La decisión del TOF que juzga a Báez por lavado de dinero -causa por la que está detenido hace casi tres años- estuvo basada en que con el paso del tiempo las aeronaves continúan perdiendo valor y en que repararlos para poder utilizarlos demandaría más de 300 mil dólares.
El pedido de subastar los aviones había sido formulado por el fiscal del juicio oral, Abel Córdoba, y fue finalmente aceptada por los jueces que integran el TOF 4.
La aeronaves que podrán ser subastadas son un avión Lear Jet 35 (LV-BPL) que permanece bajo guarda judicial del ministerio de Seguridad y un avión Rockwell Turbo Comander 690B, que quedó bajo la custodia de la Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac).