Por Trivia Demir

El primer mes del año electoral cerró con una lluvia de encuestas que precalientan motores políticos y van no solo midiendo, sino también intentando incidir en la opinión pública. Por eso nada mejor que los guarismos propios para guiar percepciones, como viene exponiendo El Diario semana a semana en relevamientos profundos con un universo superior a los 6400 encuestados de manera permanente a nivel provincial. En este marco, la semana política cierra con un fuerte afianzamiento de la fórmula Mariano Arcioni-Ricardo Sastre (Chubut Federal) con un 31% de percepción positiva de los consultados. Detrás aparece Gustavo Menna (Cambiemos) con el 22%, seguido por Carlos Linares (PJ) 11% que subió más de 5 puntos y 9% Gustavo Mac Karthy que bajó 2 puntos. En este escenario las posibilidades de sumatoria del candidato radical, Gustavo Menna son acotadas y dependerían básicamente de dos factores concretos: el modo de resolución de la interna con el PRO, y sobre todo de la probabilidad de sumar votos del importante espectro de indecisos que en Chubut hoy es del 29%. Aunque en ello pesará la agilización del discurso de Menna, la clarificación de quienes serían los que lo acompañarían en un futuro gobierno, y sobre todo el desenlace de la gestión nacional, que quiera o no pesa sobre el sello provincial. Mientras que el frente que lideran Arcioni-Sastre con la sumatoria de parte del PJ ortodoxo tendrían más que asegurado el triunfo tal lo que arrojan los sondeos.

Los imponderables y los indecisos

Por otra parte los enroques y decisiones que se vayan dando a nivel nacional, tendrán fuerte incidencia en la provincia. De hecho el lunes en Mar del Plata un plenario de Alternativa Federal amaga con arrastrar novedades, donde uno de los temas de debate profundo sería una posible alianza con el kirchnerismo.
En tanto todo anticipa –por ahora- una fuerte polarización de la intención de voto entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner. Sin embargo hay muchas dudas frente a un ballotage. Y es ahí donde entra a valer el factor inmedible de las emociones. Dicen que desde el segundo trimestre del año pasado, cuando la economía empezó a caerse y arrastró casi sin pausa a la imagen de Mauricio Macri, el entorno presidencial le puso nombre a un grupo electoral clave y particular: «Los desencantados». A grosso modo, los que recién sumaron su voto a Cambiemos en el balotaje y hoy están desilusionados con la gestión. Con un grupo duro consolidado, a prueba de devaluación y tarifazos, en la Rosada entienden que deben recuperar a ese voto prestado para tener alguna chance de continuidad. Una encuesta indaga sobre ese universo. ¿Cuánta gente pensaba que al país le iría mejor con la nueva gestión? ¿Cuántos de esos desencantados están dispuestos a apoyar la reelección presidencial?
Este sondeo que publicaron medios nacionales, profundiza sobre este grupo y pertenece a la consultora Taquion, una firma relativamente chica que trabaja para el mundo privado y para algunos clientes políticos. Mide a la gestión de Macri desde que asumió. Su cara visible, Sergio Doval, proviene del área de opinión pública de la Universidad Abierta Interamericana (UAI). Fue una de las consultoras que mejor pronosticó las primarias y las elecciones generales bonaerenses de 2017.

El relevamiento

En este caso, se trata de una medición nacional de 1.237 encuestados entre el 26 de diciembre y el 8 de enero, y con resultados con con un margen de error de +/- 2,9%. En el rubro «Expectativas» del informe de 20 páginas, avanza sobre los desencantados.
«Cuando asumió Macri, ¿usted tenía esperanzas de que al país le vaya mejor de lo que le va actualmente?», pregunta Taquion. Un 55,4% contesta que sí, que efectivamente «creí que le iba a ir mejor». En los extremos, un 33,7% (¿kirchneristas, de izquierda?) dice «nunca tuve buenas expectativas» y apenas un 9% se mantiene inoxidable: «Hasta ahora cumplió con mis expectativas».
El dato es complicado para el Gobierno: por las razones que fueran, cerca del 90% se muestra disconforme. En la segmentación por edad (de 16 a 34 años, de 35 a 54 y 55 o más) casi no hay matices.
Luego, el estudio avanza un poco más y a apuntando a esos desencantados, repregunta: «Teniendo en cuenta que creyó que al Gobierno nacional le iba a ir mejor, ¿lo volvería a votar?». Ahí las cosas pasan de rojo oscuro a rojo claro para Cambiemos. Casi un 40% dice que «sí, porque creo que necesitan tiempo». Mientras que un 60,2% responde que «no. Me di cuenta de que no son buenos gobernando».
En este ítem si se ven diferencias por grupo etario. Entre los mayores de 55, parte central del núcleo duro macrista, los que lo volverían a votar llegan a 54,1%. En los otros dos grupos más jóvenes bajan a menos de 35%. ¿Cómo analiza esto el experto Doval: «Lo interesante de este punto es que pesa a estar decepcionadas las personas por cómo fue el Gobierno hay cuatro de cada diez de los que tenían esperanzas que lo volverían a votar. Eso es un gran mérito del Gobierno en la construcción de un relato de qué estaba todo tan mal en el país en el pasado, que hasta se justifica que ellos no hayan hecho las cosas bien o no tan bien como para hoy estar mejor». Y concluye: «Lo sorprendente también es que muestra que todavía falta que se preconfigure la oposición porque ese 60% que dice que buscará otra opción, cuando le preguntás ‘a quién estás mirando’, ‘quién pensás que puede ser esa opción’, la verdad es que hay atomización y el 50% de esos dice no encontrar a nadie todavía».

¿Macri o Cristina?

A la par, los sondeos brotan generosamente en el escenario nacional, y en general, las principales encuestadoras coinciden en colocar a ambos candidatos en la instancia de balotaje, luego de superar sin dificultad a otros en la primera vuelta. Esta situación se plantea en informes de las consultoras de fin de enero 2019 de Management & Fit, Opinaia, Synopsis, Ricardo Rouvier y Circuitos.
De acuerdo con el Índice de Optimismo de Management & Fit, la mayor debilidad del Gobierno se relaciona con la inflación de precios. Otro indicador, el Índice de Clima Político actual, subió 1,1 puntos respecto del emitido la semana anterior.
Otro relevamiento es del de la consultora Opinaia que afirma que durante enero cayó la imagen del Gobierno y, a pesar de eso, mejoraron sus chances electorales. En los escenarios para presidente, Macri y Cristina igualan con el 28% y luego sigue Roberto Lavagna, con el 16% y Alfredo Olmedo con el 4%. En el caso de un balotaje, Macri se impone a Cristina Kirchner por 43% contra 40%. Pero si la votación final fuera entre Macri y Roberto Lavagna, el ex ministro de economía ganaría con 37% contra 34%. Todo un dato. De allí la importancia de la polarización absoluta de Macri con Cristina.
En una encuesta de Ricardo Rouvier & Asociados, realizada entre el 3 y el 11 de enero, Cristina logra el primer lugar con el 32,4% de los votos. Siguen Macri (29,2%) y Sergio Massa (9,5%). En un balotaje, la ex presidenta se impondría sobre el actual mandatario por 38,9% contra 37,9%.
Pero un sondeo de Circuitos da un resultado contario: Cristina Kirchner ganaría la primera vuelta con 33,2% contra 30,1% de Macri. Pero en el balotaje, el Presidente se impondría con el 43,8% contra 42,7%. Por último, Synopsis afirma que Macri se ubica como primero en las preferencias de los votantes de todo el país, con un 29,1% de intención de voto, contra el 27,6% de Cristina Kirchner. En tanto, Lavagna queda como el tercero, con un 13,1%.

La gran opositora

Lo que una cosa queda clara para la mayoría de los analistas, es que la polarización es inevitable, excepto que se baje Cristina. De hecho, cuatro encuestas indican que la expresidneta es la única que puede ganarle las elecciones a Macri. En esta línea destacan los datos de la encuesta de Poliarquía que reveló que Cristina Kirchner supera a Mauricio Macri en intención de voto para las elecciones, aunque el Presidente sigue teniendo la ventaja de que la suma de Cambiemos supera a la de Unidad Ciudadana.

El factor ´central´

En el caso del peronismo de centro, Sergio Massa se consolida como el mejor perfilado. El tigrense se mantiene en el 12 por ciento, el doble que Juan Manuel Urtubey que muestra un leve crecimiento en los últimos dos meses. Sumados a Miguel Ángel Pichetto, los candidatos de «Alternativa Federal» suman el 19 por ciento, todavía lejos del kirchnerismo como para ingresar a un hipotético ballotage. Una salvedad es que la encuesta no tiene en cuenta a Roberto Lavagna como candidato, una figura que recientemente se sumó a la lista de los aspirantes del peronismo de centro.
Aunque la encuesta de Poliarquía no mide hipotéticos escenarios de segunda vuelta, algunas de las preguntas dan indicios interesantes. Por un lado, un 50 por ciento dice que votaría a candidatos de la oposición contra un 32 por ciento que lo haría por el oficialismo. Por otro lado, un 51 por ciento dice que «seguro» no votaría al oficialismo (28% podría llegar a votarlo y 20% seguro lo vota) mientras que un 54 por ciento tampoco votaría al kirchnerismo (21% podría llegar a votarlo y 23% seguro lo vota), lo que da un indicios de los techos para el ballotage. Acaso lo más interesante es que el peronismo de centro muestra un techo mucho más bajo: el 38 por ciento dice que «seguro» no lo votaría, mientras que 45 podría hacerlo y un 15 seguro lo votará. Habrá que ver…

Fuentes: Primerafuente, LPO, Infonews, propias