos sectores de Pro aparecen como antagónicos: uno, el de Héctor Baldassi, apoya a Negri, al igual que Elisa Carrió, mientras que el otro estaría más cerca de Mestre, pero no lo confirma porque sabe del deseo de Peña (y el del propio Presidente) de evitar la interna.
“El ideal es lo que pasó con la interna Michetti-Larreta, cuando Gabriela perdió y terminó jugando fuertemente en favor de Horacio”, afirman desde Buenos Aires, sin tener en cuenta que en las provincias, las rencillas son infinitamente más complejas.

Poca caravana y menos inversión

La falta de inversión en campaña es otro de los reclamos que el radicalismo esgrime en Chubut. Tanto que el exgobernador Carlos Maestro fue el vocero del lamento en el marco de la reunión de Cambiemos en Chubut en la que participó el propio Mauricio Macri. Es que el radicalismo chubutense no puede concebir una campaña política sin financiamiento. Y aunque Cambiemos se jacta de contar con el mejor equipo digital de difusión, en la extendida provincia que nos ocupa eso no lo es todo, hay que caminar el territorio, y Menna anda bastante solo en esos lares.
A diferencia de Pro, que tiene una base de datos de voluntarios digital para centralizar acciones partidarias, el radicalismo no lo tiene. Y tampoco tiene lo que los peronistas, que no invierten en desarrollos tecnológicos para organizar la militancia, sino que se aferran a su histórico dominio sobre la calle, convocan a marchas y promueven acciones sociales de forma tradicional, con encuentros en unidades básicas, a través del boca a boca y los grupos de chat.
De hecho Menna está focalizando su campaña en el sur del Chubut, porque sabe que es la zona que le puede hacer la diferencia. Esta semana visitó la escuela 39 de Comodoro Rivadavia, se reunió con autoridades vecinales del barrio Ceferino y compartió una charla con dirigentes de la escuelita de fútbol “Los Guardianes del Ceferino”. Esfuerzos demasiado solitarios por el poco tiempo que queda y donde precisamente el techo por alcanzar de Menna, para revertir la caída en puntos que le ocasiona la realidad nacional, es el grupo que afirma ´no conocerlo´ y que es casi igual a quienes lo votarían, un 23 por ciento.
De ahí, la visita de Marcos Peña un seguidor de cerca de los objetivos electorales centrales que deben prevalecer este año: la “prioridad” de Cambiemos “es la reelección del Presidente” y en las provincias se va “de punto”, dicen fuentes calificadas que no se cansa de repetir el Jefe de Gabinete, que además oficia de ´mediador´ decisivo en aquellos casos en que la alianza está demasiado tirante y amaga con romperse, como expone hace rato Chubut. Habrá que ver…

Fuentes: NA, Télam, propias