Por Trivia Demir

La llegada de Sergio Massa a Chubut este fin de semana trae versiones cruzadas, lo que se dice cruzadas. Por un lado afirman que el tigrense se habría envalentonado tras los resultados electorales en Neuquén y estaría dispuesto a ir por iguales golpes de efecto en las cuatro provincias patagónicas que considera ´propias´ en términos de referentes con posibilidades. Por otro, afirman que estaría dispuesto a dar pelea por la candidatura presidencial, aunque no accede a reconocer los números personales, que por ahora no le darían tan bien. En ese sentido hay otros ´candidateables´ dentro de Alternativa Federal con mejor perfomance y carisma, como el salteño Juan Manuel Urtubey, o incluso el propio Lavagna y estas pujas están comenzando a compartimentar las simpatías también dentro de la ´tercera posición´.
Así las cosas, superado el pánico por el hantavirus que aparentemente ocasionó la suspensión de la visita de Massa a Chubut en el verano, ahora si se decidió a pisarle el territorio al escribano amigo en busca de lo que se podría entender como la ´devolución del favor´ de haberlo bendecido para la vice de Mario Das Neves, allá por la campaña previa a 2015, cuando Mariano Arcioni era un profesional conocido en Comodoro, pero ignoto para la vida política provincial.
Pero ayer había ruidos raros, porque desde el armado que construyó Mariano Arcioni a través de las alianzas conseguidas con ´Chubut al Frente´, que de hecho tiene mucha pata peronista variopinta adentro, no verían con buenos ojos una ´cumbre´ como algunos librepensadores de su entorno pretendían armarle con Massa en El Hoyo. Por el contrario, el escribano pretendía sentarse en privado, en una charla que se deben para analizar el sentido de la oportunidad de gestos conjuntos o separados, y porque no compartir una cena más esclarecedora sobre las ventajas y desventajas de mantener las ataduras a Alternativa Federal. De hecho, Arcioni hoy está en una posición de fortaleza importante en las encuestas, y no deja de dialogar con el peronismo kirchnerista, algo que Massa no descarta, pero tampoco concreta. Cómo se resolverá la reunión para afuera, dirá mucho de los lineamientos electorales inmediatos, en una campaña que en Chubut está jugada y a días de las PASO.

Convenciendo al capital

En tanto, los estrategas electorales de Sergio Massa y Mauricio Macri coincidieron en la primera jornada del prestigioso Seminario de Estrategia de Campañas Electorales que se lleva a cabo en la George Washington University. Allí, el catalán Antoni Gutiérrez Rubí, actual asesor de comunicación del líder del Frente Renovador y que en 2017 trabajó en la campaña de Cristina Kirchner, brindó la primera conferencia del seminario donde se analizaron las estrategias y tácticas electorales en todo el mundo. En el mismo seminario participaron los históricos estrategas electorales del macrismo, Jaime Durán Barba y Santiago Nieto. También estuvieron otros consultores internacionales como Jim Margolis, asesor principal de Obama; y Alice Stewart, jefa de campaña de Ted Cruz.
Gutiérrez Rubí basó su conferencia en «la irrupción de las redes sociales en la comunicación política y la conformación de los partidos políticos», mientras que la de Nieto se tituló la «opinión pública, investigación y estrategia» y la de Durán Barba se centró en «el nuevo elector latinoamericano».

Federales por WhatsApp

«Las redes sociales se han convertido en el terreno más propicio para la comunicación o la interacción políticas, y en este contexto, WhatsApp, concretamente, es terreno fértil para la propaganda electoral, un canal ideal para alimentar día a día, gota a gota, las auto convicciones y los prejuicios de la gente», plantea Gutiérrez. «En este contexto, nos preguntamos ¿los actuales modelos de partido pueden ser organizaciones eficientes en la sociedad de hoy? Entendiendo por eficiencia la capacidad de interpretar los problemas de fondo, ofrecer soluciones para la mayoría, liderar las ideas de cambio, seleccionar a los mejores representantes y competir electoralmente», continúa el catalán.

Alimentando el entusiasmo

A la par, todavía resuenan en Patagonia los festejos que lanzaron hace poco días, Massa, Pichetto, el salteño Juan Manuel Urtubey y el cordobés Juan Schiaretti -los creadores del espacio- más los gobernadores que conforman Alternativa Federal: Juan Manzur (Tucumán), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Domingo Peppo (Chaco), Sergio Casas (La Rioja), Hugo Passalacqua (Misiones) y Mariano Arcioni (Chubut), ante el triunfo de Omar Gutiérrez en Neuquén, confirmando que ´hay vida fuera de la grieta´. Este primer antecedente electoral le dio un empujón de fuerte optimismo al espacio. Durante los últimos días, sonó fuerte la posibilidad que Alternativa acuerde una lista única, que sería Lavagna-Pichetto. Es por ello que no se descarta un pronunciamiento de Gutiérrez en respaldo al ex Ministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. Sin embargo ayer mismo, Sergio Massa insistió en que va a ser candidato a presidente o no será nada. Otra evidencia que en la ´avenida del medio´ también hay pozos, barquinazos e internismo.

Neuquén, un mini laboratorio

Como sea, el resultado de las elecciones en la provincia de Neuquén despertó el entusiasmo en el interior del Alternativa Federal y no es para menos. La lectura que hicieron es que hubo dos perdedores claros detrás de las candidaturas de Cambiemos y Unidad Ciudadana: Mauricio Macri y Cristina Kirchner. El perjuicio doble, si se traslada a la escena nacional, dejó ileso al espacio de Massa, Urtubey, Pichetto y los gobernadores. No solo eso. Generó expectativa. Fue, según entienden en el peronismo federal, una muestra de lo dañada que están las imágenes del Presidente y la ex jefa de Estado.

En tono de campaña

Sergio Massa a su vez comenzó a endurecer el discurso propio y a diferenciarse con propuestas más concretas, que terminan contrastando bien con la incertidumbre que brilla en el oficialismo y el kirchnerismo. «Creo que a la gente hay que contarle que la situación es grave pero le tenemos que contar cómo lo vamos a resolver, tenemos un diagnóstico caro con una caída del PBI, inflación, dolarización de tarifas y un tarifazo que destruyó a la clase media argentina», dijo el tigrense esta semana por Canal 26. «El Gobierno se dedicó a resolver intereses de sectores cercanos al Presidente. Escuché al Presidente decir que la inflación la resolvía enseguida y sin embargo tuvo récords de los últimos años», agregó. Respecto a cómo el país puede salir adelante, comentó: «Se puede resolver pero Argentina tiene una estructura económica que no es de oferta y demanda de bienes, es de demanda y oferta de bienes porque el PBI de la Argentina está compuesto el 80% de mercado interno. Si el país fuese un avión, la turbina más importante es lo que consumimos y si le sacan para poner a empresas, lo que hace es achicar el mercado interno y esto hace que los bienes aumenten a pesar de que no haya demanda». «Hay que revisar la política monetaria, en segundo lugar está el tema de los servicios porque no pueden aumentar más de lo que aumentan los salarios porque la gente no aguanta más», manifestó.
Massa explicó sencillamente su rol en esta campaña: «Lo más importante que tengo que hacer hoy, es explicarle a la gente para qué quiero gobernar desde el 11 de diciembre. Vamos a llamar a un acuerdo nacional y a definir políticas de Estado sobre educación, jubilaciones, tema Justicia, narcotráfico, ciencia e investigación.»
Al hablar de Cristina Kirchner, dijo: «No sé lo que hará la ex presidente, hace nueve años que no hablo con ella. Nosotros estamos construyendo una alternativa, las primarias son obligatorias y más allá de la voluntad de cada uno está la realidad».
Al ser consultado sobre si mantiene la postura ante ciertos temas, manifestó: «Signo pensando que hay que bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, sigo pensando que en la Argentina diez años de condena deben ser diez años de cárcel, sigo pensando que aquellos que vienen al país a delinquir deben ser expulsados, sigo pensando que violación y narcotráfico tienen que tener perpetua de condena. Esto tiene que ver con un sistema de valores y para establecer sanciones acordes al momento». «Hay que enfrentar a esos negociados que hacen que pierda la pyme y el laburante, alguna vez tenemos que decir que hay dirigentes sindicales que usan estudios jurídicos para financiar su actividad política. Hay que decirlo y enfrentarlos», dijo.
De cara a las PASO y a sus competidores del mismo espacio, concluyó: «Me parece patética la política donde sistemáticamente hay un festival de vanidades. Para mi Urtubey, Lavagna y Pichetto son grandes candidatos. No hago política para desprestigiar a los otros que compiten con nosotros, hago política planteando lo que hay que hacer con el país todos juntos». Hacia el final de la nota reflexionó sobre estos cuatro años y declaró: «La Argentina ganaron petroleras, empresas de luz, gas y bancos. Cuando ves el círculo de amigos y con quien se fue de vacaciones, es ese mundo. El que se siente a gobernar debe hacerlo pensando en la clase media». «Venimos de cuatro años de estancamiento antes de Macri, pero ahora va a entregar una Argentina que vale un 40% menos», sentenció Massa que este fin de semana intentará alinear a Arcioni en este mismo sentido, en un momento donde Chubut precisamente le debe parte de su estabilidad a los sectores que el tigrense apuntó. Una foto que puede salir bien, o puede salir borrosa. Habrá que ver…

Fuentes: NA, LPO, Diario 26, propias