En horas del mediodía de este martes, aunque se hizo público por el juez federal Gustavo Lleral ayer miércoles, se produjeron violentas refriegas entre reclusos del Pabellón Nº 9 de la Unidad Penitenciaria N° 6 de Rawson. En las mismas, se enfrentaron varios internos armados con facas y punzones, con el fatal resultado de uno de los reclusos muerto, otro internado en el Hospital Santa Teresita y luego derivado a Trelew, y otros siete heridos. Así lo confirmó el magistrado en declaraciones a Radio 3 AM 780.
Por otra parte, Lleral, aunque se negó a brindar su identidad, confirmó que se dispuso la autopsia de la persona asesinada y que se dio a intervención a la División Criminalística para que realice las pericias correspondientes en el Pabellón Nº 9.
“En ese sector carcelario, la mayoría de los internos son la Ciudad de Buenos Aires y algunos de la Provincia”, detalló Lleral, y añadió: “Hasta donde tenemos conocimiento fue una cuestión entre internos”, respondiendo sobre el origen de las refriegas o si los reclusos habían interpuesto algún reclamo o recurso de habeas corpus.
Con respecto a que hubiera presos armados, Lleral admitió: “Las situaciones de fabricación de armas blancas son difíciles de controlar, aunque el penal tiene un sistema de controles sorpresivos y muchas veces se encuentran”. Y remarcó que “la Unidad 6 está en el límite de su población carcelaria, hoy tiene 513 internos y es una población compleja en su convivencia. Nadie ha elegido estar ahí y además conviven con el personal del Servicio Penitenciario”.

Tres enfrentamientos feroces

Según datos extraoficiales, hubo tres enfrentamientos principales. Uno en el Pabellón Nº 13, con el resultado de tres heridos de consideración, los cuales fueron evacuados de urgencia al hospital público de Rawson. Otros reclusos, que también resultaron lastimados, pero de carácter leve, recibieron atención en el centro asistencial que funciona dentro del penal.
Dos horas más tarde, alrededor de las 14, se desencadenó un nuevo enfrentamiento, pero en el Pabellón Nº 9, detallaron en Radio 3. En esa pelea se registró el saldo más sangriento, según informó el juez Lleral, con el interno fallecido, un herido en grave estado y otros siete heridos, que fueron trasladados al hospital Santa Teresita.
Y cuando parecía que la calma había vuelto a la cárcel, cerca de las diez de la noche se volvió a producir otra revuelta de reclusos; esta vez en el Pabellón Nº 10.
Por el momento no fue informado el motivo que desencadenó la pelea ni si fueron identificados los responsables de los ataques.

Los heridos

En el nosocomio capitalino confirmaron más tarde que de los nueve internos que habrían resultado heridos en las diferentes refriegas que hubo en la cárcel de Rawson, seis, ingresaron alrededor de las 22:30 a la guardia del hospital “con heridas de arma blanca”. Que cuatro de ellos volvieron al penal después de ser curados, que uno murió ahí y que el restante fue derivado en grave estado al hospital de Trelew.
Al respecto, el director del hospital Santa Teresita de Rawson, Cristian Setevich, reveló que un interno «ingresó ya fallecido al hospital» y los restantes fueron asistidos.
El centro asistencial queda a menos de tres cuadras de la cárcel por lo que el ingreso de los heridos, todos con arma blanca, fue casi inmediato. Setevich detalló que «uno ingresó al quirófano con una herida grave en el abdomen de la cual se recupera y el otro fue trasladado a una unidad de terapia intensiva de Trelew».
«Los otros volvieron a la cárcel porque presentaban heridas leves y no obligaban a la internación» completó el director del hospital.

Un testimonio dramático

Gisela, pareja de Omar González Celiz, uno de los presos que habría resultado herido en el pabellón 13, en declaraciones exclusivas con Radio 3 AM 780, confesó que estaba desesperada porque no sabía nada del estado en que está su marido, de quien dijo que en los próximos días estaría saliendo en libertad al cumplir su condena.
Refirió que solo la habían llamado por teléfono desde el penal avisándole que a su pareja la habían herido y aprovechó para quejarse del maltrato que, según ella, los familiares de los reclusos sufren continuamente por parte de los guardiacárceles.

«Es un campo de concentración»

Hace una semana, el ex barra de River, Alan Schlenker, había hecho escalofriantes declaraciones a medios nacionales sobre detalles de la U6, donde está detenido desde febrero de 2018, condenado a perpetua por el crimen de Gonzalo Acro, el ex líder de los Borrachos del Tablón.
«Estoy en el pabellón 10, que le dicen La Villa, porque es en el que están los internos de mala conducta. Diría que la cárcel es un campo de concentración», graficó y continuó: «Estás lejos de tu familia e imposibilitado de todo. Yo estoy ávido de noticias y no te dan acceso a la información. Cuando mi familia me trae el diario, me lo tiran al suelo y me dicen que está prohibido. Hay 4 televisores en los que pasan cumbia, reggaetón, alguna película o partido, pero no se ven los noticieros».
Más allá de la incomunicación, Schlenker brindó crudos aspectos que se viven día a día en la cárcel: «Hay mucho frío y solamente dos calefactores, no hay módulo sanitario como exige el Código, no te sacan al patio, solamente una vez por mes vemos la luz del día porque estamos encerrados en un pasillo». Y ahondó: «Más allá de que parece un campo de concentración pese a que estamos en 2019 y es una locura que se permita esto, hay cantidad de muertos por violencia interna, gente que se prende fuego y otra que no tolera el régimen».
«En la cárcel de Rawson hay 500 presos y el año pasado murieron 5 por violencia interna, a puñaladas». Además, criticó el trato que recibe como recluso: «Es degradante e inhumano, nadie hace nada, no hay fondos. Tampoco reinserción, están todos aislados, encerrados y empastillados. Ni siquiera le sirve para limpiarse al que se droga, porque cuando llega el enfermero, todos gritan ‘ahí llegó el transa’ y van a buscar sus pastillas».