El dibujo animado que se mantiene vivo generación tras generación, desde 1974, tendrá en un corto plazo una película propia. El creador de este dibujo no solo se muestra contento por este logro, sino que además espera que continúe siendo un símbolo de amistad. Kitty no es un gato, sino que es una niña pequeña, a quien le encanta la tarta de manzana, y que también posee una hermana gemela.

Se desconocen todos los detalles de la historia, ya que se encuentra en un proceso muy inicial. Pero si se sabe que el salto a los cines, y otros medios, será de la mano de Warner Bros. Esperemos que no sea un Live Action, ni nada similar a la bizarrada que Sega desea hacer con Sonic.