Un ataque armado en un bar en la ciudad de Salamanca (en Guanajuato, México), dejó al menos 15 personas asesinadas y varias heridas según informes oficiales. La agresión ocurrió en la madrugada del pasado sábado. De acuerdo con testigos, al lugar llegaron tres camionetas con hombres armados, quienes dispararon a los asistentes. Después huyeron. La policía estatal, así como soldados y marinos establecieron una operación para capturarlos, sin éxito. El bar que fue atacado se llama Las Playas, y se encuentra en una de las avenidas de acceso a Salamanca, una urbe industrial en el centro del país.
Juan José Martínez, vocero de la Fiscalía, confirmó a medios locales que los asesinados son 15 hombres. Hasta el momento no se sabe el móvil de la agresión.
En Salamanca se ubica una de las refinerías más importantes del país y, según datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), allí se encuentra en una de las regiones con mayor índice de robo de combustible.
El ataque ocurrió horas después que el presidente Andrés Manuel López Obrador realizó una visita de trabajo a Guanajuato.
Desde hace una semana en la región se lleva a cabo una intensa operación militar contra el robo de combustible, conocido en México como “huachicoleo”. Decenas de soldados, marinos y policías federales buscan a Antonio Yépez Ortíz, conocido como “El Marro” a quien las autoridades ubican como el jefe de la banda conocida como Cartel de Santa Rosa de Lima. La organización realizó la mayoría de los sitios de extracción clandestina de gasolina en Guanajuato y, según las autoridades, también es responsable de una inédita ola de homicidios en el estado. El bar donde ocurrió el ataque se encuentra a unos 50 kilómetros del sitio donde se realiza el operativo militar, el municipio de Santa Rosa de Lima. Los uniformados han confiscado varias mansiones y casas de descanso de “El Marro”. Este viernes, en una de ellas, se localizó un artefacto explosivo controlado a distancia. Según la FGE el grupo de Yépez Ortíz sostiene una cruenta disputa contra el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que pretende controlar el mercado de combustible robado.