Por Trivia Demir

Al límite de los plazos legales, y generando un revuelo innecesario en plena época de campaña electoral, el ministerio de Economía de Chubut confirmó que ayer se depositaron los sueldos pendientes, correspondientes al mes de febrero para los trabajadores del Poder Judicial, Legislativo, Consejo de la Magistratura y Tribunal de Cuentas. Si bien la ´legalidad´ de los plazos es verdad que estaba vigente, también lo es que desde el sentido común un día 11 del mes complica los pagos y vencimientos de todos los empleados que quedaron involuntariamente postergados. Quien salió a poner la cara fue el subsecretario Luis Tarrío, pero en realidad los ´imprevistos´ vinculados a las finanzas no terminarían nunca en el gabinete del gobernador Mariano Arcioni. ¿Casualidad o cortocicuito? Desde afuera y desde adentro hay una serie de señalamientos al ministro Alejandro Garzonio como responsable del “atranque” de algunas gestiones que terminan perjudicando en profundidad la gestión de Arcioni. Al parecer recién el día jueves 7 Garzonio habría dialogado con Nación por dineros que debía reclamar, y que le llegarían este lunes. Un tanto al límite considerando un feriado tan extenso y las complicaciones operativas que no pocas veces se producen con Buenos Aires para lograr cometidos. Esto podría tratarse de una situación puntual, pero cuando el grueso de las ´ventajas comparativas´ que intenta mostrar Arcioni se basan precisamente en la buena administración, no parece un dato menor. Por otro lado, el hecho se produce en la misma semana en que Arcioni había logrado posicionarse como uno de los cuatro gobernadores que lograron un acuerdo salarial sin escándalo, fricciones políticas ni costo de postergación escolar, un logro que terminó opacado por este otro ´imprevisto´.
Una situación similar se dio un día antes de la apertura de sesiones ordinarias, donde Garzonio habría decidido postergar el pago del transporte a Trelew, lo que le ocasionó a Arcioni un gran revuelo del poder político de Trelew, con el resultado de que el propio intendente y aliado peronista, Adrián Maderna directamente no fuera de la partida en el acto en la Legislatura. Ese mismo día Economía pagó, pero el ´daño´ y la fricción ya estaban hechas.
Si esto es desinteligencia o interna, no se sabe aún. Pero que son chispazos evidentes que muestran disonancias de esfuerzos entre miembros del Gabinete, no hay ninguna duda.

Malestares innecesarios

El otro tema que se destrabó, no se sabe bien como, pero trajo cierta tranquilidad de aguas, fue la emisión de títulos públicos para pagar deudas a proveedores. Fue también Tarrío quien explicó que “en el día de hoy mediante resolución 2019/40 de la Secretaria de Hacienda de Ministerio de Economía de la Nación nos fue aprobada la emisión de los TICADEP (Títulos de Cancelación de Deuda Pública Provincial), que estaban autorizados a emitir por la Ley VII 82 de Chubut para la cancelación de deudas con proveedores anteriores a febrero de 2018”.
“La demora se debió a que recién ahora estamos en condiciones de cumplir con los requisitos de la ley de responsabilidad fiscal en cuanto a los índices que son de exigencia”, precisó el funcionario sin dar demasiado detalle, pero reconociendo implícitamente que no fue un problema de Nación, sino de la Provincia. Este tema le venía trayendo bastantes disgustos al Ejecutivo, ya que en plena campaña, tener desabastecimiento de productos, o mala prensa por deudor compulsivo -por ejemplo- no es negocio para nada.

El número y la incógnita

Los números no ayudan dicen los entendidos, si bien hay margen para acomodar la cosa, no hay que distraerse con esto de la ´mejor administración´. Para colmo, al trabajar sobre un presupuesto ´reconducido´ del año pasado, no son pocas las dificultades para conocer con certeza cuál es la situación de la administración provincial.
Según la proyección de Garzonio presupuestada para 2019, por lo menos en lo referente a ingresos, la mayor porción de ingresos provendría de las regalías hidrocarburíferas. Este dato oportunamente generó dudas en la Legislatura, particularmente por la caída abrupta del precio del barril de petróleo WTI, que llegó a los U$S 50,4 después de estar en los U$S 75 a principios de octubre. Ahora está en U$S 64. Por este ítem se proyectaron ingresos por $20.782 millones, o sea, un 178% más que lo simulado para el año pasado. Si bien el salto del dólar ayuda a mejorar los números, se consideró bastante osada la proyección.
El otro tema donde tal vez se pecó de optimismo fue la Coparticipación Federal de Impuestos, por la que Chubut aspira a cobrar unos 20.389 millones de pesos en 2019, considerando un incremento de los fondos que distribuye Nación en un 35%.
Sin embargo la realidad mostró lo contrario. De hecho, las provincias recibieron más coparticipación, pero vieron recortados los giros discrecionales. Con esto, las transferencias presupuestarias subieron sólo 12% en febrero.

La jugada nacional

Durante febrero, el Gobierno continuó con el recorte en las transferencias discrecionales a las provincias iniciado el año pasado, pero los distritos lograron salir a flote en lo que respecta a la coparticipación de impuestos, que estuvo en línea con la inflación, de acuerdo a un informe elaborado por la flamante consultora CN Finanzas.
Del reporte se desprende que la distribución de impuestos establecida por ley avanzó 48,2% interanual en el segundo mes del año, al totalizar $107.525 millones. Según la firma, «se destacó la Provincia de Buenos Aires (+68,9%) por efecto de la compensación por el Fondo del Conurbano», mientras que » Córdoba (+40,4%), Santa Fe (+41,9%) y San Luis (+39,8%) se ubicaron por debajo del promedio por contar con la devolución íntegra de la detracción de Anses desde 2016″.
«El resto de las provincias cuentan con 3 puntos porcentuales adicionales de la detracción de Anses en comparación al año anterior», señala CN, proceso que finalizaría en 2020. Así, la variación real del total coparticipado a provincias en febrero de 2019 fue negativa en 1,9%, estimó la firma.

La verdad de la ´milanesa´

En cuanto a las transferencias presupuestarias, siguieron con la licuación observada durante 2018 ante el objetivo del Gobierno de reducir el déficit. El año pasado, sufrieron una contracción del 4,9% en términos nominales por lo que caída en la medición real fue superior al 50%.
Lo cierto es que en febrero el alza fue del 12% hasta llegar a $10.875 millones. «Se destacaron las dirigidas a Provincias cuyas cajas previsionales no fueron transferidas al ámbito nacional, debido al compromiso de la compensación de parte de sus déficits», puntualiza el informe de CN. «Otra función a resaltar fue la correspondiente a obras de infraestructura de agua potable y cloacas», añade el reporte.
En la división por jurisdicción, se observa una enorme disparidad: La Pampa encabeza la lista con un 251,4% más, seguida de Río Negro con un 65% y Neuquén con 50%. «El inicio de una obra o la existencia de déficit previsional en un mes puede marcar esas diferencias», explicó Federico Cuba, director de la consultora.
En la vereda opuesta se ubicaron La Rioja con una baja del 56,6%, San Luis (-42,2%) y Salta (-31,6%). De todas formas, el desempeño en el acumulado del año arrojó un crecimiento del 38,8% para la totalidad de las provincias. Y si se suman los giros discrecionales con los de coparticipación, los gobernadores mejoraron en un 44% interanual en febrero la cantidad de recursos no propios (-4,6% real), y 48,3% en el acumulado del primer bimestre, contra un 35,1% registrado el año pasado.

El debate fracasado

Como cada año electoral, a la par, la mayoría de las Provincias renuevan, posiblemente otra vez sin éxito, la intentona de reavivar el debate por una nueva coparticipación. Un tema que la propia Corte Suprema sugirió que se realice tras los fallos a favor de las provincias de San Luis y Santa Fe que demandaron a la Nación. Algunas provincias, como Santa Cruz, ya comenzaron a frontonear con Nación por este tema de actualizar los ingresos federales que le corresponden a las Provincias, que de hecho los sucesivos gobiernos nacionales vienen peloteando desde hace 22 años, ni más ni menos. Un tema que Chubut deberá evaluar en breve. Habrá que ver…