La doctora María Angélica Gómez Lozano asumió la defensa de Luis Currumil, el joven de 21 años acusado del femicidio de Andrea Mónica Tacumán (27), el martes por la madrugada en la localidad de Paso de Indios.
Según el relato de la fiscalía en la audiencia de apertura de investigación, el 19 de marzo cerca de las 3 de la madrugada, Currumil regresó a su vivienda que compartía con la víctima, con la que estaba en pareja hace aproximadamente dos años. Previamente, la pareja había concurrido junto a un amigo a una casa vecina donde estuvieron bebiendo y en algún momento Currumil se retiró después de haber mantenido alguna discusión. Luego de esto, la mujer junto al amigo se van a la casa de la pareja y en esas circunstancias habrían mantenido relaciones.
La fiscalía dice que cuando Currumil llega se encontró con las puertas del frente y trasera cerradas, tras lo cuál observó por una ventana que daría al dormitorio a su pareja y su amigo, en la cama. Luego irrumpe en el lugar, donde alcanzó a golpear al intruso, que luego escapó incluso dejando sus ropas con sus documentos.
Currumil y Tacumán quedaron solos y en esas circunstancias el victimario comenzó a darle golpes a la mujer, y presuntamente con un rifle le asestó varios culatazos en la cabeza y en distintas partes del cuerpo hasta acabar con su vida.
«Cuando todo pasa en otro lugar, faltan entrevistas y pericias. Yo, cuando me avisaron que estaba detenido, pedí algunas cosas a Criminalística y lo hicieron», indicó Gómez Lozano en declaraciones a Radio 3 de Trelew.
Respecto de la tercera persona en el lugar del hecho, la doctora Lozano dijo no recordar si el hombre que estaba con la víctima había escapado o fue echado de la casa por Currumil y lo confirmó como el único testigo: «el ya dio una entrevista a la policía», remarcó. Gómez Lozano sostuvo que «hay una puerta abierta para otra calificación, para un atenuante, que sería emoción violenta».
«Si podemos vislumbrar otra cuestión, después de las entrevistas que haremos en Paso de Indios, veremos si podemos morigerar la situación», insistió.
Respecto de la diferencia del plazo entre la prisión preventiva de cuatro meses y los seis meses de investigación, señaló que la fiscal podría tomarse seis meses, pero debería justificar porque lo querrá mantener preso dos meses más».
«La causa recién empieza, dentro de 15 días podríamos tener novedades con el avance de la investigación, hasta ahora se ha podido hacer poco, por la distancia, pero también por el tiempo, el hecho es muy reciente», analizó.
«La fiscalía habló de la culata del arma, pero no habló de golpes de puños, sí que tenía los puños irritados, pero también hubo una pelea con el hombre que estaba con ella en el lugar», puntualizó la defensora.
«Rompió una sola puerta, la de atrás, e ingresó. Y salvo que no haya prestado atención, el fiscal tampoco habló de golpes de puños. En el informe preliminar, tampoco estaba lo del 27 golpes», destacó.
Sobre la confesión de Currumil a su padre y la policía, la defensora aclaró que «no debe ser valorado, porque no puede declarar en su contra». «No sabemos el grado de alcohol que tenía porque el fiscal relató que desde la mañana se habían reunido y estuvieron tomando, tomando a la tarde y se fueron a la casa de otro y siguieron tomando, tomando, tomando», expresó sobre el contexto y las circunstancias que rodearon al brutal crimen.
«Está muy asustado, incluso le llamó la atención que los espacios de detención se compartieran. Por eso le solicitamos al juez que extremara los cuidados porque tenemos una superposición carcelaria muy importante», dijo sobre el estado personal de Currumil. (Fuente: Radio 3)

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